Capítulo 1

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Tommy's es mi cafetería favorita, siempre que me siento cansada o triste vengo aquí y luego de tomar una rica malteada de chocolate con nueces y chispas de chocolate siento que todo va a estar bien.
La cafetería no es pequeña que digamos, tiene 10 mesas aproximadamente, la barra es atendida por tres chicas jóvenes que parecen ser hermanas y creo que son las únicas que trabajan aquí, también está el segundo piso para estar más tranquilo tomando lo que sea que hayas pedido mientras lees un libro, al principio no entendía por qué se llamaba así, pero al parecer el abuelo y el padre de las chicas fueron los fundadores y ambos se llamaban así.
Se abre la puerta y es mi novio Adriel.
Dijo que debía contestar una llamada y salió, no entiendo por qué tardó tanto, pero debió ser importante. Él es un año mayor que yo, pero pronto será mi cumpleaños número 18 así que no me preocupa nada.
Lo conocí hace unos años cuando el aún estaba en el colegio, unos meses después me pidió que fuera su novia frente a todas las personas de la escuela. Es muy lindo, no pude negarme
— ¿Quién era? — Tiene cara de enojado.
— Eso no importa.
— Sí, sí importa, ¿era tu hermano?
Asintió, ya no sé ni que decirle, solo no quiero que regrese más. Siempre discuten, él vive muy lejos de aquí y cada vez que visita discute con sus padres así que eso enoja a Adriel.
—¿Nos vamos?
—Sí, ya terminé mi malteada.
—Vale.
Me toma de la mano y nos dirigimos caminando hacia la salida, son dos puertas con cristales transparentes y marcos rojos que combina perfectamente con todo el lugar.
Ese sonido de las campanas cuando las puertas abren me recuerda a mi infancia, Tengo pequeños recuerdos de esa época, así que recuerdo haber venido aquí con mamá. Si no hubiera pasado lo que pasó, tal vez podríamos haber venido más veces a Tommy's. Cuando pienso en ella no puedo evitar pensar en cómo se siente mi papá y eso lo vuelve mucho peor, pero no es momento de ponerme triste.
Nos dirigimos a la moto de Adriel, bueno, de su padre, pero deja que el la utilice con la condición de usar casco y la verdad es que no lo cumple nunca. Enciende el motor y luego de subirme acelera, es hora de ir a casa.
— ¿En qué piensas? —pregunta Adriel.
—Nada, solo estoy cansada —dije abrazándolo y recostando mi cabeza en su hombro.
—¿Segura? Pareces nerviosa.
—Bueno y un poco si lo estoy, como no estarlo si al fin me vas a presentar a tus padres.
—Sobre eso...
—¿Qué? No me digas que...
—Tendremos que cancelarlo.
—¿Esta vez por qué? —Dije aguantando las ganas de llorar.
—Tengo examen en la universidad el martes.
—¿Y el miércoles?
— Sabes que mis padres se irán de viaje el miércoles.
— ¿Entonces puedo ir sola el martes, quiero conocerlos y ya me has cancelado el plan tres veces, acaso no quieres que conozcan a tu novia?
—Ya te lo expliqué Darla, no me siento preparado, pero lo voy a hacer por ti y tú no valoras eso, me hace sentir mal que desconfíes así de mí.
—No te pongas así.
— Si Darla, si confiaras en mí no me exigirías hacerlo ahora mismo.
—Confío en ti.
—No, déjame hablar.
—Vamos a morir, está yendo cada vez más rápido.
—No voy a estar con alguien que no confía en mí, si no hay confianza no hay nada, yo quiero que mis padres te conozcan, pero aún no es el momento, todo llegará a su tiempo y te lo he dicho.
—No tienes que ponerte así, ya he entendido.
—Me da igual, siempre es lo mismo Darla.
—No volveré a hacerlo, perdóname, pensé mal, pero a partir de ahora prometo confiar en ti.
—Gracias — sonríe, puedo verlo por los espejos de la moto.
Odio cuando hace eso, no puedo evitar sentirme culpable de lo que sea cuando me reclama y luego sonríe como si estuviera perdonándome algo que no hice. Al menos no fue peor, ya casi llegaremos a casa así voy a por descansar. 
Llegamos a la calle de mi casa, Adriel detiene la moto y me ve a los ojos.
—¿Nos vemos mañana?
—No puedo, estaré ocupada.
—Está bien, saldré con Ángela entonces.
Ángela es una de sus amigas, es la típica chica súper linda que todo el mundo desea, pero solo es su amiga, no me engañaría jamás así que confío en él y todo está bien. Me pregunto si Ángela sabe de mi existencia por supuesto que sabe, Adriel le debe hablar de mi pronto la conoceré y tal vez así me sienta menos insegura.
— ¿A dónde irán?
— Solo saldremos —enciende la moto —me da un beso de despedida y se va.
Luego de un largo suspiro entro a casa y papá está en su segundo turno, es un enfermero en el hospital nacional, no tengo idea de a qué hora llegue, pero tengo mucha comida y dulces por si me da hambre. Mi habitación es el mejor lugar para estar, pongo cualquier cosa en la televisión que haga ruido y veo el techo o elijo uno de mis libros para releerlos, tengo varios y todos me encantan.
Suena el teléfono y veo una llamada grupal entrante, son mis amigas, Mía, Laura, Eva... Mmmm falta Ivanna, pero igual contesto seguro es para hablar sobre la pijamada que haremos.
— ¿Por qué no está Ivanna? —pregunto rápidamente.
—No contestó —Dice Laura.
—Creo que está de compras con su mamá —dice Eva.
—Bueno, entonces preparemos las cosas nosotras, ¿qué haremos exactamente mañana? —digo entusiasmada.
—Eh, por eso llamamos.
—¿Quién le dice? —Pregunta Mia.
—¿Decirme qué?
— ¿Por qué hacen tanto drama? — Pregunta Laura —Te explico, Darla, mañana las tres estaremos ocupadas y no podremos ir.
— ¿Que harán?
— Yo debo ayudar a mi mamá en la cocina —dice Eva.
— Laura y yo saldremos con su padre —Explica Mia.
— ¿Y no podrían llegar así sea tarde? —Pregunto un poco triste.
—Lo intentaremos, pero no nos esperes.
— Bueno, está bien, supongo.
— Nos vemos chicas.
Nos despedimos al mismo tiempo y cuelgo, no puedo evitar sentirme desanimada, tenía muchas ganas de esa pijamada, pero bueno, espero Ivanna no me cancele también. Pongo música para evitar pensar en eso. Suena Stay y la música es interrumpida por la notificación del teléfono. Volteo la pantalla y leo el mensaje.
Ivanna: Nos vemos mañana en la pijamada.

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