Un día la tierra se detuvo, pero la primavera no tuvo compasión y siguió avanzando como si nada.
Las calles se encontraban vacías como si el ser humano hubiese desaparecido de la nada, dejando sus huellas marcadas en cada sitio.
Miro por la ventana viendo como el tiempo avanza, como los pájaros vuelan sin preocupación alguna por el cielo azul, los envidio; parece que va a llover, no se por que me preocupo, hace un tiempo que no salgo, aún recuerdo esos días en los que salía hasta tarde y regresaba empata por la lluvia, disfrutaba esos días aunque al siguiente tuviera que estar en cama todo el día.
Esos días eran buenos, correr tan rápido para ver si podía ganarle a esas nubes oscuras, salir contigo y olvidar que había gente a nuestro alrededor para poder disfrutar aún más tu compañía, definitivamente eran buenos tiempos, pero ahora que no te vemos me siento tan simple y normal que no tiene sentido.
Vivo en un mundo tan cruel, incluso me resfrío sin salir, si estuvieras conmigo tal vez me darías un té de mal sabor y veríamos la televisión hasta la madrugada, o incluso bailariamos como locos por toda mi sala haya terminar rendidos en el suelo.
Antes de esto, en invierno, haríamos el peor muñeco de nieve de nuestras vidas, por qué somos un asco en eso, pero nos daría lo mismo, reiriamos por su figura deforme y les diríamos a los niños que preguntarán qué el pobre sufrió una enfermedad.
Definitivamente eran buenos tiempos, me pregunto si algún día los volveré a vivir.
Mamá dice que lo supere, que no es bueno estar de pie todo tiempo, pero realmente mis pies no se quieren mover, supongo que creen que si lo hacen ya nada volverá a ser como antes.
Si hubiera tomado tu mano cuando pleneabas escapar ¿Todo esto habría pasado? ¿Estarías aún conmigo o estaríamos ambos volando en el azul del cielo?
Ya es demaciado tarde para arrepentirme y tomar otra decisión, tú no estás, y este encierro no permite que nadie esté conmigo, supongo que es una especie de karma por no tomar tu mano.
Mi única compañía es el silencio y el eco del bosque, me gusta ese sonido, suena como si tú me hablaras, pero se que no eres tú y que algún día el ruido de la ciudad me va a arrebatar ese eco, así que lo voy a aprovechar todo lo que pueda, por qué me recuerda a ti.
"Cómo si nunca hubiera pasado" es lo que me piden mis conocidos, como si eso fuera moral, si nunca hubiera pasado tú serías quien me pondría una manta en los hombros al mirar por la ventana, en cambio soy yo quien tiene que ir por ella por qué tu no estás.
Los días pasan volando, de mi almohada a la mesa, el tiempo avanza, el mundo ya no es el de antes, tu y yo no terminamos mal, aunque me moleta no iniciar ni terminar el día contigo.
La luz sale de nuevo, y no estás aquí, pero por alguna razón eso ya no se siente mal, mi humor a mejorado, y puedo avanzar al mañana con tranquilidad, se que me observas, silencioso como una sombra.
Aún me da miedo avanzar, me da miedo olvidarte para siempre, no quiero soltar tu mano ¿En el futuro seguirás ahí para mí?
El eco del bosque aún suena, y bajo el cubre bocas mi sonrisa brilla, él me hace feliz, no eres tú, pero realmente me hace feliz, se parece tanto a ti, que hasta pareces tu.
¿Lo eres?
Los días aún pasan, sigo acostada en mi cama, sigo comiendo en mi mesa, pero ahora soy feliz, por qué se que sigues conmigo y ahora él también.
Viene a casa de vez en cuando, y es cuidadoso cuando viene, me acompaño a vacunarme y me tomo de la mano tal como tú lo harías, los tés que preparan son peores que los tuyos, pero es lindo ver cómo se esfuerza por hacerme uno, nos gustan las mismas series así que no tenemos que pelear, aunque extraño eso de ti.
Me regaló un gato, se que siempre quisiste uno pero tus alergias no te dejaron, se llama bigotes y me hace compañía cuando te recuerdo, él sabe de ti, se lo conté todo y me dio mi espacio cuando intento cortegarme, fue divertido ver cómo se esforzaba, sabe que siempre estarás en mi corazón así que me pidió que te dijera que no te preocupes, él me va a cuidar en tierra, y que te dejaba el trabajo aéreo, reímos tanto cuando me hizo anotarlo.
Estoy feliz con la vida que llevo ahora, la pandemia un no me deja salir, y han pasado casi 2 años que te fuiste, es duro pero ahora tengo con quien llevar el peso, después de todo la vida sigue ¿No?
-Siempre tuya.
—¿Y?¿Que te parece?— Dije mostrándole la carta que después de tanto había terminado.
—Mm... Mucho texto.
—No te burles, me tomo mucho tiempo decidirme—
—Jajaja Perdona, sabes que es chiste, creo que es hermosa y que le va a encantar, después de todo hace mucho no vas— Era cierto, pero siempre hablé con él, como si su presencia estuviera conmigo todo el tiempo.
—Bien, pues ahora estoy lista
—Ni tanto, ve por tu suertes que está haciendo frio— Me dio unos toquecitos en la frente
—¿Llevas los cubrebocas?
—Si, están en el carro, date prisa o nos va a alcanzar la lluvia—
—Amo la lluvia
—Pero yo odio verte enferma, vamos anda.
~Una perdida en pandemia~
