ครั้งแรก

20 9 1
                                        

Yesung entro al apartamento de su linda nueva novia. El lugar estaba inundado de un rico olor a comida. Camino hasta la cocina y encontró a la pequeña rubia decorando cuidadosamente un plato.

—¡Jimin! —La llamo haciéndola sobre saltar y derramar un poco de la salsa, que estaba utilizando, sobre la mesa

—O-oppa. Llegó, ya casi termino de arreglar la mesa, vaya siéntese. Debe estar cansado

Y claro que lo estaba.

Trabajar y estudiar al mismo tiempo no era tarea fácil. Mucho menos si tus maestros te sobrecargan de deberes y tu jefe te exprime en el trabajo.

Camino con una sonrisa hasta el cuerpo de su novia y le dió un abrazo y un suave beso en la mejilla para finalmente ir a sentarse para comenzar a cenar.

Jimin colocó el último plato sobre la mesa, se retiró el delantal y se sento en frente del pelinegro con una sonrisa.

—P-pruébelo. Lo hice yo mismo

—¿Todo? —Jimin asintió sonriendo, viendo luego como su novio tomaba los palillos y probaba un poco de cada plato —Esta delicioso bebe. Toma —Le extendió y un trozo de carne para que probara

—No, y-yo estoy llena O-oppa. Coma usted

—¿Llena? Pero no has probado nada

—Mientras cocinaba comí así que estoy llena, no se preocupe y coma

Yesung la miro inseguro y asintió dudoso. La rubia tomo una manzana y la termino de comer rápidamente, el mayor no comento nada más y continuo su cena con su cabeza llena de ideas locas.

Acabo con todos los platos, con la mirada de su novia sobre él todo el tiempo. Camino a la salida en su compañía y se despidieron con un tierno beso.

Camino escaleras abajo al estacionamiento, subio a su auto y antes de arrancar recordo que había dejado su teléfono sobre una de las sillas del comedor. Subio cansado las escaleras, dio tres suaves golpes en la puerta y luego de no recibir respuesta por un largo tiempo, saco la copia de su bolsillo y abrió la puerta con ella.

Todo estaba oscuro y en silencio. Supuso que Jimin ya se había acostado a dormir, camino en silencio pero al pasar por el baño escucho unas fuertes arcadas.

Paro en seco y siguió escuchando, sintiendo a la menor vomitar. Reanudó su paso, pero esta vez con dirección al baño y toco la puerta

—Jimin, ¿Estas bien?

—S-si Oppa, no entre. Ya salgo. —Escucho la cadena y luego vio la puerta abrirse. Jimin trato de poner una sonrisa, pero solo una mueca le salió —Estoy bien —Trato de salir del baño pero cayó siendo atrapado por Yesung —D-de verdad. Est...

—No Jimin, no estas bien

La arrastro hasta la sala y la sento en el sillón

—O-Oppa

—¿Te cayó mal la comida?

—E-eso creo

—¿De verdad? —Jimin asintio tomándose la cabeza —Esta bien. Voy a dormir aquí, no quiero que te pase nada. Ve a la habitación estare aquí por si te vuelves a sentir...

—N-no tiene que hacer eso Oppa

—Pero lo haré, ahora vamos te llevo a la habitación. Tienes que dormir.

Jimin no se levanto de nuevo esa noche. A la mañana siguiente caminaron juntos a la universidad ya que tenían clases, no tomo desayuno y Yesung la comprendió “aun se sentía mal por la noche anterior”, no supo si la menor tomo su almuerzo ya que no pudo salir a esa hora.

En la tarde cuando se encontraron y la invito a cenar, esta se nego diciendo que había comido bastante en el almuerzo y algunos snacks durante las clases y Yesung de nuevo la comprendió. No quería que se sintiera mal de nuevo.

Aunque tenía un mal presentimiento quería confiar en su novia.

Lo intento, de verdad intento seguir creyendo sus excusas para no comer juntos, pero la menor no se veía nada saludable. Hace mucho no la veía probar bocado diferente a simples manzanas y dudaba que comiera algo diferente a eso mientras no estaban juntos.

Una tarde en la que pudieron tomar el almuerzo juntos y vio a su novia comer nuevamente solo una manzana quiso sacar de su cabeza todas las dudas de una vez. Saco un par de snacks y los probo con la mirada de la rubia puesta en él.

—¿Quieres?

—N-no, estoy bien

—Pruebalo, esta delicioso

Estiro la bolsa y Jimin metio la mano insegura sacando un poco y llevándoselo a la boca. Abrió los ojos en grande mientras masticaba, acto que no paso desapercibido por el pelinegro

—Delicioso ¿Verdad? —La menor asintio y metio la mano de nuevo en la bolsa para tomar un poco mas —Quedatelo, yo traje más cosas para mi

Jimin se terminó esa bolsa, una más y otra mas y otra. El pelinegro la veía feliz comiendo. Y cuando la hora de entrada de la menor llego esta se levantó rechazando a su novio quien se había ofrecido a acompañarla. Yesung lo acepto pero una vez que la rubio salio de la cafetería la siguió sin ser notado viendo como entraba a los baños, fruncio el ceño y entro también.

Escucho sollozos luego de fuertes arcadas, camino en silencio trantando de encontrar el cubículo donde se encontraba la menor y lo abrió al notar que no estaba cerrado con seguro. Jimin estaba arrodillada frente al retrete con sus dedos en su boca mientras sollozaba y trataba de vomitar todo lo que había comido hacía solo un momento.

—¡Jimin! ¿Que haces pequeña?

—O-oppa —Sollozo aun más fuerte y se tiró a los brazos del pelinegro —L-lo S-siento. Y-yo escuché que a usted no le gustaban las personas gordas. Y yo estaba engordando, ya no iba a gustarle más e iba a dejarme

—Que cosas dices mi amor ¿Quien te dijo esas estupideces?

—Mi-miyeon. S-su ex novia. E-ella me dijo que siempre te gustaron las chicas delgadas y que usted iba a dejarme si seguía engordando como lo estaba haciendo

—No le hagas caso pequeña, yo no voy a dejarte por esas cosas. Una de las cosas que mas amo de ti son tus lindas mejillas regordetas, tus manitas lindas y tu bella pancita. Siempre te lo digo, asi que ¿Por que tomas las palabras de otros como ciertas? ¿Acaso no confías cuando te digo que te amo tal y como eres e incluso si subes todos los kilos que sean te seguiré amando, por que no estoy contigo por tu físico Jimin. Amo todo de ti? Te amo mucho pequeña

—Yo también lo amo Oppa. Lo siento

—No te disculpes mi vida, por favor vuelve a comer como siempre, me pone triste que no lo hagas. Me encanta lo feliz que eres cuando comes lo que te gusta. ¿Vamos a cenar esta noche?

Esta vez Jimin asintio aceptando por fin ir a cenar con su novio. No volvió a saltarse las comidas ni a vomitar luego de probar algo

De verdad, verdad creía en su novio cuando le decía que la iba a amar aunque tuviera cien kilos encima.

Cuidate ¿Si? Donde viven las historias. Descúbrelo ahora