Eclipse

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Todos sabían de la fascinación que tenía la pequeña estrella por el sol.

Tan brillante, tan sublime e inalcanzable para ella.

Siempre rodeado por estrellas más brillantes que ella, más llamativas y más reconocidas.

El rey de sus suspiros y su amor.

Pero a quien iba a engañar, ella no era "nadie" en comparación con las demás estrellas.

Ella no poseía ningún reconocimiento, ningún título y ningún brillo especial.

Las demás estrellas amigas no soportaban que la pequeña estrella se menospreciara, se derrumbara y perdiera su brillo.

Pero nada podían hacer, la pequeña simplemente no podía dejar de admirar y amar al sol.

Siempre la misma rutina, admirar y amar al sol desde lejos, no poder profesar con exactitud sus sentimientos debido al nerviosismo repentino al tener su presencia cerca.

Tener negatividad en su ser constantemente, lo que provocará que su brillo poco a poco se fuera extinguiendo.

Ante la mirada del sol apareció una estrella brillante, con títulos de honor y aprobación.

Compartía con el sol los mismos intereses, crianza y comprensión ante sus situaciones.

Comenzaron a frecuentarse y compartir una misma actividad, poco a poco la pequeña estrella se apagaba y muy pocos lo notaban.

Pero entonces apareció él, tan sereno y calmó.

El dueño del cielo nocturno, fiel compañero e inspiración de los poetas.

Testigo de los amantes que se encontraban a escondidas.

Sutil compañero y consejero de aquellos que desgraciadamente contaban con una compañía sutil llamada "soledad".

La pequeña estrella por primera vez giro su mirada, conociendo así a la luna.

Al instante la luna quedo maravillado con la presencia de la pequeña estrella y la luz que está poseía.

Nunca había conocido a tan brillante estrella antes.

Y ahora entendía a los poetas y trovadores, aquellos que se esforzaban en dedicarles palabras y versos a sus damas.

Y ahora el quería hacer lo mismo, siempre buscaba la melodía perfecta para dedicarle a su querida estrella.

Esa dulce melodía que se había metido hasta el fondo de su corazón, resonaba más cada vez que ella estaba cerca.

Le encantaba observarla cada vez que comenzaba un proyecto nuevo, la determinación y concentración que demostraba en sus ojos.

Eclipsados Where stories live. Discover now