Primera Confusión

86 11 5
                                        

Prólogo

Todo empieza en un día como cualquier otro, con Jey tumbado en su cama absorto en su propio mundo, simplemente mirando por la ventana mientras estaba recostado sobre su almohada, comienza a llover ligeramente y ve algo que lo desconcierta

Jey siempre había sido un chico bastante tranquilo y que rara vez hablaba o expresaba claramente, el tenía sus sentimientos pero no la confianza de mostrarlos del todo.

Mientras miraba calmadamente por la ventana cada segundo que pasaba lo disfrutaba más, le encantaba mucho el silencio y mucho más el paisaje montañoso siempre fue bastante lindo ya que al final siempre vivió en una montaña que cada año acaba nevada por esta época el año.

Jey comenzó a sentirse, agitado y extrañado consigo mismo ya que no había ningún motivo para estarlo o eso creyó el, se quedó mirando el techo por unos segundos y soltó diciéndose a si mismo
- ¿Que rayos me pasa? - dijo muy extrañado
- ¿Que es esta incomodidad? - decidió cerrar los ojos por unos segundos y respirar hondamente, luego los volvió a abrir y se dirigió a la cocina

Le entró hambre

Fué a prepararse algo para comer, el siempre era fiel a sus deseos más simples como saciar su hambre.
Bajó las escaleras y continuó a la cocina, sacó del refrigerador lo primero que encontró; unas uvas, agarró un racimo y se fue de nuevo a su habitación, subiendo las escaleras pudo ver que ya dejó de llover.

Entra a su habitación y se queda mirando por la ventana, ve que estaba paseando por debajo de su casa una pequeña chica de ojos color miel con una pequeña nebulosa verde en ellos, el estaba bastante extrañado ya que donde el vivía no habían muchas casas cercanas a la suya.
La incomodidad sigue ahí y aparece de acompañante la curiosidad de saber que hace ahí esa chica
Asi que decide abrir la ventana de forma un poco ruidosa para que la chica se de cuenta y voltee los ojos hacia el...

Diana

Odio estos lugares son escalofriantes, dan miedo y se puede saber que hace aquí una casa en medio de la nada? Como sea, me dieron ganas de pasear y mirar por otros sitio que nunca había estado y termine aquí mirando si en la casa vivía alguien pero como no me gustaba la idea de molestar no pensé en tocar

Observando por las ventanas de abajo no logre vislumbrar nada por la falta de iluminación decidí esperar un pequeño rato a ver si alguien aparecía pero mi paciencia no es la mejor así que luego de unos pocos minutos decidí alejarme, pero entonces escuche un ruido sobre mi, mis ojos recorrieron toda la casa hasta llegar donde parecía que se originó el ruido y ahí lo
Un chico con ojos de color castaño rubí hermosos
¿Parecía querer decir algo?

Jey

Mierda me ha visto, aunque en parte quería que lo hiciera ahora no se que decirle mi mente está en blanco.
- Dile Hola pedazo de inútil - Grita mi conciencia
- H-hola - Digo tartamudeando
¿En serio acabo de tartamudear delante de ella? Dios mío que vergüenza me pongo más nervioso y algo rojo
- ¿Parece que te gustan los lugares alejados verdad? - Digo recuperando un poco de dignidad que recién perdí y a la vez admirando y soñando con sus hermosos ojos
- Creo que me enamore de ese color de ojos tan bonito -

Diana

¿Que fue eso? Acaba de decir que se ha enamorado del color mis ojos..
Comienza a acelerar su pulso levemente
Nadie antes dijo algo así y menos de una forma tan directa, me gusta..
- Muchas gracias por tu cumplido - Digo sonriendo - Contestando a tu otra pregunta, si me gustan mucho los lugares alejados y me pareció interesante el hecho de que aquí este una casa como esta así que decidí venir a curiosear - Siento que hable demasiado para la pregunta que me hizo pero me perdí en sus dulces palabras que recientemente el había dicho.

Jey

Dios mío lo dije en voz alta maldita sea no, menos mal que no se lo tomó mal como si fuera una especie de acosador o pervertido.
- Con que a curiosear ¿eh? A todo esto ¿vives cerca de aquí? Dentro de unos minutos ya será peligroso salir, hay muchos animales salvajes y otras cosas..-
Le pregunto con un pequeño tono de preocupación, todavía se me hace extraño el ver a alguien por aquí no suelo ver nunca a nadie se los alrededores..
La Inquietud me invade y decido hacerla entrar sin importar la respuesta a la anterior pregunta
- Perdona por preguntar tanto mejor entra a dentro si gustas, me interesas - Digo sin pensar mucho aunque fuera vergonzoso, bajo rápidamente y la hago entrar haciéndole señas de que esta en su casa, entonces cierro la puerta.
- Me presento soy Jey un placer - Siempre he sido educado con las presentaciones, me gusta dar buena imagen.

Diana

Aun sigo un poco conmocionada con la confesión anterior.. ¿Y AHORA DICE QUE LE INTERESO? Este chico es demasiado extraño pero por alguna razón me siento cómoda con su rara sinceridad, entro a su casa y observo con una mirada rápida los alrededores.

Tiene lo que tiene una casa normal, unos cuantos cuadros en las paredes, estanterías con libros, una chimenea..

Solo me da tiempo a fijarme en eso ya que el chico desconocido se presenta, se llama Jey.. No me gusta el nombre pero es soportable.
- Me llamo Diana, un gusto - Le doy una pequeña sonrisa - Y dime ¿Por que las prisas para hacerme entrar? - Digo extrañada aún no se por que me invitó.

Tras un pequeño silencio, se escucha un ruido constante fuera de la casa...


Nota del escritor: Buenas, ando empezando recién a escribir y me gustaría que me dierais vuestras opiniones ya que me ayudarán mucho.
Decidí empezar a escribir más que nada por que tengo mucho tiempo libre y bueno aquí estoy, muchas gracias por leer el primer capítulo, voy a intentar hacer cada dos días si es posible y trataré de aprender y mejorar para que lo disfrutéis.

InquietudWhere stories live. Discover now