El comienzo

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Hermès era un chico de 16 años que creció en una familia tóxica y disfuncional, que siempre soñó con ser una persona reconocida, ganar mucho dinero y salir de la pobreza,, el venía de una familia muy pobre, vivía con sus cinco hermanos, el era el de en medio, el era el que tenía menos atención de sus padres, su  padre no estaba con ellos y estaban solo con su madre, a veces tenían para comer otros no, su madre aveces estaba de buenas y los trataba bien, pero cuando se peleaba con su novio o cualquier cosa la molestaba se desquitaba con sus hijos en especial con Hermès, lo despreciaba por lo cual Hermès creció con varios traumas, desde muy pequeño empezó a boxear , tomaba cualquier oportunidad para demostrar su talento a los demás, fue creciendo siempre con su sueño en mente, a tal punto de que creía que si no lo cumplía si vida no habría tenido sentido y no sería pleno ni feliz,

Conforme iba pasando el tiempo iba perdiendo cada día más la motivación, debido a las pocas oportunidades, el poco apoyo que tenía y comentarios de sus hermanos y de su madre.

el único que creía en el era su hermano menor, Aris el cual era menor por cuatro años, el siempre lo apoyaba y soñaba con que un día su hermano mayor triunfara y los sacara de la pobreza.

Hermès empezó desde pequeño a boxear debido al abuso de sus hermanos mayores y por el ambiente donde se desenvolvían seguido se veía en la obligación de pelear.

Todos los días se preguntaba si en realidad lo valía, si valía la pena el dolor para cumplir su sueño, se preguntaba si cada herida, cada gota de sangre valía la pena, si valía la pena pasar por todo eso para cumplir su sueño, a veces la respuesta era no  pero al pensar en Aris, su hermano se convertía en si, el era su única motivación, la única persona que lo apoyaba la única que creía en el.

Al estar en peleas callejeras una noche un desconocido le hablo y le ofreció la oportunidad de pelear para el y ser su representante, le prometió llevarlo a los más alto de las peleas si seguía con el y si hacía las cosas bien así que Hermès no dudo y acepto sin pensar las consecuencias que esto podría traerle.

El nombre del desconocido era David, el era un promotor

Millonario y su hobbie era ir a peleas callejeras y recoger peleadores jóvenes y de muy bajos recursos y prometerles que con ayuda de el serían grandes y ganarían mucho dinero y los jóvenes necesitados aceptaban sin siquiera pensarlo.

Hermès estaba emocionado de por fin contarle a su hermano pequeño Javier sabía que se pondría muy contento así que fue a contarle lo que le acababa de pasar.
Cuando le contó la reacción fue muy diferente a la que el se esperaba ya que el pensaba que se alegraría pero no, Javier en ves de alegrarse se preocupó por Hermès, ya que ni siquiera sabía quien era el tipo, no sabía nada de su vida, no sabía a qué se dedicaba ni nada y aun así acepto su propuesta?
Podría ser un traficante de órganos o algo por el estilo y en vez de alegrarse hasta se enojo un poco.
Hermès no entendía el porqué su hermano no estaba feliz de él, finalmente iba a poder crecer y ganar un poco de dinero para ayudar en la casa
Hermès— pero no entiendo porque no te alegras de mi, finalmente podré cumplir mi sueño
David— no entiendes, lo peligroso que puede ser, no sabemos nada del tipo y tu te vas a aventar con los ojos vendados.
Hermes— pero se veía muy confiable y de dinero, no creo que algo malo pase, al fin y al cabo valdrá la pena
David— está bien, si es lo que tú quieres, te apoyare, pero no me gusta esto.
Hermès— Gracias.
Hermès ese día se fue un poco decepcionado y angustiado por la reacción se su hermano y por lo que le dijo, ya que el era la única persona que lo entendía y que lo apoyaba y estaba ahí siempre pero ahora ni siquiera el estaría ahí con el.
Esa fue una noche larga y triste para Hermès.
Hermès tenía miedo de que sus hermanos o su mamá se enteraran de esto ya que se saldría de control y lo más probable es que su padrastro le quitara el dinero que ganara y si el no se lo quita, se lo quitarían sus hermanos mayores así que prefería guardar el secreto entre el y David.
Por fin llego el día que se iba a reunir con el tipo, en ese momento Hermès se dio cuenta que ni siquiera sabía su nombre, como era posible que ya tenían un trato y el ni siquiera sabía cual era su nombre?
Al parecer lo que decía su hermano no era incorrecto, acepto sin siquiera detenerse a pensar un poco de si esto estaba bien o si le convenía, pero ya era demasiado tarde, lo hecho hecho estaba.
Al siguiente día se dirigía al punto de encuentro, era un lugar que no conocía, alejado de su hogar, al parecer era una especie de pueblo desierto y abandonado, así que se preparó, cargo una mochila con agua y un poco de comida y se dirigió hacia el lugar.

