1- Donde todo comenzó

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21/1/2006

Es un frío día de invierno, los copos de nieve caen a toda velocidad impidiendo el paso de los autos y tapa las entradas y salidas del pueblo. Todo el pueblo está sacando la nieve de los caminos, pero la capa blanca que cubre las calles es muy grande, haciendo que sea imposible despejar los caminos en un solo día. Este pueblo es Hertford. Un pueblo ubicado a las afueras de Londres, rodeado por un verdoso bosque donde los árboles casi tocan las nubes. En el centro del pueblo está la alcaldía y la plaza del pueblo que es donde se dicen los grandes anuncios y se celebraban las tradiciones y ocasiones especiales. En este pueblo toda la gente se conoce, las noticias vuelan y todo se celebra.

Casi 300 años atrás la familia Fernsby, una de las familias más importantes del pueblo, habitaba en una casa que se ubicaba en lo profundo del bosque. Era una familia feliz y alegre hasta que sufrieron un trágico accidente. El 11 de julio de 1717, el señor Fernsby firmaría el contrato más importante de su carrera; pero en esa comida algo salió mal y la casa se empezó a incendiar hasta quedar en cenizas, se supone que ocurrió por una falla en la cocina; la simple llama que terminó con la vida de muchas personas. Hipotéticamente, todos murieron esa noche, o eso se cree, ya que nunca se encontraron los cuerpos. Hay dos posibilidades, la primera es que murieron en el incendio donde sus cuerpos quedaron en cenizas y la segunda es que sobrevivieron y escaparon antes de que el fuego se los impidiera, pero no hubo rastros ni noticias de los Fernsby o de sus invitados después de ello, por lo que se dieron por muerto. Hoy en día los restos de la casa siguen ahí, más que nada son los restos de cenizas y algunos postes de madera que figuran ser la entrada de la casa, los cuales están siendo invadidos por la naturaleza.

En Hertford todo es posible, lo que uno cree imposible va a estar o va a suceder en este lugar. Siempre se supone que hay una explicación lógica para todo, pero en este pueblo se puede hacer la excepción. Encontrar 9 ciervos muertos a la mitad del bosque, como si un monstruo se los hubiera comido, no es normal. Tampoco es que cada 11 de julio desaparezca una persona del pueblo y que no se sepa nada más de ella. Y así sucesivamente, acá todo puede pasar. Pero lo peor de todo es que cuando esas personas desaparecen todos la olvidan, es como si la borraran de la existencia; como si ese individuo nunca hubiera pisado la tierra; y por alguna razón yo soy la única quien los recuerda. Han desaparecido 16 personas desde que nací, solo recuerdo a 12 porque no tengo memoria de mis 4 primeros años. Pero si le pregunto a alguien de Amberly, Thomas, Hazel, Lizzie, incluso Dylan...No habrá respuestas y me mirarán como una lunática. Aunque todos tienen algo en común, todos desaparecieron a la edad de los 17 años.

Los primeros años todos me miraban como una loca, hasta que cumplí 8 y comencé a entender todo, desde ahí dejé de hablar de los desaparecidos ya que mi mamá comenzó a preocuparse por mi salud y tuve que empezar a tomar remedios. Las cosas han mejorado desde entonces, en verdad no sé si ha habido un avance, pero ya no hablo del tema, en cambio, lo ignoro y hago como si esa persona nunca hubiera existido, tomando el comportamiento y actitud de todos los demás, aunque nunca vaya a ser como ellos .

Sé que no estoy loca y que las personas que desaparecieron si existieron. ¿Y como sé? Bueno Dylan era mi hermano, desapareció cuando yo tenía 14 y el 17. Sé que hubo un Dylan McQuaid. Hay fotos en la casa donde mi brazo está volando como si estuviera abrazando a alguien, pero el espacio está vacío. La pieza de Dylan ya no está, estaba al lado de la mía en el segundo piso, pero ahora en lugar de su puerta hay un papel mural color blanco. Sé que tenía un hermano, se llamaba Dylan, íbamos todos los miércoles a las 6 de la tarde a tomar helado en "la cafetería de Henry" (Henry 's café) la cual tiene el mejor café del pueblo. Nos sentábamos siempre en la misma mesa a hablar, la de la esquina del lado derecho al lado de la puerta, yo me sentaba en la silla roja mirando a la plaza y Dylan mirando el resto de la cafetería. Después del helado íbamos al bosque y cada uno leía su libro en silencio. Sé que tenía un hermano porque yo no inventé eso, no es producto de mi imaginación. Aunque nadie en este pueblo me crea yo voy a encontrar una respuesta a lo que le pasó a mi hermano. 

Secretos bajo cenizasWhere stories live. Discover now