1.

160 11 3
                                        

Algunos ocultan golpes, mientras que otros esconden su verdadera personalidad para encajar en la sociedad. Otros esconden objetos bajo el mueble de la sala, pensando que nunca serán descubiertos. Sea cual sea la razón, siempre habrá personas dispuestas a juzgarte por tu sinceridad, tu apariencia, tus gustos musicales o tu estilo de vida. Al final, lo más importante es ser uno mismo y no preocuparse por la opinión de los demás. 

El punto es que cada uno busca como hacer como si no les importará, ocultándolo en muchas cosas, pero siempre se están destruyendo lentamente o en algunos casos buscan erradica el dolor rápidamente.

Al final terminamos todos rotos por dentro...

Abrí los ojos para apagar la alarma que sonaba a todo volumen en mis oídos. Siendo sincera, la había aplazado mas de dos veces sin embargo el cansancio estaba tanto en lo físico como en lo mental; Y hacia que perdiera mis fuerzas hasta no querer levantarme de la cama Entre a la ducha y fueron los minutos de más felicidad de mi agobiante vida una ducha, después de estar de la mierda es arte puro

Cuando sali del baño, me puse la misma ropa que llevaba hace 2 semanas, porque ese par de prendas eran las únicas con las cuales me sentía cómoda y a gusto. Podía botarla y comprar más prendas  pero eso de ir a una tienda y comprar cosas no era mi plan favorito; era algo desagradable. Ver como las personas hablan de diversos temas y la tienda va siendo más estresante que cuando la llave del lava platos queda goteando y el sonido va estresando cada vez más, así de estresante era para mi ir a comprar. Metí los cuadernos que estaban encima del triste y dañado escritorio, el escritorio daba pena y si esto era bullying para escritorios...

Sali de mi casa directo a la universidad, así es, universidad, primer semestre, quinta semana y ya me provocaba tirarme un tiro y no saben cuanto me cagaba las personas que decían que tal cosa era más difícil, "El primer semestre es el mas fácil" que les den a todos, todos son una manada de imbéciles.

Al llegar al instituto entre al aula chocando con el borde de la puerta como todos los días; Ya mis oídos se llenaban de las diferentes conversaciones de todo el mundo, al sentarme en uno de los asientos la clase empezó, la misma mierda que estábamos viendo y que la había dicho hace 2 días la repetía.

Unas horas después estaba en los casilleros hablando con Itzan, mi amigo.

—Esto de dormir solo 10 minutos a la semana ya no me está gustando Aliss.

—Luego no serán 10 minutos tranquilo. 

—¿Vamos a comer?

—Nah, no tengo hambre. —No tengo plata, no iba a aceptar.

—¡Alissaaaaaa!, por favor. —ruega—sabes que no me gusta comer solo y tengo que hablar contigo Alissa.

A Itzan se le es difícil hacer amigos, aunque habla con varias personas, pero sin embargo solo nos tenemos el uno al otro, nos conocemos desde la escuela y él ha sido mi compañía día a día.

—Es que no tengo plata y ve... —me interrumpe.

—¿Quién dijo que te estoy pidiendo plata? 

—No es eso solo que...

—Sin rodeos, ya, venga yo te gasto el almuerzo. —dice cogiéndome de la muñeca 

Itzan y yo estudiamos Sicología vamos en primer año de ello, compartimos algunas clases, no todas, nos conocemos desde que tengo memoria, ha sido mi compañía, llegamos y nos sentamos en una mesa al tiempo llega la mesera y nos pide la orden.

—Queremos dos hamburguesas, una gaseosa y un jugo. —pide ya normalmente ya sabiendo lo que siempre pido.

La mesera anota y se va.

Sweet HomeDove le storie prendono vita. Scoprilo ora