Narrador
Eran las 4:37 de ma madrugada y Madison acababa de salir de una discoteca junto a sus amigos y su novio Sam. Todos reían acaloradamente, excepto Sam, quien llevaba cara de pocos amigos.
- Vamos Sam, ha sido divertido -dijo uno de los amigos riendo
- No, no lo ha sido, y si volvéis a hacer algo parecido me largo -dijo Sam
Todos rieron a la vez y Madison se acercó a su novio dándole un cálido beso en los labios. Le habían hecho una broma a Sam, según él de mal gusto, ya que había acabado su último año en la universidad.
- Venga vamonos, ya está bien por hoy -dijo Madison
La pareja se subió al coche después de despedirse de sus amigos y volvieron a su habitación en la residencia de estudiantes. Estaba prohibido mezclarse entre habitaciones, pero el guardia se llevaba muy bien con Madison y Sam y solía hacer excepciones, sobre todo cuando llegaban tan tarde.
Narra Madison
Entré con Sam en la habitación y este fue directamente al baño sin decir ni una palabra. Sabía que la broma no le iba a hacer ninguna gracia, pero ya acabó la universidad! Que menos que darle un pequeño susto.
Dos chicas se habían acercado a él con la intención de ligar y yo me había hecho la enfadada, como si me hubiese puesto los cuernos. Le había dicho que lo dejaba y que no quería saber más de él. Cuando salió del bar y vio a todos riéndose incluida a mi, cayó en la cuenta de que todo era mentira y estuvo cabreado el resto de la noche hasta que nos fuimos.
Me puse cómoda con su camiseta ancha, con la que siempre dormía, y no me puse ningún pantalón pues esta me llegaba hasta la mitad de los muslos.
Sam salió del baño todavía de morros y me acerqué a él con una sonrisa sincera para intentar que me perdonase.
- Ay cariño, lo siento, es solo que los chicos querían darte un susto -rodeé su cuello con uno de mis brazos y subí el otro hasta su hombro acariciando su pelo con la mano
- Ya lo sé, pero hay bromas y bromas, ya sabes que esas me parecen de mal gusto, lo paso mal -miró mis ojos esperando una respuesta y sonreí ante la dulzura de sus palabras
- Eres tan grande y pareces tan pequeño -reí haciendo que a él también le saliese una pequeña sonrisa y le di un suave beso en los labios
- No me dices eso cuando estamos en la cama
Golpeé su pecho con la mano de broma y ambos reímos. Mire la hora en el reloj de la mesa y marcaba las 5:10.
Nos metimos en cama y después de unos cuantos besos y otras pequeñas disculpas por mi parte, nos dormimos abrazados el uno al otro.
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Narra Sam
El sonido de alguien en la puerta golpeando sin parar nos despertó a Madison y a mi de un respingo.
Mientras ella se frotaba los ojos, me levanté de la cama únicamente con un pantalón corto no sin antes mirar la hora en el reloj. Las 7:30 de la mañana. ¿Quién coño llama a esas horas a nuestra puerta un domingo?
Solo habíamos dormido apenas 2 horas y me dolía todo el cuerpo. Caminé a paso lento hasta la puerta en la que no cesaban los golpeteos. La abrí sin ni siquiera preguntar y me quedé congelado en el sitio al ver a mi hermano en frente de mi. Fue como si un jarro de agua congelada cayese sobre mi.
- Vaya, hasta que por fin abres -dijo este
- Dean, ¿que coño haces aquí? ¿Y a estas horas?
- Bueno, no quería llamarte pero tenía que hacerlo. Necesito tu ayuda, papá ha desaparecido.
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Bueno, y hasta aquí el prólogo. Estoy muy emocionada con esta historia que estoy empezando a crear. Llevaba tiempo pensándola en mi cabeza y he dicho, porqué no plasmarla en algún lado? Y pues aquí está.
Habrá cosas iguales, otras parecidas, y otras que se salgan completamente del guion de la serie, pero cuidado porque puede contener spoilers.
Espero que os guste mucho <3
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CHANGES
FanfictionMadison tiene 23 años y una vida normal como la del resto de la gente. Está en su último año de universidad, lleva 3 años con su novio y sale todos los findes de semana con sus amigos. Sin embargo, todo esto cambia cuando un día el hermano de su no...
