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Estaba esperando mi ejecución, sería en dos noches.

Me sentía miserable, mi hermana me había utilizado y traicionado .

Mi hermana trabajaba en una parte del distrito rojo, me pidió que fingiera ser ella por un día para darle ventaja y que escapara con su amante.

Todo era una mentira, ella le había robado a uno de sus clientes, yo fui atrapado en su lugar, al ser idénticos nadie noto la diferencia.

"Que ser mas miserable" al ver quien había hablado me encontre con un hombre pálido de ojos brillantes, los cuales resaltaban en la oscuridad.
Ni siquiera me moleste en contestar, solo lo miraba con cierta curiosidad, ¿cómo había cruzado a los guardias?, "ser traicionado por tu propia sangre" al escuchar eso me supuse que seria alguno de los clientes de mi hermana, "yo pobria ayudarte, te daria el poder para acabar con todos aquellos que te traicionaron" frunci el seño ligeramente, ¿a qué se refería? "Cuando allas decidido aceptar mi oferta solo di mi nombre" se acerco a mi y susurro su nombre en mi oído, cerré mis ojos y al abrirlos ya se había ido.

Era la noche de mi ejecución, muy extremista para solo aver robado un par de joyas, mire entre la multitud y me encontré con el rostro de mi hermana, me miraba como si fuera inferior a ella, la ira corría por mis venas, el hombre a mi costado me pregunto mis últimas palabras, abrí mi boca y hable "Muzan Kibutsuji" sentí una ráfaga de aire y al voltear a mi costado ví a mi verdugo tirado muerto y al mismo hombre que me visitó en mi celda sosteniendo su cabeza, la gente no tardo mucho en empezar a gritar, del bosque empezaron a salir demonios, todo era un baño de sangre, el hombre de la celda me extendió su mano, al tomarla aparecimos en otro lugar, una pequeña cabaña, "¿cual es tu nombre?" Habló con una voz muy calmada para la situación actual, estaban masacrando a un pueblo completo, "(t/n) fuji" el hombre solto una ligera risa "que ironico" no entendia nada de lo que estaba pasando, ¿el era un demonio? Si era así ¿por qué me estaba ayudando?, de repente entro uno de los demonios con mi hermana y su amante atados, al verlos la ira volvió a invadirme, "dejalos y lárgate" el demonio hizo lo dicho y se fue, mi hermana no tardó mucho en empezar a gritar por ayuda, "callate de una buena vez" dijo el señor Kibutsuji, "por favor, no se que esta pasando, soy inocente, el me obligo a robar, yo no e hecho nada" una lagrima corrio por mi mejilla, desde que nuestra madre murio yo me encarge de criarla ¿¡y así me lo agradecía!?, "yo no decido si vives o mueres" hablo el señor Kibutsuji mientras me volteaba a ver, indicando que yo tomaría esa decisión, "hermano, yo siento que todo esto te haya pasado, el me obligo, te lo juro, yo nunca haría algo como esto" su amante la miro sorprendido "¡tu maldita p#*×, muerete sola, todo fue su idea, dijo que eras muy idiota para decifrar la farsa!" Sus estupidas excusas solo lograron hacerme enojar mas, el señor Kibutsuji me extendio su mano para ayudarme a pararme, "es tu elección" coloco su mano en mi nuca, apretando un poco esta, "no quiero ser un humano si significa ser un ser tan miserable" al decir esto senti como algo se encajaba en mi nuca, despues de eso senti un dolor horrible que me hizo caer de rodillas, derrepente senti una inmensa hambre, me abalanze sobre la mujer que se encontraba delante de mi mordiendo su cuello, el hombre a su lado gritó y empezó a arrastrarse intentando escapar, tome su tobillo y lo jale hacia mi.

Después de comer me sente en la ventana viendo como los demonios devoradan a la poca gente que quedaba.
Un hombre pálido se coloco a mi lado, "cuando te hagas fuerte nos volveremos a ver" despues de decir eso desaparecio, vi como los demonios volvían al bosque.
Me paré y empecé a dar vueltas por la habitación ignorando lo dos cuerpo, me percaté que entre la ropa de la mujer se encontraba una libreta, la recogí para hojearla, un dibujo calló de entre las hojas, era una persona. Me acerqué a él tocador que se encontraba en la habitación, la persona del dibujo se parecía a mi, lo único distinto era que yo tenía algo parecido a un sol en el ojo izquierdo de color naranja. Me sente y empecé a leer el contenido del cuaderno, era un diario, mientras más lo leía más recordaba.

Recordé que la mujer que mate era mi hermana la cual me había traicionado para huir con su amante que también había devorado.

Me levanté y busque en el armario que se encontraba en la habitación algo para ponerme ya que mi ropa se encontraba rota y llena de sangre.
Encontré una yukata gris, me la coloque aunque esta me quedaba grande.

Salí del pueblo con mi diario en mano, no quería olvidar quien era.







878 palabras

Me di cuenta que no hay muchas historias de Rayito y dije ¿por qué no? XD
Si les a gustado denle una estrellita chau
PD: Corregí algunas faltas de autógrafia y palabras que se cambiaron con el autocorrector.

el príncipe de las GliciniasDes histoires addictives. Découvrez maintenant