Un joven de 17 años estaba corriendo por su vida, su nombre es José. De repente vio detrás de él viendo a la criatura que aún lo perseguía dentro de la maleza. Aquel joven entre la desesperación y temor no se dio cuenta de lo que había a su alrededor, así que tropieza con una raíz de árbol cayendo en un hueco donde la criatura no lo pudo ver. Alzó su mirada limpiándose aquel líquido carmesí que cubría su rostro desesperadamente, estaba perdido con el temor de que la criatura lo hallase porque sabía que no estaba tan lejos, se levantó y empezó a caminar al interior de aquella extraña cueva donde cayó.
Se encontraba desorientado y aterrado, no sabía que había ocurrido ni cómo llegó a estar en esa situación, solo quería volver a estar en su casa junto a su familia y amigos. Poco a poco aventurándose en la cueva se da cuenta de que aquella criatura salida desde sus pesadillas había entrado a la cueva, ya que se escuchaban sus gruñidos y sus garras raspando las rocas de la cueva. Empezó a apresurar su pasó para no llamar la atención hasta que sintió una mano que lo agarra y lo mete en otro camino de la cueva mientras aquella criatura pasa de frente. Era su amigo Johan el cuál lo estaba buscando desde hace 3 días.
—¿Johan? ¿Qué haces aquí? y ¿Cómo me encontraste? —Preguntó José al ver a su amigo en aquel lugar, a lo cual Johan le responde— Había un rastro de cosas rotas y sangre, de repente vi un hueco en el piso, así que decidí entrar a la cueva —José al escuchar esto frunce el ceño mientras mira a su amigo— Sí que eres un grandísimo tonto, ni por mera curiosidad nadie se atrevería a meter un pie en esta cueva ni por esos rastros —A lo cual Johan responde— Pero sí no fuese por mí esa cosa te hubiera matado —José solo soltó un suspiró y le agradeció por eso.
Ambos iban a reírse, sin embargo, fueron callados, dejando que solo se escuchara la voz de Johan mencionando a alguien llamado Arien. José al verlo se queda un poco dudoso— ¿Arien? ¿Qué haces aquí? —De ahí dirige su mirada a Johan, pero estaba molesto— Johan de mierda ¿tú lo trajiste? Ahora aparte de tener que salir de esta cueva, es tener que salir vivos de esta cueva con una criatura desconocida acechando—
Arien responde con un susurro mientras sostenía un arma blanca— Se podrían callar los dos, van a atraer a la criatura aquí, aún permanece cerca —Miraba aquella entrada permaneciendo en alerta— ¿Cómo que cerca? —José se acerca a él y vea la criatura que estaba merodeando un sector un poco alejado, como si estuviera perdido.
José al ver a la criatura volvió a sentir algo de miedo, porque en realidad estaba un poco confundido. No sabía cómo el chico más dulce, tierno y amable de la escuela se había convertido en alguien que fue entrado para la guerra. Mientras su mente divagaba en esa pregunta, lo que dijo Johan lo hizo salir de su burbuja.
—Él me siguió y no me di cuenta hasta que un monstruo casi me mata, ni siquiera sé de dónde sacó el arma, solo sé que es bueno manipulándola —En eso Arien soltó una pequeña risita— Johan jamás hubiera sobrevivido solo, aunque no hubiera monstruos en este sector —José confundido los mira— Espera... ¿Cómo que otra criatura? O sea ¿Las demás escaparon? —Johan y Arien al escuchar eso miran a José— Espera ¿Cómo que las demás?
Después de mencionar eso solo hubo un silencio incómodo, José solo ve como Arien se aleja del lugar y empieza a caminar susurrando que deben avanzar, cosa que dejó a José con duda ya que no sabía a donde podrían dirigirse y a Johan le preocupaba que la criatura los siguiera. Arien solo tomó un suspiro mientras avanzaba y dijo deberían hallar una salida aprovechando que la criatura estaba distraída con algo. Para la perspectiva de José veía que Arien estaba demasiado calmado, sin embargo, Johan notó que temblaba ligeramente del miedo.
Después de 15 minutos de caminata lograron ver la luz de luna que entraba por una abertura de la cueva, eso emociono a Johan diciendo en voz alta que por fin iban a salir por esa acción José y Arien lo reprendieron diciéndole que se callé a lo cual Johan pide perdón. Los tres salen de la cueva por esa abertura. Mientras caminaban por un sendero para José se le hacía familiar, así que se detuvo en seco haciendo preocupar a sus amigos sin querer. José menciono que recuerda cuando su padre lo traía por aquí a sus diez años— ¿Así? —Menciona Arien mientras lo miraba— Sí... pero eso fue hace mucho, aunque... Ya recuerdo lo que pasó hace 3 días —Dice José mientras caminaba— ¿Qué fue lo que pasó? —Menciona Johan.
BINABASA MO ANG
Experimento Fallido
Science FictionTres amigos.... Un laboratorio... Un mundo al cuál salvar... Pero....... ¿Qué rayos pasó? Si este pequeño cuento llega a tener apoyo, lo convierto en novela para que puedan disfrutar a más detalle. Espero les guste y perdón por la portada, aún no s...
