Prólogo

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Tengo que confesar que nada de lo que sucede está saliendo conforme a lo planeado. Mi vida ha sido demasiado complicada desde que tengo memoria, y sé que probablemente todas las personas dicen esto y en cierto punto sus vidas también lo son, pero la mía ha sido un completo infierno desde que era pequeña y el paso de los años solo parece empeorarla.

Yo no pedí ser parte de Los Vengadores, ni siquiera quería que todo esto sucediera. Debería de estar disfrutando de mi juventud en alguna fiesta con mis amigos o tontear con algún chico; pero no, en su lugar estoy peleando con alguna situación que amenace la tierra. Y sé lo que estás pensando, ¿Quién no quiere ser parte de Los Vengadores? La mayoría de las veces se siente muy bien pertenecer aquí con ellos, tomar las decisiones correctas y hacer cosas de héroes; generalmente es algo bueno, cuando no están ocupados cazándote suele serlo. Parker la tiene fácil, nadie sabe quien es, pero para el resto de nosotros nuestra identidad no es como que sea un secreto.

Antes de llegar al complejo vivía prácticamente en las sombras y era feliz con ello, pero mi felicidad había durado muy poco, y si, para ser honesta creo que aquella visita inesperada había cambiado completamente mi vida para bien.

Había pasado mucho tiempo para que pudiera perdonarme y encontrara paz en mi dolor, estaba haciendo una vida propia de nuevo, alejada de las armas y las peleas, estaba disfrutando tranquilamente mi vida cuando una noche al llegar a casa, Nick Fury esperaba en el umbral.

-Cuando dijiste que querías hacer una vida- Fury hizo una pausa -No me imaginé que te referías a una tan miserable- dijo mientras señalaba lo que se encontraba a su alrededor.

-Bueno, no es como que gane mucho dinero siendo mesera. Es poco, pero es honesto y ayuda con la comida.

Mi respuesta pareció divertirle a Fury pues soltó una risita burlona. Miré el reloj y eran casi las 8, Marya no tardaba en llegar. Me pregunté cuanto tiempo habría estado esperando Fury y si la vieja abuela de Marya, Irina, había notado su presencia. Al parecer el ex director de S.H.I.E.L.D leyó mi mente.

-No te preocupes por la vieja. Ha estado dormida desde antes de que llegara.

Irina y Marya me habían acogido y aceptado como si fuera parte de su familia, y sabía que si Fury estaba ahí no podría ser nada bueno. Las armas siempre apuntaban a donde él se encontraba y no podía arriesgarme a que algo les sucediera, nunca me lo perdonaría.

- ¿Qué es lo que está haciendo aquí? - pregunté, y aunque no estaba segura de querer escuchar la respuesta sabía que había una muy buena razón por la cual Fury se arriesgaría a visitarme. -He seguido las reglas y no ha habido ningún incidente desde me fui.

-No es por eso por lo que estoy aquí. Tienes que visitar a Stark, es urgente.

- ¿Por qué Stark se interesaría en verme? No me agrada, ni yo él. Me lo dejó muy claro la última vez que nos vimos.

- ¿Supiste del incidente de Lagos? Sucedió hace unos días, Stark cree que tienen la solución y es necesario que todos estén presentes.

Había visto la explosión en las noticias, culpaban a Los Vengadores por lo sucedido y no estaban tan alejados de lo realidad. Stark me odiaba desde que llegué a manos de Fury, decía que era una niña engreída, egoísta y que no pensaba en las consecuencias de mis acciones, Nat solía decir que se veía reflejado en mí y puede que tuvieran razón. Aún así no iría con Stark y no había nada que me hiciera cambiar de opinión.

-Agradezco su inesperada visita, Fury. Ha sido un placer volver a verlo. Pero no iré con Stark. No creo que le haga muy feliz verme.

-A él no, pero hay alguien más a quien apuesto que sí. - Lo miré, sabía perfectamente a lo que quería llegar.

Mi corazón comenzó a latir muy rápido, si Fury decía su nombre dejaría todo lo que había construido e iría a buscarlo sin pensarlo dos veces. Un nombre era lo único que necesitaba que dijera para cambiar de opinión, y Fury lo sabía.

-AnnabethSteve te necesita.

The Endless WinterWhere stories live. Discover now