Es una mañana helada, tanto que Olivia trata de no dejar salir ni un poco el pie de su cómoda y calientita cama. El único problema es que tarde o temprano lo tendrá que hacer, porque es su primer día de rondas en el hospital.
Olivia, una estudiante de medicina, está a punto de comenzar la etapa de rondas en el hospital y escoger alguna especialidad. Ha trabajado tan duro para hacer su sueño realidad que como una de sus primeras opciones, decide psiquiatría. Es algo que le asusta y algunas personas le habían advertido que estar en esa especialidad no es una tarea fácil, todos dijeron que sería muy pesado pero es una persona que tiene que vivirlo para creerlo. Olivia siempre ha tenido esa necesidad de experimentar cosas nuevas, siempre le gusta probar un poco de todo.
Ella siempre hace lo posible para ser la mejor.
Olivia's POV:
Son las 4 am, mi despertador suena como loco y hace demasiado frío como para salir de mis lindas cobijas.
-"Mi viy i dispirir timprano piri sir la primiri" -frunzo el ceño, mostrando lo molesta que estoy conmigo misma-. Pero siempre la primera.
Con pereza, me levanto de la cama y voy directo por una cálida pero rápida ducha. No suelo tardarme tanto pero en un día así, merezco un poco más de tiempo. Al salir, lavo mis dientes y trato de concentrarme en elegir ropa cómoda pero ligera para la larga ronda que me espera este día, al igual que intentar no quedar dormida.
-¿Hot-cakes o cereal? -volteo a ver a mi perro cuando estoy en la cocina- ¿Tú que dices, Milo?
Milo mueve la colita y se para el dos patitas.
-Será cereal, porque a tu mami le falta sacarte a la pis - agarro una mochila, meto el topper con mi desayuno y todo lo necesario para el hospital. No es tan fácil tener un perrhijo y ser estudiante de medicina, pero se hace lo que se puede y jamás dejaría a un lado a Milo, igual mi hermana siempre viene por él en las tardes para acompañarlo un ratito.
Él sabe la dinámica y su paso es justo para volver, agarrar la mochila y llaves de mi carro para irme sin antes darle un besito de despedida.
En camino al hospital, trato de mentalizarme. Se que no va a ser fácil esta rama de la medicina pero trato de calmarme poniendo un poco de música.
*Minutos más tarde*
-Bien Liv, tu puedes -arreglo un poco la coleta que me hago-. Recuerda ser siempre la mejor.
Doy un último vistazo y bajo del carro.
El grupo consiste en cuatro chicas y un chico.
Laia, Bridget, Sophia, Daniel y yo.
Bri, mi mejor amiga, entro el mismo año que yo a la carrera y nos conocemos de pies a cabeza, de arriba a abajo. Laia, es una de las mejores estudiantes y la dueña del corazón de pediatría y de mi mejor amiga. Sophia, es la más callada pero noble de todas; es una persona competitiva desde donde puede pero muy inteligente. Y, por último pero menos importante, Daniel; es una de las personas más chistosas e intrigantes de la especialidad, sin duda es tiene memoria fotográfica y lo competitivo jamás se queda atrás.
Siempre hemos sido nosotros. Según los jefes de cada especialidad, somos un buen grupo y lo competitivo nos hace más especiales.
-Tengo miedo Liv -escucho entrar a Bri al cuarto de residentes.
-Ya somos dos -murmuro y le dedico una pequeña sonrisa a través del espejo.
-¿Cómo crees que nos vaya? -le pregunto a Laia.
Estamos todas, menos Daniel. Siempre, siempre llega tarde a todos lados.
-Nos irá bien, los cinco estamos muy bien preparados -habla segura de sí misma.
-La verdad...yo tengo mucho miedo -responde Sophia, abrazando sus piernas al pecho-. Se que son personas, pe...pero no sabemos con exactitud lo que estén pensado decir...o hacer.
-¡Venga, chicas! -una voz masculina hace que las cuatro saltemos- No hay que tenerle miedo al éxito, somos muy... ¡Auch! ¿Qué te sucede, loca?
Mi mejor amiga y él comienzan a pelearse después de que ella le aventara el pequeño lápiz que tiene para su pequeña libreta.
Todos salimos de la parte de residentes y nos dirigimos a la isla principal, ahí observamos a nuestra jefa de residentes.
-¿Ellos son? -le susurra a la enfermera detrás de la isla- ¡Bienvenidos a psiquiatría!
De los pocos jefes que hemos tenido, ella es una de las más dulces. Fue amable al explicarnos que era la psiquiatría, nos ayudo a calmar los nervios y fue realista con nosotros.
Dijo que no era fácil, eso de base lo teníamos que saber. No debíamos espantarnos, ni separarnos a menos que nos asignaran a un paciente y explico que poco a poco aprenderíamos a perderle el miedo a los pacientes porque sabe lo duro que es tratar con enfermedades mentales y las reacciones de cada una de ellas.
Somos residentes, somos como garrapatas pegados a nuestros jefes de residentes y este será mi nuevo comienzo y espero futura especialidad.
KAMU SEDANG MEMBACA
sick
Misteri / ThrillerOlivia, estudiante de medicina, se ve envuelta en un lío con uno de sus pacientes, James, que al parecer tiene la mente de un niño atrapado en un cuerpo de adolescente. Pero, ¿realmente tiene una discapacidad o solo es una manipulación? . . Solo par...
