Cuando todo comenzó; destino

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Le gustaba observar su aldea desde la cima de una colina. Le gustaba sentir el frío viento contra su rostro el cual mecía su larga cabellera negra. Le gustaba estar ahí, bajo el árbol más grande y disfrutar de la tranquilidad que la soledad que ese lugar le traía a su vida.

Tranquilidad.

Era algo que muy pocas veces tenía, y por eso, los pocos minutos que podía estar en ese lugar eran los más valiosas para ella. Hacia ya varios días en los que la tranquilidad iba desapareciendo poco a poco de sus vidas y era su deber mantener en orden su aldea y proteger a cada persona que hacía vida ahí.

Le gustaba su aldea, le gustaba hablar con cada aldeano y conocer sus historias pero, en el fondo le gustaba más disfrutar de la calma y el silencio sola. Quizá, hace algún tiempo le hubiese gustado estar rodeada de personas mientras hacía una vida normal, ordinaria, como la de cualquier otra mujer.

Hace algún tiempo...antes de aceptar completamente su destino.

Una suave brisa golpeó con gentileza su cuerpo sacudiendo su ropa y cabello. Cerro los ojos y recordó.

La lluvia caía fuertemente, derrumbando cada pequeña rama de los árboles, haciendo en su caída ruidos estruendosos. Y ella estaba ahí, sintiendo un huracán dentro de su pecho y sin saber realmente si eso era lo que quería. No se sentía segura, no se sentía lista para una responsabilidad tan grande, aún no. Pero las personas lo querían, anhelaban más que nada sentirse seguros, y ella haría lo que fuera por darles esa paz que tanto querían sentir.

Siempre la compararon con una gran y poderosa sacerdotisa de una de las aldeas vecinas, siempre le contaban sus grandes logros y como su poder aún después de muerta, seguía intacto. Se preguntó como había sido realmente su vida. ¿Realmente lo había querido? ¿Como se sintió aceptar ser la persona que debía proteger su hogar?

-Señorita Kaori- escucho decir vagamente al exterminador de monstruos frente a ella - ¿Me escucha señorita Kaori? - esta vez lo escucho con más claridad, mas sin embargo su mirada seguía perdida en el suelo.

Lo miro fijamente, sus ojos marrones detallaron las fracciones faciales de aquel chico frente a ella – Si - dijo claramente sin dejar de observarlo. Era el líder de los exterminadores, un joven alto moreno y en sus veintitantos años de edad. Vestía un uniforme negro ajustado con escudos en hombros, pecho y rodillas color turquesa y en su cintura llevaba una fina espada, pero eso no la hacía dudar de su letalidad.

-Dentro del estómago de aquel demonio que destruimos cerca de su aldea, encontramos esto - De un pequeño saco que traía en su hombro saco una joya, una perla hermosa, una perla que jamás pensó ver.

Si ella hubiese sido una mujer ordinaria, hubiese deseado tener esa perla para ella y usarla como decoración.

Pero no lo era.

Podía ver claramente como un aura malvada emanaba de esa pequeña perla, podía ver como se oscurecía en su interior y muy pronto entendió que estaba corrompida por la maldad. Volvió a mirar al exterminador - Un reservorio - Dijo con calma - Creí que era solo una vieja historia - Su mirada inexpresiva volvió a fijarse en la joya.

La shikon no tama, una joya capaz de conceder el deseo que más anhelas y que tiene la capacidad de percibir la energía del que la porta. Si la perla cae en buenas manos, será purificada e incluso podría desaparecer cuando esa persona pida un deseo, pero, si la perla cae en las manos equivocadas sería corrompida y concedería poderes inimaginables a la persona que la tenga.

Y se suponía que estaba extinta.

Su abuela contaba historias de la sacerdotisa Kikyo, la más poderosa de su época, y como ella había logrado purificar la joya. Eventualmente la sacerdotisa murió trágicamente pero su reencarnación logró purificar nuevamente la perla hasta que finalmente desapareció, pidiendo el deseo correcto. - Creímos que estaba extinta - el joven la miró y le acercó un poco más la joya - Señorita Kaori, esta perla debe estar bajo la protección de una sacerdotisa capaz de...

-Purificarla - se apresuró a concluir lo que el exterminador frente a ella quería decir.

-Usted es la única capaz de hacerlo señorita Kaori - la miro con determinación - La sacerdotisa Kagome, quien la había purificado en aquel entonces, se encuentra en una misión en este momento lo que le impide hacerse cargo de esto.

