Eran las 22:00 de la noche, había acabado de acostar a los ancianos, aunque está vez tarde más de la cuenta ya que mi compañero no había podido asistir al trabajo por... La verdad no consigo acordarme, pero bueno continuemos.
Me dirigía hacia la sala de descanso a prepararme un café, me senté en el sillón, y antes de que pudiese llevarme el café a los labios, sonó la alarma de la habitación 65, (no me hizo mucha gracia, porque tod@s l@s ancian@s que se quedaban en esa habitación, al cabo de poco tiempo acababan fallecido) seguidamente deje el café y me diriji hacia esa habitación. Cuando llegue vi al señor sentado en el butacón cara a la televisión, la cuál estaba encendida, me dirigí hacia el diciéndole:
-Señor no debería estar viendo… -
En cuanto me coloqué delante del señor, vi que sus cuencas estaban vacías y goteando sangre, me fui de allí corriendo lo más lejos que pudiese llegará sin mirar hacia atrás,
