Miércoles, 08 de octubre, 14:00 PM
-. .- .-. .-. .- -.. --- .-. .-
Un chino-irlandés caminaba presuroso por la Sixth Street cubierta de hojas anaranjadas, con café y celular en mano. Sabía que eso era irresponsable. Es decir, caminar en una calle altamente transitada, a paso veloz y con su celular riesgosamente fuera de su bolsillo, no es la mejor idea del mundo. Sería un milagro que no le quitaran el celular a medio camino.
Justamente frente a él, un moreno de ojos ámbar buscaba desesperadamente su teléfono móvil, a espaldas del anteriormente mencionado asiático.
Al estar entre un gran tumulto de gente, que simplemente los esquivaba, y cada uno en sus asuntos, pasó lo inevitable...
-¡¿Qué mier...?!- alcanzó a pronunciar el pelinegro antes de sentir el impacto. Sin poder hacer nada, el vaso desechable con café ya frío cayó sobre el moreno con quien había tropezado. Por suerte, su celular sólo quedó levemente salpicado del líquido marrón y tirado en el suelo junto a uno parecido, suerte que el de ojos felinos no tuvo; su cabello perfectamente peinado se encontraba empapado y su ropa anteriormente pulcra ahora estaba manchada por donde la vieras.
Se quedaron algunos segundos en silencio, inmóviles y procesando lo que había pasado. Y, antes de que Kyle pudiera disculparse, Marco soltó un gruñido de molestia y se giró hacia el culpable de arruinar su imagen.
-¿Qué te pasa, pendejo? ¿Qué no ves o qué?- reclamó mirándolo intensamente. El de mirada oscura frunció el ceño por lo grosero que fue aquél moreno para dirigirse a su persona.
-No me pondré a discutir con un imbécil que pareciera estar en las nubes, ya que mi culpa no fue- dijo, refiriéndose al incidente. El más bajo espetó varias frases en lo que parecía español con modismos mexicanos, logrando que Kyle entendiera muy poco de lo que le dijo. Por consiguiente, siguió su camino sin siquiera disculparse, no sin antes recoger su teléfono y guardarlo.
"¿Por qué me disculparía?"
-Estúpido...- exclamó el latino con claro rencor en la voz. Ahora esperaba que El Japo le pudiera prestar una camisa que le quedara a su traje de mariachi.
Quitando su vista del Chino Con Cara De Culo sacudió su cabello para quitar la mayor cantidad posible de café, y divisó su celular tirado en el piso. Suspiró y lo recogió rápidamente, guardándolo en su bolsillo casi inmediatamente.
Sin más, echó a andar hacia el Lucky Cat.
•~•~•~•~•~•~•~•~•~•
-Recapitulemos, ¿un chino más mamón que Hiro te tiró el café encima y por eso ahora tu camisa parece trapo de cocina?- preguntó Miguel, arqueando una ceja y recargándose en el escritorio de su novio.
-Te escuché, Rivera- contestó Hamada, buscando una camisa blanca que le quedara al De la Cruz. El morocho rió nervioso y tuvo mucho miedo.
-Era broma, amorcito- Hiro rodó los ojos y fue a buscar entre las camisas de su hermano, ahora que estaba en su luna de miel ya no las necesitaría. Sonrió al encontrar la mentada camisa.
La arrojó al rostro del ojiambar.
-Anden, no quiero que lleguen tarde- se acercó a su pareja, le dejó un piquito cariñoso en los labios, y golpeó la cabeza de su amigo cuando comenzó a fingir arcadas.- Te espero abajo- dijo mientras lanzaba un guiño al menor y bajaba las escaleras, contoneando su cadera levemente. Miguel asomó la cabeza un poco, deleitándose con dicho movimiento.
q u e
-¿Y eso?- preguntó De la Cruz, completamente desconcertado. Su amigo rió con leve vergüenza y se encogió de hombros. - De lo que uno se entera...-
-Ya deja de andar de chismoso y arréglate, ya mero nos vamos- finalizó el menor, alejándose del escritorio para luego bajar las escaleras a paso rápido. Marco sonrió divertido y negó con la cabeza.
ESTÁS LEYENDO
Higuel(¿Marckyle?)tober 2021
Non-FictionBn. Primero que nada, buenos días. Ahora: Pidoperdón. Me fluyen más las ideas con los Marckyle que con mis bebos Higuel, entonceslevoyacambiarpoquito. No se preocupen, chance añado a los Higuel en algunas partes. Sin más que decir, disfruten de la...
