Unity era un ciudadano cualquiera, no tenía una vida interesante ni mucho menos una aburrida, era una normal, con cosas buenas y otras veces malas, pero no era algo que a Unity le importara, con tan solo tener comida y no meterse en problemas, él estaba bien.
Se encontraba en su casa organizando sus cosas, había comprado lo necesario para no volver a salir en el mes, sin embargo a medida que iba viendo su estante se habia percatado que le faltaban cosas, no dudo en anotar lo que le faltaba para no olvidarse al salir. Miro la hora y eran las 18:30, a pesar de estar oscuro por la estación de invierno supo que la feria aún seguiría abierta, salio de casa para caminar por esas calles repletas de gente. Eso no era algo que a el le gustara, pero ¿que mas podía hacer?, se acercaba un festivo y todos compraban lo necesario.
En eso miro el bosque, sabia que era la ruta más rápida para llegar al pueblo, a pesar de que todos decían que no crucen el bosque porque pasaban cosas raras Unity lo hacia con frecuencia, nunca le paso algo raro además siempre se preguntaba, "¿por que evitar la ruta directa al pueblo?", sin pensarlo ingreso el lugar, ya tenia su ruta marcada con sus pies por las incontables veces que ha cruzado el bosque por lo tanto no se iba a perder. En cosa de minutos llego al pueblo, era mucho mas ruidoso de donde el vivia, a veces agradecía no vivir directamente en el pueblo. Recorrió todos los puestos de la feria, le costo encontrar sus cosas pero al final ya las tenía todas, triunfante salió de aquella feria ruidosa para volver a la tranquilidad del bosque.
Sintió una presencia atrás suyo, lo ignoró pensando que de seguro era otro ciudadano que volvía a casa, pero al sentir que ese algo corrió super rápido se giro de golpe para mirar a sus espalda pero no encontró nada, solo respiro profundo sacando una risita nerviosa eso le pasaba por creer en las creencias de las personas, volvió con su mirada al frente pero esta vez había alguien que lo hizo dar un leve brinco del susto, era un niño o más bien un adolescente de cabellos cafés que lo miraba fijamente.
-hey, ¿No deberías estar en casa? Tus padres de seguro están preocupados por ti.
El de hebras castañas no se movía solo miraba al chico que tenía al frente suyo como si fuera una presa, bueno, lo era, Unity solo le miro extrañado porque no recibió una respuesta, avanzando para acercarse a él y ofrecerle su ayuda de volver a casa pero al acercarse el pequeño se le tiro encima suyo cayendo juntos al suelo.
-Ahhh!!!!
Un fuerte grito salió de la boca del chico de hebras plateadas, pero una mano bloqueó su boca evitando hacer más ruido, sentía un horrible dolor en el cuello y por más que intentaba sacarse a ese chico de encima no podía, era mucho más fuerte y eso en cierto punto le sorprendía ya que era mucho más grande que él. Intento con todas sus fuerzas pero ya no podía, se comenzaba a debilitar y sus ojos se volvían cada vez más borrosos fue cosas de segundos para desmayarse.
El castaño al notar que no habían movimientos se alejo de su cuello para lamer su boca cubierta de sangre, realmente no se pudo controlar, el chico que tenía abajo suyo desprendía de un aroma delicioso dandole como señal de que el chico tenia una exquisita sangre, y no se equivoco, era como un esquisito manjar el cual no quería dejar. Acerco su boca y paso su lengua sacando las leves gotas de sangre que caían de aquellos dos orificios, estaba dispuesto a comer de nuevo cuando fue agarrado de la parte trasera de su cuello y fue levantado.
-Hola tío
-Te dije que no te alejes, mira lo que hiciste, mataste a otro humano
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Destinos entrelazados (Regulus X Unity)
Hayran KurguUn amor tan intenso como imposible comienza a surgir entre dos personas destinadas a pertenecer a mundos diferentes. Mientras uno lucha por expresar sus sentimientos, el otro se niega a aceptarlos. Sin embargo, el destino insiste en cruzar sus camin...
