A sólo unas tres semanas para la llegada de navidad y el cumpleaños de cierto azabache, Hange ya preparaba la cita a la que forzará a ir a su leal amigo. Meses antes ya lo había intentado, pero no sucedió como ella esperaba; el ceño fruncido y el insistente "Tch" de Levi ahuyentaron a la pobre Petra, sin embargo, Hange no se rendiría, es por esta razón, que cito a Erwin en aquella cafetería que solían frecuentar para planear con él su siguiente movimiento.
-No, sabes perfectamente que respeto la vida personal de Levi, -señala a la mujer -algo que deberías empezar a hacer. Recuerda lo que pasó la última vez -dio un trago a su café.
-¡Oye...! Así como lo dices parece que intentó controlar hasta las veces que va al baño, y no es de esa forma, me preocupa que deje pasar los mejores años de su vida sólo porque su obsesión de la limpieza no lo deja acercarse a las personas.
-Eso no justifica que intentaras meterle por los ojos a decenas de chicas. Hablo totalmente en serio, incluso le organizaste una cena con aquel chico. - La morena se limitó a silbar -Creo que si observaras mejor a Levi te darías cuenta que la chica que con tanto anhelo buscas está más cerca de lo que crees.
-Exactamente ¿qué sabes?, ¿la conozco?
-Lo que deseas conocer, mi querida Hange, -sacó de su cartera un billete y lo puso sobre la mesa -debes averiguarlo tú misma. Gracias por la invitación, pero debo retirarme.
-¡Agh! Eres perverso Erwin. Yo pensaba pagar, pero me ahorré unos pesos.
El rubio salió del local con una sonrisa en su rostro, logró frustrar a su amiga en su vano intento por conseguir pareja a su amigo. Sin titubear decide guardarse lo que acaba de platicar con la morena, al Ackerman no le sería de buen gusto otro plan como ese.
[...]
El invierno de este año llegó con tanta fuerza a Shinganshina, que los ciudadanos caminan envueltos en grandes abrigos, bufandas y guantes. Las banquetas eran sitios con poca gente, por las bajas temperaturas muchos preferían hacer su recorrido al trabajo en metro, por lo que, disfrutar del silencio de la calle en esa época era un privilegio para niños y jóvenes que disfrutaban jugar o pasear por la calle.
Dentro de una casa ubicada en la zona céntrica del distrito, Levi Ackerman preparaba su típico té negro, desde ese día, disfrutaría de sus merecidos días libres. Saldría a tomar a un bar con Erwin antes de que se fuera a Trost con su familia y se despediría de Hange, no es que la mujer fuera a viajar, sino que solía aprovechar las vacaciones para entrenar al equipo de fútbol del instituto María. Y tal vez intente dar el siguiente paso con ella.
Comprobó la hora en el reloj de su muñeca: "Debe de estar cerca de la plaza". Erwin llegaría al bar sobre las ocho de la noche, por lo que, tiene tiempo suficiente para saludarla. Busca un abrigo, toma sus llaves y sale de su casa.
Pocas veces se le ve caminando por la plaza, pero con el paso del tiempo, su ansiedad por solo mirarla aumentaba al punto de abandonar la comodidad de su hogar para caminar en el aire frío. Siempre se preguntaba por qué con mirarla hasta el peor de sus días era opacado por su sonrisa, sólo de pensar en la cara de bobo que ponía cada que ella reía, maldecía en sus adentros. Aceptaba que no era el mejor partido que una chica buscase; su rostro la mayoría de las veces se mostraba estoico sin que nadie pudiera conocer la verdad de sus silencios o sus miradas, personas como Hange y Erwin no abundaban, por lo que su círculo social era demasiado pequeño, pero, por primera vez en mucho tiempo, deseaba ser parte de la vida de una persona en específico.
A veces se le hacía absurdo que él cometiera actos de un adolescente por una fémina; meses atrás, al salir de su trabajo paso al mercado y al entrar la divisó cerca de los aparadores de productos de limpieza, la sonrisa en su rostro manifestó alegría pura, una mujer con una belleza única en el mundo, el cabello a los hombros y rasgos asiáticos que simplemente revisaba con suma atención la etiqueta de un suavizante. Había caído, ahora dos de las cosas que más le gustaban se encontraban en el mismo lugar, sin embargo, su dicha duró poco al percatarse que un hombre veía con la misma intensidad que él minutos antes a la pelinegra. Sin meditarlo, fue directo a Mikasa e interponerse al espectáculo que el sujeto disfrutaba, un saludo y comenzaron una platica muy amena donde Levi se encargo de estar lo mas cerca de ella para joder a aquel tipo, y lo consiguió. En su foro interno festejaba su pequeña victoria.
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Stalker
FanfictionUn encuentro inusual en el área de limpieza despertara un lado desconocido en Levi. One-shot RivaMika Universo Alterno Los personajes son propiedad de Hajime Isayama.
