- ¿Alguna ves fue un ingrato?
- ¿Por qué la pregunta?
- Me han dicho que soy la peor persona que han conocido en este mundo.
- ¿Y cómo te hizo sentir?
- Me sentí mal por un momento, pero después me dio igual.
- Tu siempre con tus cosas raras.
- ¿Soy muy raro?
- Demasiado. No sé porqué sigo siendo tu amiga.
- Por qué los raros tienen que juntarse.
- ¿No has vuelto a escribir?
- A veces, cuándo tengo sueños que valen la pena recordar.
- ¿Puedo leer alguno de tus escritos?
- No.
- ¿Por qué no? Yo siempre te enseño mis dibujos.
- Ya sabes que tengo mala ortografía.
- Lo sé, escribes peor que un niño de primaria.
- Por esa razón no te voy enseñar nada.
- ... Ya sé lo que sucede - da unos pasos y me rodea_. No te gusta que te corrija.
- Eso es lo de menos.
- ¿Entonces?
- Siempre tratás de buscar la lógica en mis textos, como si algo de eso tuviera sentido.
- Jajá, como el sueño de las puertas.
- Ese sueño no estuvo mal.
- ¿Que fue lo qué pasó?
- Le misión del sueño era recoger una llave que estaba dentro de un cesto, pero todo daba vueltas, tuve que hacer la prueba una y otra ves.
- ¿Cómo terminaba?
- Eres impaciente.
- Con diferencia tuya, yo sí tengo cosas que hacer.
- Al final conseguí la llave y cuando abrí la puerta
Desperté.
- ¿Así nada más?
- Fue horrible. Quería ver lo qué había al otro lado, aún así logré ver un reflejo de algo o alguien.
- ¿De quién se trata?
- No lo sé.
- Seguro fue alguien especial.
- Con tu novio seguro.
- No tengo novio.
- Vas a morir soltera y con 100 gatos.
- Tienes toda la razón y sin que nadie me moleste.
- Pero yo siempre quiero molestar un poco a alguien.
- Lastima.
- ¿Y si te hago compañía en tu soledad?
- Me iré a vivir lejos, en un lugar dónde no me encontrarás.
- Pero que chistosa. Yo te encontraré, después de todo tu vida sería aburrida sin un loco como yo.
- ¿Será?
- Si, seré el encargado de ver que tu vida no se vaya a la mierda.
- ¿Por qué se iría a la mierda?
- Eres distraída, pasas jugando, no sabes cocinar, te levantas súper tarde y no sabes organizar proyectos.
- Pero tú eres igual.
- No. Yo si sé cocinar y me levanto temprano.
- ¿Que ganarías?
- Tu felicidad - hay un silencio por un rato, ella se sonrojo, yo me pongo nervioso_. Pero claro, cuando seas rica no te olvides de este humilde servidor.
- ¿En qué vas a trabajar?
- ¿No es obvio? Yo seré tu mayordomo, hasta podría abrir la puerta de tu auto.
- Lo pensaré.
- Es tarde, ¿nos vemos mañana?
- Déjame pensar en lo que dijiste.
- Muy bien.
- ¿Quiere mi felicidad? *Susurra*
Fin: ...
YOU ARE READING
Lo lamento
Short StoryUn joven conoce a su mejor amiga y pos le gusta joder lean la historia jaja
