°~×121045×~°

855 68 5
                                        

La tenue luz se escurría por entre los pequeños espacios que se creaban en las cortinas por el ligero viento que existía en el ambiente.

Seis en punto de la mañana. La hora indicada para que los habitantes de aquella gran casa comenzaran con sus labores.

Ding, dong, ding, dong decía el reloj.

-¡Chicos, hora de levantarse! ¡El desayuno nos aguarda! -dijo con energía cierta chica de hermosos orbes esmeralda, siendo así, como cada mañana, la alarma despertadora de la familia.

Poco a poco, cada uno de los pequeños comenzó a iniciar sus sentidos y así comenzar otra mañana en aquella cálida y gigante casa.

-Buenos días, Emma -dijo una chica de lentes ovalados a la alarma viviente de la casa.

Ambas chicas conversaban animadamente incluso apenas despertar, ayudando a los niños más pequeños que sufrían problemas con sus agujetas o ropa.

Apenas salir de la habitación, aquél sol que orbitaba por dentro de la atmósfera terrestre, corría y perseguía a sus hermanos en un juego de las traes, aparentando ella ser un monstruo que se los comería a besos.

Una mañana alegre para todos, una mañana sin ningún inconveniente para nadie. Todo era perfecto, como siempre lo fue debajo de aquel gigante techo.

💐🌸°~× 37194 ×~°🌸💐

A la mitad del pasillo, que era por donde se encontraba nuestra chica favorita, se logró divisar a lo lejos a una niña, un poco más grande de estatura comparada con ella, parada a mitad del final de este con un libro entre sus manos.

Con una sonrisa maliciosa, Emma y sus otros tres hermanos que se encontraban con ella, decidieron ir a sorprenderla y darle los muy buenos días.

En puntillas, los tres se fueron acercando con cuidado y en silencio.

-"Emma, Lani, Thoma, Phil. Buenos días chicos" -expresó con alegría la menor mientras miraba con una sonrisa a los mencionados.

-¡AHHHHH! -musitaron los otros tres, pues al parecer fueron ellos quienes se llevaron la sorpresa.

-„¡¿Linda?! ¡¿Cómo te diste cuenta de que estábamos detrás!?„ -señaló la mayor, quien se encontraba boquiabierta por la rápida reacción de su hermana.

-„Ahhh, nunca podemos darte una sorpresa, es injusto„ -molesto, el de cabellos rubios comenzó a hacer un puchero.

La de cabellos tornasol azulado logró dejar escapar una muy sutil risa para después abrazarlos a todos.

"Buenos días", le hubiera encantado decir, pero sólo pudo limitarse a abrazarlos con fuerza transmitiendoles sus sentimientos.

-¡Oh! ¡Nohmah, Rahy! ¡Bueghoh díagh! -dijo con alegría Emma, aun sin soltar a su hermana, mientras un pequeño de cabellos oscuros se trepaba por la espalda de esta para comenzar a jugar con su rostro impidiéndole hablar correctamente.

-Buenos días, Emma -respondió con alegría el albino, quien se encontraba sirviendo los platos del desayuno-. Tan energética como siempre, ¿tratando de espantar a Linda de nuevo?

-Bueghnoh Diagh, Emma -mientras que el azabache se burlaba de la fémina con una jarra de leche en manos-. ¿Qué acaso tienes cinco años?

Señas - Yakusoku no neverland x OcStories to obsess over. Discover now