Difícil.

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-Hola perra. Me dice y me sonríe juguetonamente.

-Hola idiota. Le digo con una sonrisa torcida. Vamos entremos que no está muy linda la noche.

Saco las llaves de mi bolsillo y abro la puerta, estaba todo apagado y las cortinas abiertas.

-Sientate, yo mientras subo los calefactores y cierro las cortinas. Le digo.

Se sienta en el sillón de la sala principal, se saca la campera y la deja al lado de él. Estaba medio mojado por la lluvia. Mientras estaba con su celular.

Cierro las cortinas y subo los caloramas.

Me siento en el sillón que estaba en diagonal al que estaba sentado oliver.

-¿Tienes frío? Le pregunto.

-Algo.

-¿Tienes hambre?

-Si demasiada, ¿Por que? ¿Vas a cocinarme algo? Hace una sonrisa de ilusión.

-Podría ser que sí, yo también tengo hambre. Le sonrio.

Me levanto del sillón y voy a la heladera.

-¿Te gustan los ñoquis? Le pregunto.

-Obviamente.

-Bueno, voy a calentar el agua, esto se hace en dos minutos.

-Ven, sentate acá. Me dice palmeando el lugar que estaba al lado de él.

Me siento y prendo la tele.

-¿No te molesta si me acuesto y apoyo los pies en tus piernas? Le pregunto.

-No no, apoyalos.

Apoyo mis pies y busco algo interesante, aparece un programa de autos.

-DEJALO!

-No me gustan los programas de autos. Hago cara de aburrimiento.

-Por favor, quiero ver ese capítulo.

-Uff, está bien.

Pasé 5 minutos mirando al techo y el agua hierve. Puse los ñoquis en la olla, y me quedé en la cocina esperando que se hagan, sólo eran 2 minutos.

Pongo el mantel, vasos, cubiertos, jugo de mandarina, los platos y sirvo la comida.

-Ya está la comida eh.

-Bueno. Se levanta del sillón enseguida.

¿Tienes hambre oliver? haha. (pensaba)

Me había olvidado del queso rallado.

-¿Tienes ketchup?

-Si...¿Le pones ketchup a los ñoquis? Lo miro con cara rara.

-Sip, voy a buscarlo.

Terminamos de comer y nos levantamos, dejé las cosas en la mesa, mañana lavaría.

Nos sentamos otra vez en el sillón, apague todas las luces excepto un velador que apenas alumbraba y la televisión.

Me golpea el muslo y me dice -Cuentame algo de tu vida!

-Que estoy algo cansada y mañana tengo como 4 turnos en el estudio de tatuajes.

-¿Sigues en high voltage de NY no es cierto?

-Así es, aunque prefería el de LA pero bueno haha.

-Mañana iré a ver y de paso sacare un turno.

-Tienes a Yazmin o Caroline. Le digo

-Yo quiero que tú me lo hagas.

-Bueno, entonces trataré de hacer un lugar y te aviso.

-Genial. Me sonríe y me empieza a mirar fijamente, se está acercando y me acaricia la pierna.

Me empieza a besar, pero yo no hago nada por detenerlo, le sigo el juego.

No sé de que manera él termina abajo y yo encima de él.

Me empieza a tocar por debajo del pantalón. Rayos, no puedo.

Me sigue besando apasionadamente, si así se puede llamar.

-Oliver.. no puedo, ehm yo estoy en mis días.

-No hay problema, tengo condón.

-¿Acaso ya venías seguro de que ibas a follar? Me río falsamente.

-Siempre tengo uno por las dudas.

Maldito idiota, siempre tienes uno por que puedes follar en cualquier lado ¿no?- Pensé.

Bueno pero no en ésta ocasión, me duelen los ovarios y ya quiero irme a dormir por qué es tarde.

-Está bien, mañana te veo, si puedes hacerme ese favor te lo agradecería.

-Okey, y ¿ que te querías hacer?

-Un tiburón en la pierna.

Me quedé pensando hasta que reaccione.

-Bueno un gusto que me cocines, te veo mañana.

Me da un beso rápido y me guiña el ojo. 

-Hah, ¿Adiós?

Cerré la puerta, apagué la luz de afuera, me fui a acostar, me hundí entre mis sábanas. 

Hoy fue un largo día y mañana sería otro..

Somebody different© |Oliver Sykes|Where stories live. Discover now