Athaira
Mentiría si el dijera que me despertó el sol proveniente de mi ventana y el canto de las aves por la mañana.
Me despertó Are You Ready de Måneskin, mi fabulosa alarma, y si amaba esa canción pero ahora mismo la odiaba, lo único que quería era segir en mi fabulosa cama durmiendo, pero no todo se podía en esta vida.
Me levanté y lo primero que vi fue la foto de mi mamá, mi hermano y yo, que tenia en mi mesa de noche, salíamos los tres sonriendo, la extrañaba demasiado, pero ya no estaba y yo sabía cual era mi objetivo y estaba enfocada en cumplirlo.
Fui al baño, cuando salí me vestí con un Jean negro roto en las rodillas, una Jersey blanco sencillo y unas zapatillas. Yo la verdad es que yo suelo vestirme más "elegante" a decir verdad pero hoy no pensaba salir así que opté por estar cómoda.
Baje a la cocina encontrando a mi hermano mayor Axel comiendo pizza mientras mira su teléfono
- Buenos días bella durmiente - me dijo sin despegar la mirada de su teléfono.
- No tienes que trabajar hoy? - le pregunté sin mucho ánimo
- No, que quieres hacer hoy? Tienes planes? - me preguntó mirándome.
El casi nunca tenía días libres y a mi me encantaba salir con el.
-No , que tienes en mente?- le pregunté sentándome en la mesa con una enorme sonrisa y un plato de cereales.
-Nose, la verdad no tenía planeado nada pero pensé en salir a distraernos un poco- me dijo encogiéndose de hombros.
- Vamos al Centro Comercial?- le pregunté poniendo una cara de súplica.
-Esta bien está vez te voy a complacer- me dijo negando y riendo.
-POR ESO TE AMO! - Le grité mientras subía las escaleras y me cambiaba.
Me puse un vestido ajustado negro, unas flats también negras con tiras hasta las rodillas, unos accesos dorados, me maquille y agarré mi teléfono, mi bolso y unos lentes de sol.
Cuando bajé Axel llevaba unos vaqueros negros, una camisa Blanca con las mangas remangadas, su cabello perfectamente peinado y unos lentes de sol. Axel era atractivo siempre tenía la chica que el quería, era alto, tes blanca, ojos miel, cabello negro, cuerpo perfecto.Y por no mencionar que era uno de los empresarios más jóvenes y famosos del país. El siempre me consentía en lo que yo quería, a pesar de que no fuéramos hermanos de sangre. Así es el no era mi hermano biológico, el era hijo de el fue el esposo de mi mamá. Es más, les voy a contar una historia .
Mi madre Claudia Ross, era una mujer muy hermosa, alta delgada, ojos verdes, cabello castaño. Ella se enamoró de Alexander David, fueron novios, pero al enterarse que mi mamá estaba embarazada la dejó, le dijo que no quería saber nada de ella. Y si ese embarazo era yo. Después cuando yo ya tenía 3 años mi mamá encontró a otro hombre que la apoyó y la hizo sentir querida nuevamente, Jesús Cash, un empresario prestigioso que nadaba en dinero. El tenía un hijo Axel Cash, si, mi hermano,el tenía 9 años, nosotros nos llevamos muy bien. El problema llegó después cuando Jesús empezó a agredir a mi madre, siempre habían gritos, hasta el punto en el que empezaron los golpes, yo no entendía por qué lo seguía aguantando, en ese momento mi único refugio fue Axel, que siempre estuvo conmigo. Cuando cumplí 12 años Axel ya tenía 18, el me había llevado a comprar un helado ya que era mi cumpleaños, cuando regresamos nos encontramos el peor escenario.
Mi mamá con múltiples apuñaladas y Jesús colgando con una soga en el cuello.
Yo sentí que mi mundo se venía abajo, el día de mi cumpleaños había encontrado a mi madre muerta a manos de mi padrastro.
Al Axel ya ser mayor de edad toda la fortuna de su papá pasó a ser de el, el decidió compartir su fortuna conmigo y se hizo cargo de mi como tutor legal. Los dos nos cuidamos el uno del otro. Dos años después encontré una carta de mi madre donde me decía toda la verdad. Quien era mi padre, todo lo que le hizo y el porqué aguantó tanto a Jesús. Y en ese momento fue cuando empezó mi odio hacia Alexander Cash y mis ganas de venganza.
