Los ojos de la niña se encontraban fijos en su reflejo frente al espejo mientras terminaban de arreglar su cabello, sabía que no podía quejarse si el peinado que le estaban haciendo no era de su agrado o si el vestido que le pusieron no era el que ella quería ni por los pendiente que le hacían doler ni por nada, no tenía derecho de quejarse por nada, según su madre.
Lia la niña de ojos de un color tan puro como miel, piel dorada y cabello castaño oscuro. La luz y razón de su padre Lorenzo Rossi jefe de una de las mafias mas importantes en Inglaterra, un hombre duro sin mucha expresión en el rostro que no duda dos segundo en acabar con aquellos que podían representar una amenaza para su mafia o su familia, sin embargo en el momento en el que sus ojos se topaban con su hermosa mujer Gabriella y su hermosa Lia su dura mirada se ablandaba, su momento favorito del día era volver a su hogar después de un largo día de trabajo y abrazar a las dos personas más importante para él. Lamentablemente hoy no era uno de esos días ya que la familia Rossi debía asistir a la fiesta de la mafia mas grande y poderosa en Inglaterra que era dirigida por Robert Wilson el hombre mas poderoso en el continente Europeo su nombre imponía respeto ante aquellos que lo conocían y ante los que no también.
En el momento en el que Lorenzo cruzo por el umbral de las puertas de su hogar sus ojos solo pudieron buscar a las únicas dos personas que podían brindarle un poco de paz en ese día tan ajetreado, no las encontró en la plata baja así que subió las escaleras sabía que su mujer e hijas estarían terminando de alistarse para la fiesta.
- Me gustaría saber donde están las dos mujeres mas hermosas del mundo
Su hija volteó a verlo y con toda la felicidad del mundo corrió hacia los brazos de su padre quien la recibió en un abrazó que transmitía cuanto la había extrañado.
Gabriella Aunque le hubiera encantado hacer lo mismo que su hija se contuvo y con toda su gracia y elegancia camino hacia su marido mirándolo con ojos blandos cargados de amor y adoración, le dio a su esposo un cálido beso que fue respondido pasando un brazo en su cadera
- Están perfectas cómo siempre
- Gracias tú también lo estas mi amado
- Si, papi esta muy elegante
- Mis bellas rosas ¿Ya están listas?
- Por supuesto solo deja que termine de arreglar el vestido de Lia y te alcanzamos en el auto
- Muy bien, no tarden
Lorenzo se encamino al auto mientras su perfeccionista esposa termina de arreglar a su niña
- Ya conoces las reglas Lia no quiero errores, esta es una fiesta importante para tu padre y debes esforzarte por ser perfecta, ya lo sabes nunca dejes….
- Que los demás vean lo que sientes
- Exacto. Ahora vamos tu padre nos espera
Lia solo asintió acostumbrada y le dio la mano a su madre para encaminarse hacía el auto donde su padre las esperaba.
El camino hacia la mansión Wilson duro bastante, Lia solo se entretenía mirando por la ventana mientras su padre hablaba por teléfono hablando de cosas que no entendía y su madre se encontraba a su lado sentada en una pose rígida y elegante mirando también por la ventanilla. Cuando por fin llegaron Lia estaba maravillada con lo que veía, no porque no estuviera acostumbrada al lujo pero nunca había visto algo tan lujoso como la mansión de los Wilson , había una larga distancia desde la entrada que custodiaban guardias armados hasta gran mansión que contaba con una fuente de agua grande, enormes ventanales, plantas y césped muy bien cuidados, tenia una iluminación que la hacia ver mucho mas elegante, varios Autos estacionados afuera y una enorme puerta donde se encontraban un hombre dos niños y una mujer.
La familia Rossi bajo del auto, Lorenzo con su traje verde oscuro muy bien ajustado al cuerpo que hacia lucir muy bien su piel dorada, su cabello negro y ojos marrones como la tierra, Gabriella caminaba a su lado con su vestido negro ajustado al cuerpo resaltando su hermosa figura, con una piel blanca, cabello negro y sus ojo tan puros como la miel, llevaba el pelo recogido en una coleta alta y muy prolija, tenía unos pendientes y un collar de diamantes que sabía lucir muy bien, a su lado se encontraba la hermosa Lia con un vestido magenta de estilo princesa y todo el pelo recogido, trataba de caminar lo mas derecha posible como su madre le había enseñado.
- Es un placer tenerlos aquí – Robert hablo mientras extendía la mano hacia Lorenzo.
