Ryan:
¿Será posible que me haya dejado plantado? ¿¡a mí?! normalmente soy yo el que deja a las chicas plantadas...
- Eyyy Ry ¿qué tal tu primer día de universitario? ¿ya tienes a alguna tía babeando por ti?
- Hola Ian...- suspiro.- ¿te puedes creer que me han dejado plantado?
Mi amigo suelta una carcajada.- ¿en serio? eso me hubiera gustado verlo ¿qué apellido tiene?
- No es rica, es una becada.
- ¿Desde cuándo te van las chicas pobres?- Ian me ofrece un cigarro y lo acepto.
- No he dicho que me guste, es mi compañera de trabajo de clase y tiene un carácter horrible.- doy una calada al cigarro.
- Osea que no ha caído rendida a tus pies y te ha jodido.
- Soy muy orgulloso ya lo sabes, no me gusta que me dejen con la palabra en la boca y menos una pobretona.
- ¿Es guapa al menos?- pregunta Ian curioso.
- No, si me acerco a ella por la calle sería para darle una moneda, parece que está todo el día enfadada.
- Me ha dado curiosidad, quiero verla al menos, porque si no te gusta a tí puede a que a mi sí y consiga echar un buen polvo.
- Parece la típica tía estrecha, lo vas a tener jodido.- doy la última calada al cigarrillo y lo tiro al suelo.
- Bueno colega me voy ¿vas a ir esta noche a la fiesta de Lyon? va a haber marihuana de la buena.
- Lo más seguro es que sí, pero antes me pasaré por casa de Victoria, necesito un polvo para que se me pase el cabreo.
- Diviértete colega nos vamos esta noche.
Llamo a Victoria y quedamos en su casa en media hora, me encanta esta chica, siempre tan dispuesta a todo y además es muy buena en la cama... Después de pasar la tarde con ella llamo a mi padre.
- Papá, necesito un favor.
- Lo que quieras hijo.
- Necesito que llames al decano de la universidad, quiero saber el número de teléfono de una compañera de clase.
- No me gusta usar a mis contactos para que ligues, no voy a molestar a alguien tan importante por una tontería.- me dice serio.
- No es para eso, necesito saber su móvil porque tenemos que hacer un trabajo de clase y no sé como contactar con ella.- para una vez que le digo la verdad...
- De acuerdo, hasta la noche Rayn.- se despide mi padre.
- Esta noche me voy a casa de Lyon, no cenaré en casa enviámelo por mensaje cuando puedas, hasta luego viejo.- cuelgo y me voy a casa de mi amigo Lyon para pasarlo bien mientras nos fumamos unos buenos porros.
Sophia:
Hoy he quedado con Ryan después de las clases, he tenido que dejar a Marco con la vecina a toda prisa...estoy bastante cansada y solo llevo una semana con la rutina, limpiar tantas horas me agota y además cuidar de mi hermano pequeño me lleva mucho tiempo y no le estoy dedicando todo el tiempo que quiero a mis estudios...
Llego puntual y veo que Ryan ya me está esperando en compañía de otro chico.
- Hola Ryan.- miro al otro chico y este me da una sonrisa coqueta, puaj...menudo baboso.
- Hola Sophia este es Ian.- Ryan me presenta al susodicho.
- Hola Sophia, encantado de conocerte.- se acerca para darme dos besos en la mejilla pero le pongo una mano en el pecho para que no se me acerque.
- Está mejor así.- miro a Ryan.- ¿entramos? no tengo toda la tarde.- me meto en la biblioteca sin mirar atrás, me siento en una mesa libre y espero a que los niños pijos se despidan, Ian me guiña un ojo y yo frunzo el ceño en respuesta.
Empiezo a sacar mi material de estudio cuando noto que Ryan se sienta a mi lado.- Podrías ser más educada ¿no os enseñan educación en esos institutos a los que vais?
Me hierve la sangre solo de oirle hablar así, ni que fueramos chusma...decido callarme porque si no le parto la cara.- Deberíamos empezar con el trabajo que para eso hemos quedado.
- ¿Siempre tienes ese mal humor? porque no sé como te soportan en casa.
Sophia cálmate...por favor dios dame paciencia.- Podemos dividirnos el trabajo y cada vez que quedemos hacemos una puesta en común de lo que hemos hecho y lo que no sepamos hacer lo hacemos entre los dos.- le digo sin levantar la mirada de los libros.
Oígo como suspira.- me parece bien tu idea, empecemos.
El tiempo pasa volando, Ryan es serio a la hora de estudiar y eso me gusta, no me gustaría tener que aguantar a un vago redomado, cuando me quiero dar cuenta ya es la hora de que me vaya, la vecina no podía quedarse toda la tarde con Marco porque tiene que ir a trabajar al hospital.
- Me tengo que ir, ya hablaremos para el próximo día.- empiezo a recoger todas mis cosas.
- De acuerdo.- Ryan guarda los documentos que necesita para hacer su parte del trabajo.
Salgo sin despedirme de él y me meto en el coche con la hora pegada al culo. Cuando llego a casa de la señora Jhonson recojo a mi hermano y paso toda la tarde cuidando de él, un niño agota a cualquiera por eso cuando me echo en la cama me duermo a los pocos minutos...
YOU ARE READING
Y de repente llegaste tú...
RomanceSophia tuvo que dejar su gran pasión para afrontar nuevas responsabilidades, pero todo cambia cuando él se cruza en su vida cambiando el rumbo de su destino
