Hace un par de meses descubrí a un mentiroso, era muy cercano a mí, pasábamos la mayor parte del día juntos, todas las mañanas me decía que era tan bella como una flor y tan resplandeciente como el sol pero, después de un tiempo empezó a mentirme.
Todo comenzó una mañana de junio para ser más exactos un sábado, sonó la alarma, 7:00 am y esa vez no dije "5 minutos más" pues estaba tan motivada que quería empezar el día lo antes posible, me levante y tenía unas ganas insaciables de bañarme, cosa que normalmente no es mi hobby, así que tome la toalla y me metí a la ducha, el agua estaba caliente, pero no era el agua de todos los días, por primera vez pude disfrutarla, sentí como bajaba por mi cabeza, mojaba mi cabello, tocaba mis mejillas y rosaba mis labios, después como pasaba por mis brazos y llegaba hasta la planta de mis pies.
Mientras me bañaba decidí que ropa iba a ponerme, pensé en la blusa verde menta que deja al descubierto cierta parte de mi pecho, siempre que me la pongo mi mamá dice - ¿y el otro pedazo de tela? Yo me rio para no llorar porque valió 20 mil, jean azul oscuro, chaqueta negra y tenis blancos, en mi mente me veía espectacular. Entonces salí en puntitas del baño y entre a mi cuarto o más bien, a mi cueva, porque estaba muy desorganizada y además olía horrible, no sabía si el olor era por la ropa sucia, por las cobijas o por los vasos que llevaban 3 meses en la mesita de noche.
Me vestí y lo primero que hice fue mirarme al espejo, pero paso algo y era que no me veía espectacular, sino más bien extraña, las piernas más delgadas de lo normal, el torso muy ancho y una parte de la cabeza más grande que la otra, en pocas palabras no me gusto lo que vi, iba a cambiarme, pero ya se me había hecho tarde para el trabajo así que con la amargura más inmensa que puedan imaginarse tomé mi tula negra y emprendí mi camino. Salí de la casa y di algunos pasos, pero cuando alce mi mirada estaba al frente de la casa de doña marta y su puerta tenía algunos espejos, entonces me mire en ellos y me di cuenta de que no estaba fatal, no tenía las piernas extremadamente delgadas y tampoco una parte de la cabeza más grande que la otra, era raro pues estaba casi segura de lo que había visto en mi espejo, pero no le preste mucha atención y seguí avanzando.
Curiosamente en todo el camino encontré muchos espejos y en todos me veía muy bien, pero no entendía por qué, si tenía grabada la imagen de cómo me veía en la mañana, incluso todos los clientes que fueron a comprar al local me echaban piropos y me pedían el número, así paso durante todo el día hasta que llegó la hora del cierre, me fui para la casa y se repitió la escena, yo mirándome en el espejo mientras me sentía devastada por dentro, así que me quite la ropa y me acosté, lo único que pude hacer fue llorar, llorar y llorar como cuando a un niño le dicen que si no almuerza no puede comer helado. Después de llorar durante unas horas y escuchar canciones tristes me puse a pensar porque en todos los espejos me veía bien excepto en el mío, así que se me ocurrió una idea, mirarme en mi espejo y después corroborar en el de mi hermana para averiguar el problema, entonces me limpie las lágrimas y me pare de la cama a hacer el experimento.
Ahí estaba yo en el cuarto de mi hermana frente a su espejo y en ese preciso instante lo entendí todo, no podía ser más claro, mi espejo era un completo mentiroso, solo pensaba en todas las veces que me hizo llorar asegurando que el problema era mío, nunca olvidare la primera vez que me dijo que no me pusiera jean ajustados porque se me veían mal o en mi cumpleaños número 14 me dijo que estaba muy delgada y así nadie se iba a fijar en mí, cuando me decía que me veía horrenda que mejor no saliera de casa y yo le creía todo, solo porque él no podía salir y no quería que nadie más me mirara, sabía que me amaba, pero no por eso debía lastimarme. Entonces con todo el dolor y el enojo del alma me fui a mi cuarto, me pare frente a él y lo amenace, le dije – ya me enteré de todo, porque ojo de loca no se equivoca, pero sabes que, no importa, solo te haré una advertencia, si sigues haciendo esto te voy a romper en millones de pedacitos, si, te haré trisas, pero mientras piensas que quieres hacer traeré un reemplazo- vi su expresión, sentí sus vibras, tenía ganas de colgarse, pero así debían ser las cosas.
A la mañana siguiente me aliste para ir a comprar el otro espejo, cuando llegue a la tienda había miles de espejos pensé que nunca iba a poder encontrar el mío, pero... lo vi, era alto, grande, atractivo, su vidrio era resistente, tenía pinta de ser egocéntrico y ambicioso entonces, me lo lleve. Lo primero que hice fue nombrarlo, le puse Perfecto y después lo instale en el peinador y deje a mi otro espejo en un lado donde no le pasara nada, pero también donde pudiera ver como empezaba a cambiarlo.