- Muchas gracias por invitarnos Robert – Lorenzo le estrechó la mano – Ella es mi esposa Gabriella y mi hermosa hija Lia
- Un gusto señoritas, mi nombre como ya sabrán es Robert, ella es mi esposa Amelia y mis hijos Daniel y Ethan
Robert lucia un traje negro perfectamente moldeado a su cuerpo su piel blanca, cabello negro puro como el petróleo, sus ojos de color gris que parecían casi transparentes, su esposa Amelia vestía un vestido blanco largo hasta sus pies con su pelo rubio largo suelto con apenas un recogido en el costado sus ojos color azul lucían muy bien el maquillaje que llevaba, sus labios rojos como la Sangre y unos pendientes pendiente largos colgaban de sus orejas y el collar de diamantes que lucia parecía brillar mas de lo normal, sus hijos vestían igual se padre un traje negro seguramente hecho a medida el mas alto de cabellos castaños, ojos azules como los de su madre y el mas bajó era la copia exacta de su padre incluso pero sus ojos era de un gris único parecía que habían fundido plata y la habían inyectado en los orbes de ese niño, el a diferencia de su hermano mayor se mostraba mas inseguro y tímido
- Por favor entren, solo faltaban ustedes - Hablo Robert
La familia Wilson le cedió el paso a la familia Rossi e ingresaron.
Había un total de cinco familias invitadas, todas lideres de mafias importantes de Europa.
- Ethan podrías llevar a Lia con los demás niños para que se integre
- Si papi, señor Lorenzo ¿Podría darme permiso para llevar a Lia con los demás?
- Claro pero no se este metiendo en problemas por favor
- Si señor
Ethan tomo la mano de Lia y comenzó a caminar para buscar al grupo de niños, no es que el tuviera una buena relación con los niños, siempre se estaban burlando de él por ser tímido pero el solo quería hacer feliz a sus padres
- Mi nombre es Ethan, me disculpo por no presentarme antes y si no quieres que te tome la mano o si solo no quieres que te hable dímelo
Lia lo miro con curiosidad, no estaba acostumbrada que le preguntaran que quería, solo pudo regalarle una sonrisa tímida y asentir, no dijeron más nada hasta que llegaron con un grupo de niños.
- Hola, les presento a Lia
Lia los saludo a todos con una sonrisa y un movimiento de mano sin prestar mucha atención al grupo que se encontraba frente a ella
- Hola mi nombre es Emily, ellos son Derlis, Alí y Marko
- ¿Qué pasa Ethan tu papi se dio cuenta de lo inútil que eres para la mafia y te mando de niñero? – dijo Marko con una sonrisa burlona
- A lo mejor y pierde a la niña el idiota – dijo Derlis antes de reirse
- Silencio para de idiotas, dejen a Ethan en paz no quiero meterme en problemas con mi madre por su culpa otra vez
Lia mira a Ethan que solo se mantenía escuchando todo con la mirada clavada en el suelo, junto todo el valor que pudo y le tomo la mano, Ethan levanto la mirada y se miraron a los ojos
- Vamos Ethan estoy segura de que podemos divertirnos solo nosotros
- Claro, vamos – le regalo una sonrisa cómplice y comenzó a caminar a través del salón
- ¿Dónde vamos niño? No quiero meterme en problemas con mis padres ni los tuyos
- Tranquila no se darán cuenta
Subieron unas escaleras que los llevaba hacía un balcón
- Wow que hermosa vista!
- Lo sé, siempre vengo aquí cuando papá organiza estas fiestas
- Esos niños no son muy amables contigo…
- No, pero estoy acostumbrado ya- se encogió de hombros
- ¿No le dijiste a tu padre?- lo miraba directamente a su perfil
- No, un Wilson debe ser capaz de resolver su problemas sólo
- Entiendo… y que haces aquí para no aburrirte?
- Bueno tengo esto- levanto un iPad con audífonos- y podemos buscar unos bocadillos abajo
- Eso esta bien para mi- le dijo sonriendo
- Muy bien, tu espera aquí no lo voy a arruinar lo prometo
Y salió casi corriendo de ese lugar, Lia lo siguió con la mirada solo esperaba no arrepentirse después.
Ethan regreso diez minutos mas tarde con una manta y bocadillos, apenas se podía mirar bien su caminó.
- He vuelto, traje todo- tiro la manta para acomodar la comida y la bebida en un mueble que había en el balcón- puedes tomar las puntas de ese lado y yo de este.
- Muy bien- Lia tomo la manta de sus puntas para poder estirarla mejor- creo que así esta bien
- Tu ponte cómoda yo traigo lo que falta-Dijo Ethan corriendo para traer la bebida y la comida.
