Desde pequeña mi madre me dijo que tengo que aprender a seducir a los hombres eso si no a cualquier hombre sino uno jodidamente forrado en plata y sí, yo crecí con esa mentalidad.
Desde los doce años mamá empezó a vender mi cuerpo, la verdad para tener 12 estaba muy bien desarrollada.
A los quince años mi madre conoció a un hombre llamado Patrick, este tipo la quiso ayudar a salir de ese mundo, Patrick esta tan enamorado de ella que le dio todo lo que ella necesito, aunque ella quiere que yo me consiga a alguien como él.
Hoy tengo 18 años, ya soy toda una adulta que aún vive con su madre y que su trabajo es y seguirá siendo el mismo….
- Mama es enserio? Sé que soy linda no lo niego, y que además allá hay más hombres con dinero, pero tener que ir a estudiar a esa universidad, dime que carajos voy a estudiar si solo sirvo para complacer hombres.
A los 17 años cometí el error de enamorarme de uno de mis clientes y pues todo fue de mal en peor, me acuerdo que él tenía 18 años, y pues creo que también se enamoró de mí, cuando mi patrón se dio cuenta le prohibió volver a acercarse a mí, no sé qué paso con el solo sé que eso me lastimo mucho, desde entonces tengo prohibido para mí misma enamorarme de alguien.
- Si solo sirves para eso pero no seas dramática, además solo vas a ir a conocer hombres con dinero allá y Patrick lo paga todo solo con la condición de que no lo deje.
- No pues que bendición Don Patrick que haremos con él. Esteee Mamá ¿En la universidad podría estudiar actuación?
La verdad cuando era pequeña veía mucho televisión después de atender a los cinco clientes por día que me tocaban, me acuerdo que la primera vez que lo hice un hombre me dijo que si podía fingir que era su hija, ya que el hacia esas mismas cosas con ella, que él la amaba y quería que su hija se lo demostrara que en ese caso yo sería su hija.
- Yo que se estúpida acaso yo estudie, llamare a Patrick para que él se encargue de eso.
- Ashhh está bien.
- Suerte en tus clasesitas que por cierto inicias mañana¬.
- Jajaja si claro. –Rodee los ojos¬¬–
Vi que ella esta seria, eso significaba que era cierto.
- ¿Es enserio? ¿Eres estúpida no? Como me vienes a avisar ahora.
- Estúpida tú, más bien prepara la hermosa ropa que tienes y no dejes el estilo negro que tienes es el que te identifica de las demás.
Así es, cada prostituta tiene su color identificador y el mío es el negro, que innovador, ¿no?
- Está bien, ya voy a organizar todo.
- Te dejare descansar hoy debes estar bella para los hombres.
Me fui a mi habitación, lo bueno de trabajar en esto es que muchos clientes suelen ser generosos y me dan obsequios y como yo ya era conocía toda, la ropa que me regalaban era de color negra.
Busque en el pequeño armario y enseguida supe que ponerme, una falda tiro alto con cadenas a los lados, un top negro, medias veladas y por supuesto botas negras.
Vibro mi móvil y pude ver el nombre en la pantalla “El faldero de mamá” conteste.
- Sam tu madre me ha dicho lo de la actuación estoy muy feliz por ti hija mía, te mando el horario por mensaje.
- Ay que bello Patrick no te hubieses molestado, y no me llames hija. – lo dije irónicamente.
- Si lo sé, soy bello, y tu deberías ir a dormir mañana inicias a las 6:15 am lastimosamente no había algo más temprano.
- Tú eres un pendejo verdad, yo no me levantare a esa hora.
- Sam vas a salir adelante con esta carrera no quiero que sigas prosti.. en esos pasos como lo hizo tu madre o tengas estos negocios que tengo yo.
Patrick era muy bueno con mi madre pero que tenga tanto dinero no es que se lo haya ganado en cosas legales.
- Que no siga prostituyéndome dilo Patrick, esta es mi vida y me gusta, solo entrare a esa universidad porque me toca.
Así es, apesar de que Patrick me ofrecía todo yo seguía prostituyendome, creo que ya me he acostumbrado
- Descansa Sam, debes hacerlo.
- Jodete Patrick, descansa tú también.
La verdad si tenía sueño, me acosté en la cama y poco a poco fui cerrando los ojos.
Escuche mi celular muchas veces, cuando lo tome vi que eran las 7:30 am, me desperté muy rápido, me bañe, lave mis dientes, me vestí y me maquille.
- Mama ya me voy.
- Ok, ya sabes seducirlo hasta que suelte.
- Ok. ¿mama dónde queda la universidad?
- Afuera hay un hombre de Patrick te llevara solo por hoy para que conozcas.
Cuando Salí vi a un hombre en una espectacular motocicleta, me hizo señas de que me montara en ella.
- ¿Así que serás mi chofer por hoy? Vaya que lindo.
- Así es señorita, yo seré su chofer hoy.
- Ok, vamos precioso.
Cuando llegue todos los niños y niñas ricas empezaron a hablar entre ellos, sabía que hablaban de mí, ¿me molestaba? No, me gusta que tengan un tema de conversación tan interesante.
Cuando ya iba a entrar el tipo me llamo.
- Señorita samanta el patrón me dijo que le dejara las llaves de la motocicleta que ahora es suya.
El maldito de Patrick sabe cómo ganarme, por supuesto que no me daría un carro no me gusta, pero yo amo las motocicletas.
- Ok, ahora lárgate.
Entre, todo era muy grande, parecía un jodido laberinto, pero yo no pediría ayuda, eso sí jamás.
Seguí derecho en un pasillo cuando frene, mi corazón palpitaba muy rápido, era el, Aidan Ross, el chico del cual me enamore y por el cual tengo prohibido enamorarme de alguien.
Actué de la forma más rápida que pude, no sé cómo paso pero termine en un salón de clases con un montón de alumnos mirándome.
- Oh Hola, que me he equivocado de salón, pero ya me voy.
En eso abro la puerta y que ¡PUM! me choco con alguien, esto no podría ser peor, o ¿sí? Cuando alce la mirada ahí estaba de pie con su perfecto rosto, su perfecto cabello y con sus hermosos ojos mirándome era Aidan Ross.
- ¿Sam? ¿Enserio eres tú?
- ¿Quién eres? –Dije malhumorada.
- Sam eres tú, soy yo Aidan.
- Lo siento si no te recuerdo es porque nunca me interesaste, adiós.
Salí cruzando por su lado lo más rápido que pude, al parecer los malditos sentimientos no se iban, cuando ¡PUM! Otro maldito choque.
- Ohh lo siento, enserio discúlpame, no te vi, no quise lastimarte, me llamo Javier pero me dicen Javi y ¿tu?
- Cuando te pregunte tu nombre me lo dices ¿vale? Ahora no me importa y ten más cuidado la próxima si no quieres problemas conmigo, adiós. –dije lanzándole un beso y guiñándole un ojo.
Salí corriendo cuando a lo lejos la voz de Aidan gritaba.
- No la dejen ir, No la dejen ir.
De la nada sentí un golpe durísimo, todo se puso negro y creo que me desmaye.
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Prohibido Amar
Novela JuvenilDesde pequeña tú madre te dijo que a los hombres sólo hay que sacarles el dinero, no importa que tengas que hacer ya esa es tu forma de pensar también.. A los 18 años tú madre con la ayuda de su enamorado Patrick te ingresan a la Universidad, Él par...
