En ese entonces, Gracie era solo una niña de trece años.
Con su inocencia, creía firmemente que todo estaría bien. En su inocencia confiaba en el mundo. Confiaba en Max. ¿Y porque no lo haría? Han sido amigos de cuadra desde que tiene memoria. Jamás habían sido mejores amigos, pero a veces salían a jugar a la calle con los demás niños y Gracie estaba segura de que ése niño, el de cabello castaño y ojos verdes, sería el niño que tendría su primer beso.
Y sin embargo, se sorprendió bastante, cuando le llegó una nota a su escritorio de la escuela esa mañana. Acababa de entrar a la secundaria y ahora todo se veía prometedor...
Lo que sorprendió a Gracie, no fue exactamente que la nota fuera de Max, sino lo que decía la nota en su interior:
"Te veo en la casa del árbol después de la escuela. Me gustas. Quiero hablar contigo..."
Gracie ansiaba aún más que la escuela terminara.
¿Le gustaba a Max? ¿Le gustaba a un niño en lo absoluto?
¿Podría ser, que finalmente... tendría su primer novio?
Gracie estaba llena de dudas mientras se dirigía a la casa del árbol.
Por donde vivían, había un parque público, donde estaba la casa del árbol.
Era muy alto, asique muchos niños pequeños no subían, y casi nadie estaba en el parque después de la escuela un martes.
El corazón de Gracie palpitaba con mucha fuerza.
Cuando finalmente alcanzó la casa del árbol, lo vio. Estaba sentado de espaldas a ella.
Se volvió hacia ella cuando percibió su presencia y sonrió al reconocerla.
Tenía una cara angelical. Espacialmente estando tan joven.
Gracie se puso roja e inmediatamente deseo tirarse del árbol y morirse de la vergüenza. Sin embargo, Max le extendió la mano y la ayudo a subir.
- Asique... te llego la nota - dijo Max sonrojado.
Gracie intentaba mirar a otro lado.
- Sí. Decía, que... querías hablar conmigo. - murmuro Gracie.
- Así es.
- ¿Y bien?
Max sonrió al suelo y se acercó un poco a ella.
Era tan confiado. Tan seguro de sí mismo. Era otra de las cualidades que Gracie admiraba de él. Era esa carisma la que hacía que calleras en sus redes. Sin mencionar su sonrisa...
Gracie no estaba en lo absoluto enamorada. No puedes amar algo que no conoces. Pero debía reconocer que le gustaba mucho. Y podía verse a ella misma enamorándose perdidamente de él en un futuro. Y aun se veía incrédula al pensar que tal vez, él sentía lo mismo por ella.
- Bueno - comenzó Max sacándola de sus pensamientos -. ¿Yo te gusto?
- Sí - no tardo en contestarle, y por primera vez se encontró con sus ojos. Y luego inmediatamente apartó la mirada -, me has gustado desde hace tiempo.
- ¿Eso es verdad?
- Lo es - admitió Gracie riéndose un poco ante su confesión. No se lo había dicho a nadie, ni siquiera a Lory que era su mejor amiga.
Gracie estaba entregándole su corazón. Por primera vez, podía sentir como la ilusión llenaba de esperanza todo.
Max comenzó a jugar con uno de los rizos que caían por su espalda. Finalmente su cabello estaba creciendo, apenas le llegaban un poco más abajo del hombro.
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Next To Me
Romance“Cuando perdonas, de ninguna manera cambias el pasado - pero seguro que hace cambiar el futuro.” Bernard Meltzer. Cuando el chico que hacía de su vida una pesadilla, tiene un accidente que lo deja sin memoria, sin popularidad y sin amigos, parece...
