El comienzo

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Aclaraciones:
Está historia comienza cuando Naruto roba el pergamino,el capitulo es algo corto ya que viene siendo la introducción,avisando de esto disfruten de la lectura

Capítulo 1: El Legado Oculto

Era una noche oscura y silenciosa en Konoha, la aldea oculta entre las hojas. Las estrellas titilaban en el cielo despejado, iluminando tenuemente los caminos serpenteantes que atravesaban la aldea. Los habitantes dormían tranquilamente en sus hogares, ajenos a lo que estaba a punto de ocurrir. En una esquina apartada, sin embargo, un joven ninja se movía con determinación.

Naruto Uzumaki, el huérfano de la aldea, caminaba con paso firme pero silencioso. A pesar de su fama de ser bullicioso e imprudente, aquella noche su mente estaba sorprendentemente clara. No había espacio para errores. Llevaba consigo una misión que lo cambiaría todo. Las palabras de Mizuki resonaban en su mente: "Roba el Pergamino de Sellado, Naruto. Con él, puedes aprender técnicas poderosas y finalmente demostrar tu valía."

Naruto había pasado su vida entera buscando reconocimiento, ansiando desesperadamente que la gente lo viera como algo más que el paria que creían que era. Pero había algo más profundo en él, un sentimiento de duda que lo había carcomido desde que era muy joven. ¿Por qué era tratado así? ¿Por qué parecía que nadie en la aldea lo aceptaba realmente?

Había algo en la forma en que Mizuki le habló esa tarde que despertó una chispa en él. No era solo la promesa de poder, sino la posibilidad de respuestas. Naruto, aunque siempre había sido visto como alguien torpe y poco reflexivo, tenía una astucia innata que rara vez mostraba. Sabía que el Pergamino de Sellado era un objeto de gran importancia, algo que no debería estar al alcance de un simple estudiante de la academia. Sin embargo, su necesidad de entender su lugar en el mundo superó cualquier miedo o duda que pudiera tener.

Llegó al edificio donde se guardaba el pergamino, una estructura antigua que siempre había observado desde lejos. Su corazón latía con fuerza, pero su mente estaba calmada. Había estado observando a los guardias durante días, aprendiendo sus patrones de patrullaje, los momentos en que sus vigilancias flaqueaban. Esta era su oportunidad.

Con movimientos precisos, Naruto evitó ser detectado, moviéndose como una sombra entre las sombras. Había practicado el sigilo en secreto, sabiendo que algún día lo necesitaría. No era solo el ruidoso y enérgico niño que todos creían que conocían; en su interior, Naruto había cultivado una creciente conciencia de sí mismo y de sus habilidades. Esta noche sería su prueba definitiva.

Finalmente, llegó a la habitación donde se guardaba el Pergamino de Sellado. El pergamino era enorme, mucho más grande de lo que había imaginado, pero no se dejó intimidar. Sabía que dentro de él residían los secretos más poderosos del clan Uzumaki, su clan. Aunque no lo sabía todo, había oído fragmentos de conversaciones y susurros que le habían dado pistas sobre su linaje. Naruto estaba decidido a descubrir más sobre quién era y de dónde venía.

Con un suspiro profundo y controlado, se acercó al pergamino. Era consciente de que este momento era un punto de no retorno. Pero en lugar de detenerse, un nuevo tipo de resolución se encendió en él. Quería respuestas, quería poder, pero más que nada, quería saber quién era realmente.

Mientras desenrollaba el pergamino, las palabras antiguas y los sellos poderosos comenzaron a revelarse ante él. Sus ojos se abrieron con asombro al ver las técnicas y jutsus que solo había escuchado en leyendas. Pero en lugar de dejarse llevar por la emoción, se forzó a concentrarse. Tenía que ser metódico, tenía que elegir con cuidado.

Fue entonces cuando sus ojos se posaron en un jutsu en particular: el Kage Bunshin no Jutsu, la Técnica de Clonación de Sombras. Al principio, parecía solo una técnica de clonación avanzada, algo que podría usar para engañar a sus enemigos. Pero a medida que leía más, comprendió que había algo más profundo en este jutsu. No era solo una técnica para crear copias físicas; permitía dividir su chakra entre múltiples cuerpos, creando clones tangibles y, más importante aún, permitía a cada clon absorber y retener conocimiento. Esta técnica no solo multiplicaba su fuerza; multiplicaba su potencial de aprendizaje.

