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Los 15 años, la etapa en la que los adolescentes dejan de ser niños para intentar convertise en adultos jóvenes. Una etapa llena de nuevas emociones y sensaciones, en dónde Gon Freecss fue víctima de los años.

Killua era un chico de su edad. Se conocieron comiendo tierra a la tierna edad de cuatro años y nunca más se separaron. Sus padres los mandaron juntos al colegio y quedaron en el mismo curso, por eso se veían todos los días. Killua tenía la tez blanca debido a que sufría albinismo y tenía unos enormes ojos azules que contrastaban al perfecto con su piel, eran unos ojos curiosos y juguetones que alegraban a cualquiera que se viera reflejado en ellos.
Gon por su parte tenía la piel castaña y el cabello negro, con unos enormes ojos cafés que compartían la curiosidad de Killua y que reconfortaban a cualquiera que se topara con ellos. Solían mirarse fijamente cuando estaban aburridos; uno intentando encontrar algún destello azul en el café y el otro intentando encontrar alguna línea café en ese azul. Haciendo que memorizaran los ojos del otro y aunque dejaron de hacerlo a los 7 años, los ojos del otro quedaron en sus memorias para siempre.

Eran mejores amigos y se complementaban perfectamente en todo lo que hacían. Por eso se metieron en un lío.

Eran las cuatro de la tarde y todo estaba listo para la cita doble. Los chicos habían visto una película de amor junto a Mitosan y pensaron que ya estaban en la edad de dar su primer beso. El plan era simple; habían dos chicas que siempre les hacían ojitos así que las invitaron a salir para tener una cita doble, nada podía salir mal...
Pasaron a recogerlas a sus casas en bicicleta y la primera chica fue la futura novia de Killua. Se sentó en el asiento de atrás y lo abrazó por la espalda para no caerse de la bicicleta.
Comenzaron el recorrido hacía la casa de la futura novia de Gon, pero ahí comenzaron los problemas.

-Hey Killua, ¿Carrera hasta la casa de Valeria?-

-¡El último en llegar le compra la cena al otro!-

Daniela, la pobre chica que iba aferrada a Killua tuvo que apegarse aún más a su cuerpo debido a la rapidez con la que avanzaban por las calles, mientras sentía que este no le prestaba nada de atención.

-¡Gané!- Gon comenzó a burlarse de Killua al llegar primero haciéndolo enfadar.

-Yo llevaba carga, no es justo.- La chica hizo una cara de desagrado, ¿Carga? ¿Acaso eso era?

Killua notó su error e inmediatamente se disculpó mientras la otra chica salía por la puerta de su casa y saludaba a Gon con un beso en la mejilla, haciéndolo sonrojar.

-Eh, los besos para después, vamos por helado ahora.- Killua parecía ¿Molesto? De todas formas no importó, ya que le hicieron caso y se dirijeron a la heladería con mucho más cuidado esta vez.

Una vez allí pidieron dos copas para compartir, Gon del sabor que quería Valeria y Daniela del sabor que quería Killua. Se sentaron en unas mesas y hablaron un poco de la escuela, hasta que una cara de disgusto se formó en la mesa.

-¿No te gustó el helado?- Preguntó Killua un tanto divertido.

-No me gustó...- Respondió Daniela.

-Eh, le preguntaba a Gon...- La chica estaba indignada hasta que Killua volvió a hablar. -Pero si a ti tampoco te gustó puedo comprarte otro- Le guiñó un ojo, tal cómo lo hacía el protagonista de la película, haciendo a Daniela sonrojar.

-¿Qué sabor quieres?-

-El mismo de Gon y Valeria.-

Valeria tuvo una genial idea, según ella...
Para ahorrar dinero y no dejar sin centavos a los chicos que amablemente las invitaron a comer helado. Ella compartió su copa con Daniela y Killua compartió su helado con Gon.

Cita doble Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora