Otoño de Piscis, día 85.
"Hay muchas preguntas que hacer...
¿Alguna vez han confiado en alguien y les ha fallado? o ¿Alguna vez se han sentido solos aún estando con alguien? o ¿A veces te has preguntado por qué nadie esta contigo?
Bueno, esta historia es un poco curiosa, quien pensaría que un niño pudiera preguntarse eso ¿no? o mejor, ¿Quién pensaría que una rosa pudiera llorar?"
Bosque Oculto, es el nombre de una ciudad que se encuentra en medio del bosque, rodeada de gigantescos árboles que cubren el cielo con sus copas. A pesar de como se escucha, la ciudad tiene basta energía, ya que utiliza mayoritariamente al sol.
Se cuenta, que es complicado para un forastero entrar en la ciudad, ya que, es difícil atravesar el bosque y no perderse en el proceso por lo cambiante que suele ser dependiendo de las estaciones del año.
Es muy común escuchar a las aves cantar y en general, las personas están acostumbradas a toda la flora y fauna que se encuentra en el área, y los habitantes tienen prohibido hacer algún daño al ecosistema.
Lanti era un niño que acababa de cumplir los diez años, no era muy alto, apenas tenía veinte centímetros arriba del metro, era delgado, su piel no era blanca, pero, tenía un aspecto tostado, (era como si su tono de piel fuera "leche tostada") y era un niño muy sentimental que vivía con sus padres, en una casa de color amarilla, que se encontraba en la base de un gran árbol.
Cuando se encontraba con sus padres, era el más feliz de todos, sobre todo cuando su madre le contaba historias acerca de la ciudad y de como eran las cosas en el pasado.
-Lanti, ¿quieres escuchar una historia?
Le preguntaba su madre siempre.
Él siempre sonreía y asentía. A los ojos de Lanti, su madre era como un hada mágica, tenía el cabello de color castaño, que cuando un rayo de sol atravesaba por la ventana y caía en el, parecía brillar intensamente de color amarillo, su voz era suave, dulce y tierna.
-Bueno, esta vez te contare la historia de algo mágico.
Le dijo su mamá suavemente.
-¿Algo mágico?
Preguntó Lanti.
-Así es.
Le respondió.
Lanti parecía muy confundido, aunque, realmente estaba emocionado por lo que su mamá le contaría a continuación.
-Bueno, te contaré la historia.
Le dijo su mamá.
Lanti dobló las piernas y se acomodó para escuchar, la maravillosa historia del nacimiento de algo. Realmente, no sabía que significaba nacimiento, por lo que no podía entenderlo del todo, pero, quería escucharla.
-"Hace algún tiempo, en lo profundo del bosque, existió una gran área oscura, se decía que los árboles de esa área estaban marchitos, donde todo el ambiente estaba desolado y generaba una gran tristeza con solo estar ahí. Nunca podías observar animales cerca y las personas evitaban acercarse al lugar, porque temían a las cosas que ahí pudieran estar".
-¿Y qué paso después?
Le preguntó Lanti.
-"Pocas personas decidieron adentrarse en esa área y muchas de ellas, confirmaban que era un lugar muy peligroso. Hasta que un día, una mujer entró en esa área, con el corazón roto y cuando regreso, afirmaba que en medio de toda la zona oscura, se encontraba un claro muy colorido y animado, donde existían todo tipo de plantas únicas en su especie y que en medio de todo el claro, se encontraba un frondoso árbol"
-¿Qué le paso a la mujer que entro en el claro?
Preguntó Lanti.
-Bueno- le respondió su mamá.- "Todas las personas creían que estaba mintiendo, que no era posible que algo así, se encontrara dentro de esa área. Mientras que otras personas, decían que estaba alucinando lo que vio... por la situación en la que fue."
-Y si no le creyeron ¿por qué no fueron a confirmarlo?
Le preguntó Lanti.
-¡Que buena pregunta!- exclamó su mamá.- "Muchas personas fueron a buscar ese claro mágico que la mujer había dicho, pero, después de tres días de buscar, nadie lo encontró."
-¿Y qué le sucedió a la mujer?
-Bueno, esa es la parte triste de la historia- le respondió.- La mujer fue victima de constantes burlas y acosos, hasta que un día no lo soporto más y se adentro en el bosque nuevamente, solo para nunca ser vista nuevamente."
-No entiendo- dijo Lanti.- ¿Qué paso con el claro que había visto la mujer?
-Bueno, hijo- le respondió su mamá.- Según se dice, a lo largo de las estaciones y de los años, varias personas, si han logrado encontrarse con el claro, pero sufren el mismo trato que la mujer que lo vio primero.
-No creo que tratar así una persona sea lo correcto.
Le dijo Lanti.
-No, Lanti, tratar a alguien así no es correcto.
Le respondió su mamá.
-Yo si le hubiera creído.
Le dijo Lanti.
Su mamá le sonrió y después, paso su mano sobre el cabello de Lanti.
-En este mundo, con que una persona este ahí contigo, es más que suficiente- le decía su mamá.- A veces, lo que las personas necesitan, es que alguien les crea y las apoye.
Lanti le sonrió a su mamá.
-Tú siempre estarás ahí conmigo, ¿cierto?
Le preguntó Lanti.
-¡Por supuesto que sí!- exclamó su mamá.- ¿Acaso crees que te dejaría solo en este mundo cruel?
-No realmente.
-Además, siempre tienes a tú padre, para que cuide de ti.
Si, Lanti era un niño demasiado feliz, tenía todo lo que un niño de su edad necesitaba más que nada, el amor de sus padres y fantásticas historias.
Si... quien iba a pensar que esa seria la última historia, que le contaría su mamá... antes de enfermar gravemente ese invierno.
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Lanti y la Rosa que siempre lloraba
Short Story¿Qué pasaría si alguien te roba tu momento para llorar? Al menos, eso fue lo que le paso a Lanti...
