Efecto del 1ero de Abril
Muchas veces esperamos algo que no sucede. Como la primera caída de nieve en el centro de la ciudad más calurosa del país, como ganar la lotería aunque no hayas comprado ni un ticket, o algo tan básico como encontrar al amor de tu vida. Quizás se debe a que no es el momento para ti, quizás todavía faltan muchas cosas que debes aprender o quizás estás tomando una decisión equivocada y que no puede darse de esa manera.
Pero es algo inquietante la manera en que, aunque busques y busques. No logras conseguirlo.
Ava siempre ha vivido el amor a través de los ojos de las otras personas, ha visto a sus amigos pasar por todas las etapas del amor pero nunca ha vivido su propia historia con final feliz. Solo ha tenido una relación en su vida y le cuesta conocer nuevas personas. No le había tomado tanta importancia, hasta que cumplió veinticinco y una de sus amigas decidió casarse.
Eso fue un caos para ella.
¿Era momento de poder darse de baja y comenzar una nueva vida?
Lo bonito de las historias de amor es que llegan sin uno esperarlas, llegan en el momento y con la persona menos imaginada, con alguien que quizás pase a tu lado un día y al siguiente se vuelve especial en tu vida. Hay historias que son tan bonitas que siempre deben ser contadas, hay otras que son perfectas para un momento, y otras que permanecen en el tiempo sin importar qué. Pero lo importante de estas historias, es que no debes buscarles un porqué a ellas, sólo debes saber que, suceden porque simplemente están hechas para que sucedan.
Y esta es una de ellas.
Las campanas del gran reloj comenzaron a sonar, era una tradición en su ciudad que cada primero de Abril, le dieran la bienvenida a la primavera. Solían sembrar flores y celebrar con la banda del estado un toque especial.
Ava caminó con sus manos metidas en los bolsillos de su chaqueta desde la plaza hasta la entrada de su trabajo en donde un vigilante se encontraba.
—¡Feliz primero de abril!—saludó el vigilante—. Tu identificación—le pidió, la chica sacó de su bolsillo el carnet y el colgante para mostrárselo. El vigilante asintió y la dejó pasar.
La chica sonrió de manera amigable y entró dejando de escuchar todo el sonido primaveral y cayendo en su realidad de cada día: el trabajo.
Las paredes grises y blancas del lobby le recordaban lo aburrida que se había vuelto su vida desde hace un año. No quería culpar a nadie, por lo que sólo se culpaba a sí misma. Ella había sido la que decidió aplicar a ese empleo y fue ella misma la que aceptó el mismo. No odiaba lo que hacía pero prefería estar haciendo algo más emocionante con su vida que sólo escribir artículos sobre cosas que no le interesaban en lo absoluto.
—Ava—la llamó Megan su compañera de trabajo—, ¿has terminado de revisar lo que te pedí?
La chica asintió, no era la asistente de Megan, pero siempre se sentía como si lo fuese.
—Sí, ayer lo coloqué en tu escritorio, todo en orden—mencionó, Megan sonrió y le agradeció para luego irse a su escritorio.
Ava fue al suyo y dejó sus cosas en el suelo mientras encendía la pc. Era una de las correctoras y redactoras de la revista Visions, una revista de segunda división que aspiraba alcanzar el rating y las ventas de grandes revistas como Rivalle. Su tema principal era la farándula, algo que a Ava le aburría un poco; ella quería expresar sus opiniones sobre la vida actual y sobre las mujeres, pero necesitaba el trabajo y no podía dejarlo para buscar algo más.
—Les he dejado una lista de asignaciones—comentó Salvador, uno de los gerentes encargados de la edición—. Haremos un especial de Joanne Jones, así que quiero que vayan a buscar todo lo que puedan de ella.
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El Mundo a través de Ti
Teen FictionLuego de encontrar una nota dentro de un libro, Ava se sumerge en la vida de "B", una persona que ve el mundo de una manera distinta a ella, pero que con sus diferencias y experiencias, ha logrado capturar la atención de la chica al punto de querer...
