Capítulo 1: Perdiendo y perdiendo. (Ilustrado)

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Había asistido a incontables juicios, incluso le gustaba presenciarlos, algo dentro de él se llenaba cuando la ley era dura con aquellos que cometían injusticias, porque él por poco y se creía un héroe, un elegido para salvar al mundo.

Por cosas del destino, ahora era él quien estaba frente a un estrado esperando ser juzgado.

Por desgracia no todos tenían el mismo sentido de la justicia que él.

Por más que lo intentara, ninguno de los presentes entendería sus razones que lo llevaron a cruzar cierta línea. A excepción de su padre, su hermano y su mejor amigo, quienes estaban en completo silencio presenciando todo a escasos metros.

Para muchos de los presentes, Ian se había convertido en una burla, en un sádico desquiciado que merecía ser dado de baja.

Era humillante.

- ¿Entonces está aceptando ante todos los presentes que amenazó de muerte a un policía y lo hirió con su arma de servicio? – preguntó su Señoría con voz aplanada, como si nada pudiera impresionarlo. Era como el típico juez de las películas con contextura redondeada, peluca blanca y ese atuendo oscuro pasado de moda.

- No fue una herida precisamente, sólo le di un culatazo, ¡él sabía que...! -se reprendió mentalmente por lo que acababa de decir, sonaba como un estúpido niño y la mirada de su padre se lo confirmaba.

- Conteste a la pregunta, Ian.

- Yo le dije al oficial Whitters que quería matarlo porque pudo haber ayudado a Laura, ¡era su compañero! ¡él sabía que ella no estaba bien! – no pudo evitar alzar la voz nuevamente, su impotencia se volvía insoportable.

- Escuche, Ian, estamos al tanto del lamentable caso de la oficial Williams y no creo que haya alguien en esta corte que sea lo suficientemente cruel como para haber permanecido de brazos cruzados, teniendo la posibilidad de socorrer a la joven de una u otra manera. Lo que usted hizo fue un delito, su duelo no le permite centrarse en su trabajo y se está convirtiendo en un peligro público – con un movimiento de mano evitó que el muchacho lo interrumpiera-. Mis condolencias, Agente, pero no puede justificar sus acciones con la excusa del suicidio de su novia. Debería tener más respeto por ella.

Ian negó con la cabeza, su Señoría era un completo idiota, no tenía sentido intentar hacerle entender su posición. De momento lo único que le quedaba era esperar su condena.

Esta no es la verdadera justicia, pensó.

Estaba tan cansado, su mente sólo quería dejar todo a un lado, ansiaba insultar a todos los que se creían con el derecho de señalarlo y juzgarlo, deseaba gritarles con esa furia que lo carcomía y mostrarles de lo que realmente él era capaz y de lo mucho que deberían agradecer por su autocontrol, aunque desde afuera se viera como todo lo contrario, como si su control de impulsos dejara mucho que desear.

El tiempo frente al estrado pasaba lento, Ian ya no estaba prestando atención a nadie, ni al maldito jurado que no dejaba de cacarear como si estuvieran en un gallinero, ni al tal Witthers que lo observaba con una burlesca sonrisa, ni siquiera a la mirada reprochadora de su padre, el Director General de la Agencia, que probablemente –en el fondo- con gusto habría puesto una bomba en el auto de su señoría por meterse con su familia.

Era extraño que a pesar del desagradable panorama, el hecho de haber renunciado a su derecho a ser representado por un abogado, lo hacía sentir cierto orgullo.

- A continuación se procederá a dictar sentencia – el respetable Juez desde un comienzo no pretendía absolverlo- Ian Kauffmann Stashkiv, Agente de Justicia de Primera Línea, se condena a seis meses de suspensión por comportamiento poco ético, por abusar de su facultad como Agente. Su licencia será retenida durante el periodo mencionado, la cual podrá recuperar inmediatamente al día siguiente que se cumplan los seis meses. Pasará a tener calidad de civil hasta que se cumpla su condena, no podrá gozar de las bonificaciones monetarias de la Agencia, el porte de armas estará prohibido, siendo este causal de arresto aunque tenga licencia para su uso. Podrá contar con los servicios de salud de la Agencia, aunque el ingreso a las oficinas estará prohibido a partir de mañana hasta que se cumplan los seis meses, reitero. La condena excluye la administración de sus bienes, por tanto puede utilizarlos como usted disponga, lo mismo con sus fondos, exceptuando compra de armas. Se levanta la sesión.

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