Morir de amor es posible, sufro del síndrome del corazón roto.
Se le conoce como una afección cardíaca transitoria, provocada por situaciones emocionalmente desequilibrantes. Sucede de vez en cuando, justo en el momento en el que no hay posibilidad de delegar las emociones a otros órganos del cuerpo para que depuren el amor, odio o tristeza. Estás emociones se atascan en las costillas, a dos centímetros del ventrículo derecho y por una fracción de segundo rompen el corazón. Este síndrome suele manifestarse con un dolor repentino en el pecho, sudoración fría y cosquilleo que atraviesa el cuello a la yemas de los dedos; suele confundirse con un ataque cardíaco, aunque se ha determinado que solo afecta a una parte del corazón e irrumpe temporalmente la circulación del oxigeno en el cuerpo, inestabilidad emocional y descontrol buen juicio.
Los síntomas de este síndrome son tratables, médicos expertos han indicado que el tratamiento posible para sobrellevarlo es a través de la escritura de esta manera las emociones fluyen por el torrente sanguíneo, abandonan el sistema circulatorio y se alojan en el sistema nervioso; Es un tratamiento de acción continua.
Todavía no se a encontrado cura definitiva
La mayoría de personas con este síndrome son escritores.
He desarrollado un trastorno mental crónico derivado del síndrome; seducida ante el placer que ofrecen mis propias emociones, atrapada en un cuerpo enfermo. Las recaídas fortalecen la enfermedad, empeoran mi salud, atrapan mi mente en el pasado. En días buenos, despierto en cama desconocida.
Sobrevivo por instinto de autopreservación.
