De repente, me despierto de un profundo sueño delante de mi casa. Me parece ver algo tirado en el suelo al levantarme, pero no le doy importancia.
La puerta de mi casa está abierta, decido entrar pese al miedo de que haya alguien. Me dispongo a subir las escaleras para llegar al piso de arriba. Al pasar las manos por el pasa manos puedo apreciar la extraña palidez de mi piel. De todos modos sigo subiendo hasta llegar al dormitorio. Hay cartas tiradas por toda la cama, cojo una, la voy a empezar a leer pero escucho la sirena de la policía y la de una ambulancia. Cierro la ventana y empiezo a leer "Lo siento..." Bajo corriendo hasta llegar a la entrada nevada de mi casa y me veo tirada al lado de mis maletas.
