Es él.
Avanni Clark
No dejaba de llorar, miraba a mis padres en el suelo, sin moverse. Sabía que no estaban muertos, pero si inconscientes de los golpes que recibieron. Levante la mirada cuando escuche una puerta abrirse. Entraron tres hombres, todos vestidos de negro, con pasamontañas puestos en sus cabezas para que no los reconocieran, pero yo si se quiénes son.
Esa voz yo la conocía.
Empecé a removerme en la silla cuando llegaron a mí, trataba de gritar pero el pañuelo en mi boca lo impedía. Llore aún más cuando vi lo que trataban de hacer conmigo. Él se acercó a mí, me quito las esposas solo para que los otros que lo acompañaban me sostuvieran, mientras el recorría con sus asquerosas manos mi cuerpo. Yo negaba y pataleaba. Sentí las arcadas formarse en mi garganta de la repulsión que sentía, se lo que viene y no puedo evitarlo. Pasa sus manos por mis piernas, llegando casi a mi intimidad.
–– ¡NO!–– me desperté sudando y con la respiración acelerada, me pase las manos por la cara, estaba llorando.
Me fije en la mesita de noche la hora, eran las cinco de la mañana, entraba hasta las siete. Me levante a lavarme la cara, y cambiarme de ropa a una deportiva. Fui a la cocina a tomar agua, salí tratando de hacer el menor ruido posible para no despertar a mi hermano y Katie.
Desde ese día, todas las noches tenía pesadillas, estuve tomando pastillas para poder dormir y tratar de descansar, pero las deje porque no ayudaban mucho a decir verdad. Entonces, mi medicina fue salir a correr con Mic, Kati a veces me acompañaba, pero no todo el tiempo.
Desee poder dormir tranquila, despertarme en las mañanas y ver a mi madre regañando a Mic o a papá, desayunar juntos, me bastaba con poder verlos. Me di por vencida cuando me di cuenta que estaba dejando pasar mi vida sin disfrutarla como a mis padres les hubiera gustado. Intente ser la misma de antes, pero me resigne a serlo, ya me habían arrancado una parte de mi vida, parte muy fundamental para mi hermano y yo. Lloraba todas las noches culpándome por lo sucedido. “¿Por qué callaste?” “Pudiste salvarlos y no hiciste nada, ¿Por qué?” “¿Por qué no me fui yo en lugar de ellos?” Eran preguntas que siempre me hacía, y hasta hace poco ––Hace dos días, cuando hable con Kati–– tuve el valor de respondérmelas.
Calle por miedo.
No estaba a mi alcance salvarlos.
Debe de existir un motivo.
Y lo voy a encontrar.
[…]
Llegue a casa y pase directo al baño, aproveche para lavarme el pelo, estaba sudoroso por a ver corrido. Salí con una bata para buscar la ropa, no me sorprendí de ver a mi amiga tirada en la cama roncando. Estoy segura que anoche se quedó hasta tarde con su celular y por eso tiene sueño. Agarré una almohada y le di con ella para que dejara de ser tan vaga.
––Deja me paz.
–– ¿Qué quieres?–– pregunto.
––Oye, no me hables así. –– Se queja –– Hoy soy tu salvación. –– La miro con una ceja en lo alto.
–– ¿Mi salvación? ¿Harás que suspendan las clases? –– indago.
YOU ARE READING
Clark (Borrador)
Romance¿Mi apellido? Lo más normal del mundo, podría hasta jurar que nunca me agradó del todo que alguien me llamara por este. Sin embargo, dicen que siempre hay una primera vez para todo. Vaya que si. Y esque, la manera en que él lo dice, me atrapó de una...