Naruto sabía que no tenía mucho tiempo. Podría ser descubierto en cualquier momento, pero decidió que esta técnica sería su primera elección. Mientras practicaba, sintió el peso del chakra dentro de él moverse de maneras que nunca antes había experimentado. Con cada intento, mejoraba, ajustando el flujo de chakra, concentrándose en los detalles. Y cuando finalmente logró crear varios clones de sí mismo, todos mirándose con asombro mutuo, sintió una sensación de logro que nunca antes había experimentado.

Sin embargo, no estaba solo. Un destello de preocupación cruzó por su mente cuando escuchó un ruido afuera. Se dio cuenta de que alguien podría haberlo seguido, pero no dejó que el pánico se apoderara de él. Recordó las palabras de Iruka-sensei sobre mantener la calma en situaciones de alta presión, y decidió que, si alguien lo encontraba, estaría listo.

Antes de que pudiera pensar más en ello, la puerta se abrió de golpe y Mizuki apareció en la entrada. Su sonrisa traicionera y la forma en que sus ojos brillaban en la oscuridad hicieron que Naruto se pusiera en guardia.

"¡Bien hecho, Naruto!", exclamó Mizuki, aunque había un tono siniestro en su voz. "Ahora, dame el pergamino."

Naruto, a pesar de su joven edad, había aprendido a leer la intención en los ojos de las personas. Había algo en la mirada de Mizuki que no le gustaba, algo que lo hizo sentir que no podía confiar en él. Se quedó en silencio, evaluando la situación.

"¿Por qué lo quieres, Mizuki-sensei?", preguntó Naruto, su voz más seria de lo habitual. Ya no era el mismo niño ingenuo de antes; estaba comenzando a ver más allá de las apariencias.

Mizuki se sorprendió por la pregunta, pero rápidamente recobró la compostura. "Naruto, es solo para ayudarte. Con ese pergamino, podemos cambiarlo todo. Piensa en el poder que podrías tener, en cómo todos te respetarían finalmente."

Naruto sintió una punzada de tentación, pero también recordó las palabras de Iruka y el Hokage. No era solo cuestión de poder; era cómo se usaba ese poder lo que importaba. Y en ese momento, entendió algo crucial: Mizuki no estaba interesado en ayudarlo; estaba interesado en usarlo.

"No, Mizuki-sensei," dijo Naruto, retrocediendo un paso. "Este pergamino... no es algo que deba caer en las manos equivocadas. Y no voy a dártelo."

La sonrisa de Mizuki se desvaneció y fue reemplazada por una expresión de furia. "¡Tonto! ¡Ni siquiera sabes la verdad sobre ti mismo, sobre lo que eres! ¡Eres solo una herramienta, una bestia! ¡El zorro de nueve colas que destruyó esta aldea!"

Las palabras golpearon a Naruto como un mazazo, pero en lugar de derrumbarse, sintió una calma extraña apoderarse de él. Finalmente, algo hacía clic en su mente. Esa era la razón del odio, la razón del rechazo. Pero en lugar de rendirse a la desesperación, sintió que todo se aclaraba en su interior.

"Puede que sea el contenedor de ese poder," dijo Naruto, su voz baja pero firme, "pero soy mucho más que eso. Y no dejaré que nadie me use como una herramienta, especialmente alguien como tú."

Con esas palabras, Naruto lanzó un kunai hacia Mizuki, quien lo esquivó fácilmente, pero eso era solo una distracción. Naruto ya había creado varios clones de sombra que rodearon a Mizuki, cada uno moviéndose con precisión y coordinación.

Mizuki no lo vio venir. Naruto había usado su astucia y nuevo poder de clonación para anticiparse a su movimiento, y con un golpe bien calculado, los clones de Naruto lo derribaron al suelo. Con Mizuki desarmado y derrotado, Naruto recogió el pergamino y miró hacia la salida.

Sabía que no podía quedarse mucho tiempo. Tenía que devolver el pergamino al Hokage y enfrentar las consecuencias de sus acciones, pero también sabía que había dado un gran paso hacia el descubrimiento de su verdadera identidad. No estaba solo en su lucha, y mientras tuviera la voluntad de crecer y aprender, nada lo detendría en su camino hacia convertirse en el ninja que siempre soñó ser.

Naruto:Despertar Uzumaki Where stories live. Discover now