- Muchas gracias-Lia le regalo una sonrisa sincera
- Gracias a ti por salvarme de esta fiesta- Y por primera vez en mucho tiempo Ethan sonrió sinceramente
- Bien, cuéntame sobre ti- Dijo Lia ante de comenzar a comer
- Bueno...no hay nada muy interesante en realidad- dijo pensativo- mi nombre completo es Ethan Donovan Wilson, tengo 12 años y la verdad es que no soy muy habilidoso ni tengo un talento oculto- se encogió los hombros.
- Estoy segura de que algo tiene que haber- insistió mientras lo miraba con atención.
- Me gusta leer ¿eso es algo bueno?
- Claro que sí, algún día podrías mostrarme tu colección de libros- le sonrió dulcemente
- Eso me encantaría, obvio si no te aburre- dijo con cautela
- Para nada…- una pequeña risa se escapo de sus labios
- ¿Qué hay de ti?- se giró para darle toda su atención
- Mi nombre completó es Lia Selene Rossi, tengo 13 años… no sé si se puede considerar una habilidad ya que no sé si soy buena pero… toco el piano y me gusta cantar- dijo con inseguridad pensando que seguramente Ethan se burlaría
- Pues déjame escucharte y así poder saber si eres realmente buena.
- No lo sé….
- Solo un poco, prometo no interrumpir y no burlarme- puso su mano en el corazón
- Esta bien…- lo miro dudando un poco más pero luego soltó un suspiro y cerro sus ojos- Seems like it was yesterday when I saw your face You told me how proud you were but I walked away If only I knew what I know today
Ooh, ooh- abrió los ojos para mirarlo- I would hold you in my armsI would take the pain away Thank you for all you've done Forgive all your mistakes There's nothing I wouldn't do
To hear your voice again
Sometimes I wanna call you But I know you won't be there Oh I'm sorry for blaming you For everything I just couldn't do And I've hurt myself by hurting you…- tengo que seguir practicando así que por eso no ha salido muy bien
- No Lia ¡dios eres muy buena! Me ha encantado de verdad, tienes mucho talento- dijo entusiasmado
- ¿En serio lo crees?- pregunto con ilusión
- ¡Estoy seguro de que serás una gran cantante!
- Lástima que no podré dedicarme a eso- dijo desanimada
- ¿por qué lo dices?.
- Ethan somos parte de una mafia, nuestros padres son mafiosos y eso es lo que seremos nosotros también- dijo sería.
- Tienes razón- dio un suspiro triste- pero no dejes de cantar, de verdad que lo has hecho muy bien.
- Gracias Ethan pero creó que ya deberíamos volver seguro ya están buscandonos
- Si, es verdad… vamos- le tendió la mano para ayudarla a levantarse
- Podríamos pedir que nos dejen juntarnos en otra oportunidad, así podrás mostrarme tus libros ¿qué dices?
- Eso me encantaría, no tengo muchos amigos como podrás ver- comentó mirando al suelo
- Yo seré tu amiga- dijo mientras le apretaba la mano.
- No tienes que hacer esto por lástima Lia.
- No lo hago por lástima, eres un chico muy agradable de verdad y me encantaría tenerte como amigo- detuvo sus pasos para mirarlo a los ojos- además yo tampoco tengo amigos.
- Muy bien, amigos entonces- una risa divertida salió de su boca- ¿Comienzas el Instituto cuándo acaben las vacaciones?
- Si, eso me tiene bastante preocupada siendo sincera.
- ¿Por qué?
- Porque no tengo amigos y hasta ahora eres el único niño mafioso que fue bueno conmigo.
- Pues no te preocupes, yo estaré contigo y puedo presentarte a mi mejor amigo Agustin, el es muy divertido ya lo verás.
- Pero tu no comienzas hasta el siguiente año?
- Según el reglamento así debería ser pero papá insiste en que cuanto antes comience mejor
- Wow debes ser un niño genio si te dejan entrar un año antes
- Bueno mi padre es quien controla todo Europa así que tampoco fue la gran cosa supongo.
- Tienes razón- rio suave
- Bien…debo regresar con papá pero no dudes en buscarme por cualquier cosa.
- Gracias por el rato y esperó verte pronto.
- Yo hablare con papá para que hable con el tuyo y así poder coordinar una nueva reunión- hizo una reverencia y luego le sonrió- hasta luego señorita Rossi
- Hasta luego señor Wilson
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Decisiones
Romance¿Cual es el precio de la libertad? Lia crecio bajo las reglas de la mafia, sin poder opinar ni decidir sobre su vida. Ethan un chico inseguro y tímido hijo del jefe de las mafias en Europa, la vida le enseñara a ser fuerte una una manera dolorosa...
