Un pequeño toque me despierta del sueño en el que estaba
Profesora: Joven David, debe dejar de dormirse en mis clases, ya es la tercera ves que que lo hace en estas semanas, ¿acaso mis clases le parecen aburridas?
David: La vedad si profesora
Profesora: ¡¿Como dijo?!
David: Usted pregunto profesora
Profesora: !A dirección¡
La verdad no era la primera vez que pasaba algo así, la verdad las clases de esa profesora eran basura, por el camino a la dirección veo por las ventanas del pasillo, típico día lluvioso que hacia que se sintiese todo tan aburrido y me hacia sentir tan enjaulado en ese colegio
-Un sermón de la directora más tarde-
Por fin la hora del almuerzo, voy con mis dos mejores amigos Nicolás y Damian
Damian: Deberías dejar de provocar a las profesoras, harás que te expulsen
David: La verdad no me importa, no es como que sus clases me importaran, enseña unas estupideces que deberían enseñarle a niños de primaria, ella realmente no es competente
Nicolás: Eso es cierto, pero no es como que podamos hacer algo para cambiarlo
Damian: Realmente no te lo puedo negar
Valentina: Yo también concuerdo
Dijo Valentina, una mujer de nuestro curso que de vez en cuando habla con nosotros
Nicolás: Hola Valentina
Valentina: Que miedo
Nicolás: ¿Por que?
Damian: ¿Todavía no superas que Valentina te rechazó?
Nicolás: No hay nada de malo en ser educado, ¿No es cierto David?
David: Yo creo que es un 50 50
Valentina: Ya vámonos a clase o llegaremos tarde
-Después de clase-
Voy llegando a casa, pero al pensar si mi padre estará en ella me hace sentir mucho terror, ya que no es muy bonito cuando el está en ella, la ultima vez casi me manda al hospital, pero me da coraje que un borracho como él se pueda aprovechar de mi madre ya que ella no tiene dinero
-Llega a la casa-
Creo que por suerte no está, rezar por que no llegue hoy, supongo que iré a mi cuarto a jugar un rato, por suerte soy hijo único y no tengo que defender a nadie más que no sea mi madre
-Llega la noche-
Yendo a comer vi algo extraño en la televisión, estaban pasando una noticia sobre un nuevo brote de gripe que afectaba mucho a las personas a tal punto de matarlas en minutos. Le llamaron Zeta-66, todavía lo estaban investigando, pero su propagación era demasiado rápida como para detenerla, solo quedaba buscar la cura antes de que matara a demasiadas personas.
-Al día siguiente-
Que asco, otro día de colegio, otro día para soportar esa prisión, al llegar noté que faltaba muchísima gente, solo un 15% del salón había asistido, la verdad si me dió un poco de miedo ver eso, pero decidí seguir como si nada hubiera pasado. Después de unas horas de clase me mandaron de nuevo a donde la directora, como siempre al ir por el pasillo, miré por la ventana, pero al ver noté algo extraño, era un señor que se portaba muy extraño, parecía como si lo hubieran golpeado, su ropa estaba rota, y su tonalidad de piel era extraña, quería quedarme a mirar más, pero...
Profesora: ¿Por que te quedas parado?, !A la dirección¡, !ahora¡
David: Está bien, está bien
Quería quedarme a mirar más pero no podía
-Después de ir a la dirección-
David: Que fastidio, otro día de lo mismo
Damian: Cierto, pero es mejor evitarse problemas estúpidos e innecesarios
Nicolás: Tiene razón
David: Cállate Nicolás
Damian: Si, cállate Nicolás
Nicolás: Jodanse
Valentina: ¿No son un poco pasados con él?
Damian: Nah, se lo merece por estúpido
David: Cierto
Nicolás: Estos hijos de pu...
*Se escucha un grito*
Profesora: ¡¿Qué fue eso?!
Veo que todo el salón luce asustado, no los culpo, yo estoy igual, pero ¿que fué eso?. Al abrir un poco la puerta veo un montón de sangre en el piso y una mano sobre ella, al ver eso mi reacción fue cerrar la puerta
David: ¿Qué acabo de ver?
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Los monstruos no sienten
ActionDavid es un chico normal, pero un día todo eso cambia con la aparición de un nuevo virus el cual lo obligará a hacer todo lo posible para sobrevivir y también darse cuenta de que los zombies no son los únicos monstruos que existen
