- Tus palabras me lastiman, más de lo que crees - hablé sin detenerme a pensar en las consecuencias, una noche tan única como fría, donde la calidez brotaba de tu cuerpo, sin embargo, una brecha nos separaba, impidiéndome sentir más allá de mi imaginación.
Observándote esperanzado de que tal vez no hayas escuchado mis patéticas palabras - Si te lastimo ¿Qué haces junto a mí? - respondiste sin mirarme.
Mis lágrimas me juegan una mala pasada entre la oscuridad de mi cuarto, una tristeza nunca antes experimentada se hospeda en mi corazón y perdura hasta el día siguiente, impidiéndome sonreír libremente.
Juro nunca haber esperado algo positivo de parte tuya, a pesar de ello, tus acciones siempre logran decepcionarme cada vez más. Eres tan adverso, indiferente, pero a la vez indispensable para mí. El porqué realmente no lo entiendo, sin embargo, la curiosidad de lo que siento crece con el pasar del tiempo.
Los días transcurren y el peso de mi corazón sigue en aumento; sigo sin darle nombre a lo que siento, no encuentro calificativos que te definan o término similar a lo que somos. Simplemente no logro entenderte, no te leo de manera adecuada.
Dices algo y actúas de una muy distinta. Juegas tan bien al vóley, tanto como juegas con mi cabeza. Revolucionas todo mi ser, alborotas mis sentidos y aceleras a mi desesperado corazón. Ocasionas que odie mi palpitar, repudiándolo con mayor intensidad cuando te veo.
Anhelo encontrar en alguna lectura el diagnóstico de mi enfermedad; una medicina, la cual me libre de este martirio. Me paso en vela buscando respuestas, algo que me de una pista de lo que siento. Trasnocho con el único fin de librarme de esta ignorancia.
Solo tengo claro que; mirarte es mi pasatiempo favorito y jugar contigo al vóley es uno de los momentos que más atesoro, sentir tu calor aunque sea a unos metros de mi cuerpo es suficiente para quedar satisfecho por todo el día. Percibir una pequeña sonrisa que amenaza con salir es una de mis mayores alegrías.
No entiendo que soy o si estoy mal. No comprendo que me sucede.
"Amor" leí en una novela cubierta de polvo a causa del abandono "sentimiento tan imperceptible como el tiempo, pero igual de mortal que él" observando con atención cada palabra escrita, asimilando y procesando la similitud de mi pesar, cayendo de lleno con esta perturbadora definición.
Obsesionándome con este término más de lo necesario, buscando y hallando cada vez más, ya sea una obra, película, manga, cuento; acaparando todo aquello que me conlleve a este desconocido sentir.
- Enamorado, lo estoy - deduje en voz alta mientras percibía como pequeñas lágrimas se deslizaban por mis mejillas - me gusta un chico ¿es eso posible? - cuestionándome y recapitulando mis días desde que te encontré.
Indagando y llegando a la conclusión de que sea el nombre en cuestión de lo que siento por ti, el amor es lo que se le asemeja más.
Lo inquietante aquí es ¿soy normal?, volviendo hurgar en diversos lugares y chocando con mi abrupta realidad - hombre y mujer, destinados a ser uno solo en cuerpo y alma - menuda controversia en la que me veo envuelto. Sin embargo, mi curiosidad no se reduciría a cosas exclusivamente visibles, atreviéndome a navegar por internet y topándome con un enlace, el cual me trasladaba a un sitio completamente nuevo para mí.
"Gay" leyendo atentamente la descripción de dicho término, aunque las imágenes hablaban por sí mismas "palabra que hace alusión a una persona de sexo masculino, la cual siente atracción hacia personas de su mismo sexo" releyendo con detenimiento cada palabra, coma y punto, asegurando que esto no sea una broma de mal gusto.
Mil interrogantes inundaron mi mente, la ansiedad no tardando en llegar, el frívolo temblor de mi cuerpo me advertia que la tormenta se avecinaba.
-Soy gay- balbuceé en una cena familiar, una cena en la que por primera vez en mi vida sentí un escozor azotar fuerte contra mi mejilla una y otra vez, la primera vez en la que sentí mis músculos doler, pero no por entrenar. Esa noche fue muchas primeras veces para mí, demasiadas que hasta el dia de hoy no las puedo recordar con claridad, supongo es por el repentino desmayo que tuve luego de golpear mi cabeza contra el suelo.
Despertando únicamente con la compañia de mi madre y hermana que me miraban entre apenadas y culpables.
Vagando por mi recuerdos y anhelando paz que hace mucho no hallo, vistiendo ropas anchas y aceptando las burlas de mis compañeros al decir que esas prendas eran demasiado holgadas. Callando y ocultando un tono violáceo incrustado en mi dermis.
Tu color favorito es el morado, de seguro si ves las marcas de mi cuerpo te enamorarías de él, es tan profundo, Kageyama.
Si tan solo mi amor no fuese mi mayor condena, todo sería distinto.
"no soy normal" repito mientras restriego mi cuerpo bajo el chorro de agua. Realmente aborrezco cada parte de mí y repudio cada centímetro de mi cuerpo que tiembla por ti.
Me sentencio culpable, su señoría.
KAMU SEDANG MEMBACA
Empty words
Fiksi PenggemarSomos conscientes de nuestro sentir, a pesar de ello, ignoramos nuestro latir y soltamos palabras vacías que en algún momento nos jugarán en contra.