- Oye enana que te pasa te pasmaste- me dijo mientras reía.
Yo le sonreí y le pegué en el hombro.
-Vamos hermanito- le dije pasándole por delante.
Nos subimos a la Land Rover negra de Axel y nos encaminamos al Centro comercial cantando a todo pulmón, amaba esos momentos con el.
Cuando bajamos del auto todas las miradas se centraron en nosotros, y como no, Los hermanos Ross, hermosos, millonarios y misteriosos, el nuevo suceso del pueblo.
Y se estarán preguntando ¿Hermanos Ross? Y si, hermanos Ross, Axel no quiso seguir con el apellido Cash después de todo lo que había hecho su padre y se cambió el apellido a Ross.
Entramos al centro comercial y fuimos de tienda en tienda comprando cosas para ambos, con una actitud sobresaliente como siempre haciendo saber que los hermanos Ross habían llegado, por suerte, Axel era un hombre al que si aguantaba a las mujeres comprando o bueno al menos a mi.
Cuando terminamos fuimos a "Chase" la cafetería más popular del pueblo.
Axel me abrió la puerta y entré quitandone los lentes de sol y caminando con la cabeza en alto, con Axel alado mío que me extendió su brazo que yo acepté
Causando sensación como siempre.
Nos sentamos en una mesa a esperar que nos atendieran.
- Hola amores que van a querer?-nos pregunto una mujer de unos 45 años.
-Yo quiero papas fritas con nuggets y una malteada de vainilla, tu que vas a querer Atahira?- Me preguntó
-Lo mismo para mi - le dije seca, a lo que Axel volteó los ojos. Y la mujer se fue con nuestra orden.
-Ya vas a empezar verdad- dijo más en confirmación que en pregunta.
Yo solo le sonreí de manera irónica y el solo sonrió.
-Tengo que dejar huella hermanito- le dije inocente a lo que el nego divertido.
Si, Axel sabía mi plan, sabía sobre mi odio hacia Alexander y me apoyaba, una razón más para amarlo.
Llegó nuestro pedido y empezamos a comer, de repente se escuchó como la puerta se abrió y todos se quedaron en silencio por unos segundos apreciando al chico que entró por la puerta.
Era alto, blanco, ojos azules, cabello negro alborotado, llevaba vaqueros negros rotos en las rodillas, un Jersey blanco, una chaqueta de cuero negra, anillos , collares en forma de cadenas y botas estilo militar.
Se fue en dirección a la mesa de al frente a la nuestra y le trajeron una malteada de durazno al instante en el que se sentó.
Escuche que la chica que estaba atrás dijo que se llamaba Owen. Lo miré y me sorprendí cuando vi que el ya me estaba mirando.
-ah ah el ojos azules está mirando- dijo Axel en tono de burla a lo que yo lo fulmine con la mirada y el solo se rió.
-Voy al baño- le dije y me levanté.
Fui al baño y a decir verdad sólo me vi en el espejo me lavé las manos y cuando iba a salir escuche a alguien hablando por teléfono.
-No, ya te dije que mi plan con Alexander sigue en pie, no me importa lo que me cueste lo voy a destruir- Me quede en shock, alguien más quería destruir a Alexander.
Esto va a ser interesante.
Cuando salí ya no había nadie, fui hacía la mesa y me senté, ya ni siquiera quería la comida.
-¿Que te pasó? ¿Acaso te topaste con ojos negros en el camino?- lo miré al instante.
-¿Quien fue al baño en lo que yo me fui?- le pregunté sería.
- La chica que estaba en la barra y ojos azules, pero la chica aún no regresa y ojos azules regresó antes que tu regresarás- No respondí nada.
No sabia que pensar la verdad, estaba confundida, pero lo que si sabia era que alguien más quería destruir a Alexander David, y el primer sospechoso era ese tal Owen.
-¿Que pasó? ¿qué tienes?-Me preguntó ya más serio.
Lo miré, me le acerqué y discretamente le dije.
-Alguien más quiere destruir a Alexander David.
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Bark Blood
Teen FictionAquí en Cleyston o jodes o te joden, no hay más, o destruyes o te destruyen. Owen Volkov, era la perfección hecha persona, todos lo respetaban, pero ocultaba un secreto. Athaira Ross, ella era nueva en el pueblo, nadie sabía como ni porque había ll...