-¿Acaso ella sabia de la existencia de la perla?- Se apresuró a preguntar la anciana a su lado, la edad la hacía un poco más baja cada año que pasaba. Su abuela Sayago siempre la educó contándole sobre sus poderes y lo orgullosa que siempre debía estar por tener una fuerza espiritual tan grande. Kaori observó a su abuela por unos segundos, hubo un tiempo donde la anciana fue una sacerdotisa poderosa también.

El exterminador asintió levemente -Ella sintió su presencia, pero...desde hace un tiempo ha estado viajando con su esposo en búsqueda de otras joyas similares - Esta vez el exterminador volvió su mirada a la joven frente a el - Es por esto que se le ha asignado la tarea de ser la guardiana de la perla de Shikon a usted, señorita Kaori.

Ella sabía que este momento llegaría, su abuela la preparó toda su vida para esto. Ella no se sentía lista, pero sin titubear acepto su destino por el bien de los demás. Acercó su mano a la del exterminador y tomó entre sus dedos la joya. La acerco un poco a ella, a la altura de su barbilla –Yo acepto guardar y purificar esta perla hasta que mi vida lo permita - el exterminador asintió y volvió a tomar la perla la cual estaba adornada con una cadena y la colocó en el cuello de la sacerdotisa.

Kaori sintió un conflicto en lo más adentro de su ser una vez la perla cayó en su pecho pero ya no podía huir de eso - De ahora en adelante vendrán muchas criaturas en busca de la perla señorita Kaori, deberá estar preparada.

-Lo estaré.

Abrió los ojos una vez más y volvió a fijar su mirada en la aldea que la había visto crecer y convertirse en la sacerdotisa que era ahora. Habían pasado ya dos años desde que había aceptado ser la nueva cuidadora de la perla, y desde ese momento su vida no había tenido tranquilidad, a diario se enfrentaba a criaturas demoníacas sedientas de poder y deseos de obtener la perla, todos los días tenía que estar atenta y preparada para cualquier batalla.

En esos dos años su vida cambió y sus poderes espirituales se hicieron más fuertes, diferentes aldeas pedían su ayuda y ella en ocasiones acudía hasta ellos. Pensó nuevamente en todo lo que había cambiado para ella en ese tiempo, ahora a sus veinte años sentía que había tenido que crecer rápidamente y olvidarse de ser una persona normal - Y así será hasta que desaparezcas...- tomo la perla que caía en su pecho y la miró fijamente - O hasta que muera - La dejo caer nuevamente y miro su aldea una vez más antes de tomar su arco y flechas para ponerse de pie y emprender su camino al hogar que esperaba por ella. 


¨¨¨

Hola a todos.

Desde muy joven he sido fiel seguidora de InuYasha y ciertas obras de Rumiko Takahashi. Cuando se trata de InuYasha, me fue imposible no enamorarme de cada uno de sus personajes, buenos o malos, cada uno peleaba por su causa y por lo que estaban convencidos era lo mejor para ellos, el mundo que ella logro crear en su manga fue maravilloso y perfecto.

Hace un año cuando me entere de la continuación del mundo de InuYasha con Hanyo No Yashahime me sentí emocionada, contenta e incluso inspirada. Para aquel entonces me encontraba laborando en un área rural muy pequeña pero hermosa, llena de paisajes que solo la naturaleza puede ofrecer.

Y fue ahí, en medio de mi trabajo y la convivencia en aquel lugar lleno de vida, que la inspiración llego a mi y decidí atreverme a hacer de mis pensamientos una historia.

En esta historia encontraran personajes creados por mi misma, personajes que logren disfrutar de la misma forma en la que yo los disfrute mientras los pensaba y elaboraba. Me encanta la pareja que hacen Sesshomaru y Rin, para mi es la mas hermosa del anime actualmente. Mas sin embargo, me tome el atrevimiento de separarlos por un momento, solo en mi imaginación.

Hoy después de un año de haber iniciado este proyecto que se me ocurrió una tarde mientras estaba en un lugar rural bastante retirado de la ciudad en la que solía vivir, inspirada por los hermosos paisajes que este lugar ofrecía a mi vista y la serie en emisión de Yashahime, logre reunir el valor suficiente para atreverme a compartirlo con ustedes.

Espero sea de su agrado, aceptos enormemente sus comenatios.

Gracias por leer.

RougeMD

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⏰ Última actualización: Oct 03, 2021 ⏰

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