Ejercicio 1 Relato

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Una tarde de verano un niño de corta edad bautizado con el nombre de Samuel jugaba tranquilamente en los jardines de su abuelo. En el césped sobresalían arbustos que rodeaban el espacio de la casa de campo y en el centro como si fuese el pilar espiritual de la casa se alzaba un manzano tan grande que a Samuel le parecía como el mismísimo Iggdrasil. Mientras el niño se columpiaba en una tablilla de madera roja colgada de la rama más baja del árbol, divisó que las manzanas que hace una semanas eran verdes y agrias se habían convertido algunas de ellas tan rojas como del fruto que las monjas siempre le habían contado durante sus lecciones en la escuela.

Así pues Samuel comenzó a trepar por el manzano, rascándose la barriga a través de la camisa contra la robusta corteza. Consiguió llegar a la primera rama, aquella de la cual colgaba el columpio. Se puso de pie, luego de puntillas y estiró el brazo todo lo que pudo, desafortunadamente cayó del árbol dándose un mamporrazo propio de sus dibujos de televisión.Al oír los lloros de Samuel acudió la madre en segundos y al ver que su pequeño con tanto ahínco había intentado conseguir la manzana, ella con una escalera la cogió y se la dio como recompensa por haberse esforzado y por llorica.

Trabajo Ejercicios de EstiloWhere stories live. Discover now