Todos los días me levantaba y le daba a Perfecto el beso más grande del mundo, me arreglaba para él, me ponía mis mejores vestidos, las mejores faldas, en conclusión la mejor ropa, le cantaba, le bailaba, lo hacía sentir querido y como en casa, le contaba sobre mis sueños y también sobre mis problemas, sobre mis cualidades y mis defectos, sobre mi ego y mis inseguridades, también le conté de todas las veces que me rompieron el corazón, de todas las veces que jugaron conmigo y por último, de las veces que me vieron a la cara y me mintieron sin pesar alguno, pero él... no me escuchaba.
Esto aumento mi obsesión, mis ganas de que simplemente me mirara y me dijera "que bonita te ves hoy" que me halagara y me hiciera sentir la mujer más bella del mundo, pero no era así, solo se hacía el loco y me ignoraba durante horas, me hacía daño con sus actos, pero a pesar de eso yo siempre estaba fijándome en mi otro espejo para ver si se daba cuenta de cómo yo amaba a otro en la madrugada y a él solo lo tenía en un lado y sí, claro que se daba cuenta, se moría de celos, pero también de tristeza porque él quería estar en ese lugar.
Un día de tantos fui a trabajar, antes de salir me despedí de Perfecto como era costumbre, con el beso más grande del mundo, salí de casa y en el camino empecé a llorar pues me sentía demasiado mal, me sentía insuficiente, invisible, incapaz de cumplir las expectativas de Perfecto y por otro lado extrañaba mucho a mi espejo, a sus dulces gestos, sus tiernas palabras que subían mi autoestima, su linda forma de quererme, todo esto antes de que empezara a mentirme, era un choque de emociones y sentimientos. Llegue al trabajo e intente mantener mi mente ocupada hasta la hora del cierre y así fue, ya eran las 7:30 pm, hora de irnos, entonces mientras iba de regreso a casa pensé en llevarle un chocolate a perfecto, no entendía por qué me nacía hacer cosas lindas por el sí era tan rústico y bastardo, igualmente compre el chocolate y se lo lleve.
Llegue a la casa y golpee la puerta, pero nadie abrió por lo que supuse que no estaban, menos mal yo llevaba llaves, cuando entre, el piso tenia vidrios regados por todas partes, se me hizo raro, pero como pude fui al patio y traje una escoba para recogerlos antes de que llegara mi mama, las escaleras también estaban minadas de vidrios, entonces las barrí y subí al segundo piso porque pensé que mi cuarto también tenía vidrios y cuando entre, estaba perfecto encima de la cama pero mi otro espejo no estaba, así que le pregunte a perfecto sobre él, en ese momento no me dijo nada pero después me mostro una escena en su reflejo, era mi espejo que estaba en la escalera mientras decía: "solo quería que entendieras que así tengas orejas pequeñas, piernas delgadas, pies de ogro, nariz de cerdito o más frente que las FARC para mi eres perfecta", después de estas palabras el solo salto, rompí en llanto, entre en desesperación, le grite a perfecto porque no había hecho nada y el solo me dijo –pensé que no lo querías, por eso me trajiste, no?- En ese momento se me acabo todo el amor raro, obsesivo y enfermizo que tenía por Perfecto y con todo el odio del mundo, agarre el palo de la escoba y empecé a romperlo mientras lo maldecía, yo solo pensaba... si el no hizo nada para detenerlo porque tengo que compadecerme, sus pedacitos quedaron en la cama, entonces sacudí las cobijas y bote los restos por la ventana.
Esa noche no pude dormir, la culpa era demasiada, sentía como invadía mi pecho y no me dejaba respirar, hice lo único que me libera el alma, escribir, cogí un cuaderno que estaba en mi mesa de noche y un lápiz, elegí una hoja y empecé ...
Dicen que el amor es eso que te sacia el alma, te llena el corazón y te da fuerza en el cuerpo, lo que te hace sonreír, soñar, imaginar, pero no te advierten que también es lo que te hace llorar, dudar, pensar, no te dicen que por amor puedes llegar a cometer locuras, pasar por encima de las personas y, en casos extremos, morir... Te extraño
Con amor: Noemí
YOU ARE READING
AMOR MENTIROSO
General FictionHace un par de meses descubrí a un mentiroso, era muy cercano a mí, pasábamos la mayor parte del día juntos, todas las mañanas me decía que era tan bella como una flor y tan resplandeciente como el sol, pero después de un tiempo, empezó a mentirme.
