Para cualquier persona, un supermercado es un lugar al que se va cuando hay que adquirir ciertos insumos para vivir.
El sistema es simple, tomas un carrito y paseas entre las góndolas tomando los productos que quieres y comparando precios.
Al menos es así para una persona vidente.
Para aquellos que no lo son, un supermercado es un laberinto con productos y obstáculos sorpresa.
Más de una vez Harry se confundió de producto, llevando las galletas equivocadas, o tomando en lugar de jabón para la ropa un bidón de lavandina.
Ir al súper era un reto cada maldita vez que debía pisar el lugar, y para agregar más molestias al lugar, estaban los aromas.
Al tener el olfato más desarrollado, la mezcla de aromas picaba en su nariz, confundiendolo sin saber si la persona que olió hace un minuto sigue allí, es otra o quizá ni siquiera pasó y fue sólo perfume de ambiente.
En conclusión, es un lugar frustrante y el escenario de sus pesadillas.
Es por eso que normalmente va acompañado, o sólo envía a su hermana una pequeña lista que ella se encarga de llevarle a casa.
Pero esta vez iba solo, porque había pasado y su cabeza creyó que sería un buen reto hacer una pequeña compra solo.
Era sencillo, leche, café, te y galletas.
Ahora estaba arrepentido de haber ingresado, podía oir las quejas de las personas cuando sin mala intención a veces las tocaba y los comentarios por lo bajo sobre él.
Louis empujaba el carrito tirando cosas dentro de este, cereales, galletas, frutas, verduras, enlatados...
No esperaba que mientras elegía un nuevo aderezo para probar alguien tocara su hombro, aunque le restó importancia cuando la persona a su espalda le pidió una disculpa.
-No hay problema
Miró de reojo, viendo la espalda del alfa mientras se alejaba dejando un rastro de aroma a chocolate por el lugar.
Louis se decidió por probar un aderezo "ranch" y siguió su camino.
Varias veces se cruzó con el mismo hombre que sin querer lo había tocado.
Al inicio, no le prestó mayor atención, pero a la tercera vez que lo cruzó se dió cuenta de que algo no iba bien.
Parecía estar perdido entre la marea de gente y productos.
Para su suerte, la última vez que lo cruzó estaba en la góndola de productos para la merienda, incluidas las cajas de té que eran lo único que faltaba en su lista.
Dejo el carrito a un lado y comenzó a leer las variedades.
A su derecha, Harry bufaba mientras giraba la caja de té en sus manos. ¿Cómo demonios sabría que estaba llevando el té correcto? Había veces en las que todo resultaba bien, otras en las que se confundía y llevaba un sabor distinto pero agradable, y otras en las que llevaba sabores asquerosos y ya no podía beber hasta comprar una nueva caja.
-No te recomiendo ese, ya lo probé.
-¿Qué? -Harry giró su cabeza en direccion a donde supuso que estaba la persona.
-El Chai es un sabor muy particular, ¿Te gusta?
-De hecho, buscaba el de frutilla o manzanilla.
-Uh, estas un poco lejos de eso.
-¿Podrías darme las cajas correctas, por favor?
Louis tomó una caja de cada sabor y las metió al carrito del alfa, viéndolo tantear la góndola hasta guardar la caja de Chai en su lugar.
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A sweet omega for a confused alpha, please |Larry os
FanfictionHarry, un alfa ciego, decide ir al supermercado, pero el local no está adaptado para la gente cómo él. Louis, un omega amable, decide ir a ver que le sucede al señor que parece perdido dentro del local. H:Alfa L: Omega
