CAPITULO 1

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El ser humano tiene una gran capacidad de razonamiento, pero siempre debemos recordar que somos seres sociales, por ende, sentimos de más y eso nos lleva a no entender mucho e ignorar a la razón ya que los sentimientos nos manejan a su antojo, somos esclavos de esto y puede ser algo tan maravilloso como tambien algo letal.

Siempre me consideré una persona extraña con lo que a los sentimientos respecta, ya que soy muy indiferente a estos pero, lo creo necesario, me pasan muchas cosas buenas para poder estar rebosando de felicidad al igual que cosas malas para estar triste o enojada pero, no expreso ninguna de estas, no es que no sepa cómo hacerlo, simplemente no lo entiendo.

Tal vez...simplemente no amo como aman los demas y creo que eso marca la diferencia.

Es muy común escuchar decir a las personas que, una persona que ama, es una persona que te lo demuestra con palabras, gestos y acciones todo lo que siente, y es cierto pero, no entiendo como pueden cerrarse a cosas tan simples y comunes, cuando el amor es infinito, ademas de que existe tantas formas de amar que no necesitan ser demostradas porque deben sentirse. Tampoco se habla de las personas que se alejan por amor, solo son juzgados o llamados cobardes por alejarse de la persona que ama pero, realmente eso tambien es amor.

-Siempre es bueno sacar lo que tienes dentro Ana. No te pido que me lo cuentes todo, pero estoy aquí para ayudarte- me dice Cynthia, la psicóloga que pagó mi madre.

-Lo sé. Solo que no me gusta hablar- respondo. Parecerá idiota, pero es cierto. Golpeo mis uñas por la mesita que se encuentra a un costado del sofá en el que estoy sentada.

-Entiendo, sabes...no hace falta que hables, me contaron que te gusta escribir- me dice, que ella sepa sobre eso es obra de mi madre y de cierta forma valoro el esfuerzo que hace para que hable- El arte es bello y es un método de expresar lo que sientes sobre cualquier cosa y sobre ti mismo, las letras son el arte más hermoso que existe desde mi punto de vista, porque hacer sentir a la gente por medio de letras es maravilloso y también considero que las personas con dicho talento siempre encuentran las palabras adecuadas y tienen algo que decir...

-Aunque me dedico a las palabras a veces no sé qué decir- la interrumpo. Levanto la vista y la miro directo a los ojos, me mira sorprendida- ¿Puedo retirarme?

-Está bien, pero antes toma esto- se levanta, va su escritorio y me pasa un folleto- Si no quieres hablar conmigo lo entiendo, pero capaz ellos si entiendan a la perfección por lo que estás pasando- lo agarro y leo, es un grupo de apoyo- Hasta el miércoles Ana- se despide. Me levanto y me voy.

Como podrán darse cuenta soy una persona de muy pocas palabras y aunque no diga mucho, con lo poco digo demasiado ya que puedo llegar a ser un tanto... profunda, directa y sincera.

Mientras voy caminando miro a las personas. Es algo tan increíble de ver cómo estamos todos juntos, nos chocamos, nos miramos y a los conocidos saludamos, pero al final cada uno resulta estar en su propio mundo, pensando en las deudas, en el amor de sus vidas o pasando algún tipo de duelo. Todas las personas que solemos ver por las calles, aunque sean personas que nunca volveremos a ver, terminan siendo un mundo en este planeta tierra.

Muchas veces me he puesto a pensar en lo injusta que puede ser la vida, pero tengo la contradicción de saber y entender que hay veces que nosotros mismos la complicamos, con nuestras ambiciones, por querer encajar o simplemente ir por lo fácil. Personalmente tengo una buena vida, padres que me aman, cuento con una buena condición económica para darme algunos gustos, voy en una buena escuela y no me falta comida en la mesa, pero...existe la diferencia muy grande entre tener una buena vida y ser feliz. Aunque tengo los medios para serlo, hay un pequeño problema que me impide poder llegar a dicha gracia y el problema soy yo.

Sentir con LetrasOpowieści tętniące życiem. Odkryj je teraz