One Shot

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Maldita sea, maldita sea, maldita sea.

Maldecia una y otra vez con un adolescente inconsciente en brazos y su espada colgando de su cintura, corriendo entre los árboles como si su vida y la de quien cargaba dependerán de ello...y en cierta forma era cierto, su nuevo núcleo dorado era maravilloso, pero siempre tuvo un defecto, a veces, si lo usaba demasiado parecía cansarse, como si tuviera una herida o rasguño en su superficie.

Y en esta situación, estaban en una cacería Nocturna, pero como solía pasar tan seguido; Él y A-Ling tuvieron una discusión, y el adolescente se había largado pisando fuerte entre los árboles. Escuchó unod gritos de entre rabia y miedo viniendo de esa dirección. Sandu Shengshou hizo a un lado su orgullo para correr como alma su lleva el diablo en dirección a los gritos, encontrándose a su sobrino atacando a diestra y siniestra, desesperado, a un cadáver dos veces mas grande que el, que pronto lo iba acorralado conforme el chiquillo retrocedía, a la defensiva. Y como buen tío fue inmediatamente a ayudarlo, desenredando a Zidian y enredandola en uno de los brazos del cadáver para impedirle moverse.

Estuvieron peleando un buen rato, Jin Ling, que normalmente le reclamaria por protegerlo como a un niño, ahora estaba más callado que una piedra, con esos grandes ojos dulces llenos de lágrimas del susto, agarrándose fuerte a Suihia, apretandola contra su pecho. Jiang Wanyin sentía a su núcleo sobre calentarse de poco a poco, haciéndolo errar ataques, o no poder esquivarlos, eso se fue reflejado cuando el cadáver le dio de lleno en el hombro y lo mando a volar un par de metros.

El heredero de la secta Jin al escuchar el crujido que hizo el hombro de su tío, a quien cabe recalcar, no había visto ni siquiera flaquear en batalla en todos sus quince años de edad, no pudo más y se desmayó, cayendo aparatosamente al suelo. Y el actual líder de la Secta Jiang, aún herido de un hombro se puso de pie, invocando de vuelta a Zidian y a Sandu a su funda, mientras corría hacia el adolescente y lo recogía sintió una sofocante sensación de calor desde el centro de su pecho, y después de eso sintió como si un yunque le cayera en los hombros, volviéndose su cuerpo ligeramente menos ágil, y más lento. Su núcleo se había sobre calentado y ahora se negaría a reaccionar en probablemente uno o dos días más; terrible momento, si le preguntaran.

Las primeras veces que le pasó estaba aterrado, no podía evitar recordar esos días cuando su pecho estuvo completamente vacío, cuando le fue arrebatado una de las cosas que más apreciaba, si bien lo hizo por voluntad propia, y lo Volvería a hacer si fuera necesario... No le gustó para nada esa sensación. Sobre todo por que ya no tenía ningún hermano que lo apoyara, que lo tranquilizara con chistes, o a una hermana que lo envolviera en sus cálidos brazos, o que le cantara con su dulce voz.

¡Pum!

Volvió a la realidad cuando tropezó con una piedra en medio del bosque, bajando al menor de su hombro y envolviendolo con su cuerpo de manera instintiva. El suelo se sintió como caer al agua de panza, como esas veces cuando estaba aprendiendo a nadar, y no se inclinaba lo suficiente, de esos golpes que te dejaban la piel ardiendo y picando, que te sacaban el aire. Asi mismo.

El cadáver seguía acercándose a velocidad inhumana, con la mandíbula desencajada y lista para devorar. Jiang Wanyin sacó a Sandu de su funda y la blandio en una posición defensiva con una expresión completamente fiera y desafiante en el rostro, incluso si moría, defendería hasta el último aliento el único recuerdo que quedaba de su dulce hermana, y de su cuñado. Mientras este se iba acercando cada vez más Jiang Wanyin sentía el terror goteando por sus extremidades y entrañas, de verdad iba a morir allí.... No quería morir, necesitaba ver a A-Ling crecer, ¡NI SIQUIERA HABÍA HONRADO COMO SE MERECÍA A SU HERMANO!

Tensó todos los músculos de su cuerpo y cerró los ojos, preparándose para el impacto. Tal vez por que justamente no estaba viendo es que no se dio cuenta de cómo sus mechones de cabello comenzaban a flotar, de cómo el aire a su alrededor se cargaba de energía pura. Y de, como dos figuras se materializaban, llenas de luz. Jin Ling fue el primero en verlos, quien apenas iba comenzando, vio dos espaldas, una más ancha que la otra, la primera llevaba el cabello rebelde suelto y una túnica negra manchada de sangre y de apariencia que daba a entender que había sido remendada un centenar de veces. La otra espalda era de un color blanco, ropas de luto, y un peinado sencillo, un velo cubriendolo, un largo tajo la recorría verticalmente, rodeado de rojo.

Cuando Jiang Wanyin abrió los ojos, la visión que se encontró fue completamente distinta, aunque lo que lo provocó a regresar a la realidad fue el sonido ahogado del cadaver cayendo de espaldas, cuando los abrió vio a la distancia el cuerpo inmóvil completamente, y al subir la mirada  se encontró con un par de siluetas moradas, una vestida con las antiguas túnicas para discípulos de la secta Jiang, la otra con un hanfu violeta con detalles de loto. Y sus ojos se llenaron de lágrimas, una sonrisa despreocupada y tranquilizadora, unos dulces ojos llenos de amor y cariño.

Su respiración se atascó, dejó caer su arma como si fuera un simple palo, y extendió sus dos brazos, uno a cada una de las personas que tenía enfrente. Y para su sorpresa y deleite, ambas de agacharon, la figura de la derecha le dedico una sonrisa dulce, tomó su mano, y se sintió cálido, como un abrazo de una madre. También acarició su mejilla, como si le dijera "Bien hecho" . La figura de la izquierda igualmente tomó su mano, y se sintió como el sol bañandolo después de una fría noche, él en cambio no acarició su mejilla, llevó la mano del vivo a su pecho, y se sintió suave... Cálido.... A cambio puso su propia mano sobre el pecho en donde descansaba su núcleo dorado... Aunque este dato nadie más lo sabía. Fue como si dijera "Vas bien, ¡Tu tienes esto!"

— ¿A Jie...Shixiong....? — Y su voz se escuchó quebradiza y ronca, y como no, había ríos de lágrimas corriendo por sus mejillas.

Las dos figuras al haber completado su propósito comenzaron a volverse más traslúcidas. Jiang Wanyin abrió sus ojos de par en par, ahogando un grito.

— Esperen- ¡Esperen no me dejen solo! — Su voz volvió a quebrarse, era un llanto de lamento y desesperacion — ¡No puedo con esto solo! — Suplicó.

Conforme la luz se iba desvaneciendo el calor también, siendo reemplazado de vuelta por el frío crudo de la noche, de vuelta a la realidad....

Jin Ling jamás dijo nada, tampoco dio señales de saberlo, fue un recuerdo que se guardo, decidido a llevárselo a la tumba. Jiang Wanyin tampoco volvió a hablar de esa noche jamás. Ni una palabra.

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⏰ Last updated: Sep 02, 2021 ⏰

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