Me enamoré de esta mujer.
Del detalle que era error y era bendición en su mejilla morena. Me enamoré como son devotas las aves a los rayos del sol y como acostarse en la arena dorada y que el mar caribe le bese a uno los pies.
Mar suave y vulnerable.
Entre suspiro y suspiro me enamoré. Besos de coco y sudor de sal.
Y el sereno parecía granizo; pero no graniza en Limón. Menos en Manzanillo. Entonces supe que era lluvia, la lluvia y sus lágrimas la lluvia sus lágrimas y las mías.
Era una tormenta.
Se nos empapó el cuerpo con agua del cielo. Dejé atrás un pichel de incertidumbre y corrimos bajo el aguacero. La chocita era tibia y sus brazos como brasas.
'Sacáte la ropa'. Y yo me la saco.
'Acostáte así; aquí conmigo'. Y yo me acuesto y no acostamos —vos y yo— y así estuvimos hasta que se secaron las nubes y amanecieron las costas. Las pepitas de oro se olvidaron del diluvio que a mí se me grabó en la carne.
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Daphne en la luz y el agua
Short StoryRelato que narra los recuerdos de una joven en las costas caribeñas después de una breve y furtiva relación que la marcó de por vida.