Cuando llego al punto de encuentro estaba completamente solo, sentía los nervios pasando por su cuellos, recorriéndose a la espalda y por último llegando a los pies, estaba pensado si realmente quería esto y pensó es mejor abandonar el lugar y justo cuando se decidió por irse escuchó un carro acercándose, Hermès corrió lo más rápido que pudo para esconderse de él , pero el hombre alcanzó a verlo y aceleró el auto.
Hermès se escondió en un callejón y pensó que estaba a salvo pero escuchó el carro entrando al callejón, trató de calmarse lo más que pudo para no hacer ningún ruido, estaba escondido en un cubículo de basura.
Se escucharon pasos del hombre, el sonido de la puerta al cerrar, u los pasos acercándose.
Cada vez se escuchaban más cerca los pasos, más y más , Hermès en el cubículo no aguantaba las náuseas y ganas de vomitar debido al mal olor que había, no sabía de donde o que podía oler de esa forma, hasta que se dio cuenta que había un perro muerto, descomponiéndose desde hace días, pero, que hacia un perro muerto ahí, en un lugar desierto o aun peor, que hacia un bote de basura casi lleno en un lugar desierto. Nada tenía sentido.
Escucho los pasos disminuyendo, al parecer se había ido de largo pero todavía no se había salvado , el hombre venía de regreso, rezo y pidió que porfavor no abriera el cubículo.
Y así fue, el hombre se fue de largo, Hermès se sintió aliviado, se esperó unos segundos y se asomos para corroborar que ya se hubiera ido pero en cuanto se asomó, su cara de alivio cambió a susto al ver la cara del hombre viéndolo fijamente, el hombre se acercó y le dijo — qué haces aquí? No estabas pensando en huir y no cumplir con el trato, verdad?
Hermès— nonono solo me puse un poco nervioso y no sabía si era usted el que manejaba el carro
—- okey, eso espero, ahora vámonos.
—- si, pero antes quiero hacerle unas preguntas.
— que es esto? Una entrevista?
——no no no, solo quería saber un poco más de usted, ya que no se nada en absoluto.
—- okey, hazlas mientras vamos en el auto.
Ambos de dirigieron hacia el coche, Cuando Hermes subió se quedó asombrado al ver lo lujoso que era el auto, una persona cualquiera que quedaría asombrado pero el que nunca había subido a un auto, estaba aún más asombrado ¿acaso todos los autos eran así?
—wow
— qué pasa?
— que lindo auto
— gracias? Jaja
— pero bueno ahora si, las preguntas...
— adelante, hazlas.  —para empezar ¿cual es tu nombre?
—ah lo siento, no me presente, mi nombre es Tyron.
— tienes familia o algo?. —Si, tengo una hija a la que amo con mi vida, lamentablemente su madre murio.
— uy, lo lamento.
Se formó un silencio incómodo.
— Bueno, sigamos, a que te dedicas, o cual es tu Plan conmigo?
Antonio se quedó callado y perplejo.
— Creo que preferirías no saberlo
Muchacho...

Continuará...

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⏰ Última actualización: May 12, 2021 ⏰

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El sueño de Hermès Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora