Capítulo 1: Bienvenidos Al Club

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(Narrador: Gerardo)

Desde hace unos meses me sentía muy raro, como si la sociedad siempre me acechara, esperando a que saliera. Más específicamente, las chicas.

Soy un imán de mujeres, no puedo dar ni dos pasos sin que alguna chica voltee a verme, algunas hasta me han dicho cumplidos así como así.

Es algo que a veces puede ser algo molesto, pero te acostumbras con el tiempo.

No solo eso, mis amigos también me hacen cumplidos, y obviamente nos coqueteamos en broma, como lo harían los grandes amigos.

Sin Jordán ni Johan las tardes después de la escuela serían muy aburridas.

Siempre vamos al billar después de la escuela, nos ponemos a hacer bromas algo tontas y siempre hablamos de nuestra suerte con las chicas.

Igual que yo, Jordán está rodeado de chicas, se reúnen en círculo, solo para poder estar con él.

Johan, por el otro lado, no es tan afortunado. En lo que llevamos siendo amigos jamás lo he visto con una chica en un plan más "romántico", son solo sus amigas y nada más. Él mismo nos ha dado varios consejos de amor, a pesar de que jamás ha tenido novia.

Siempre le digo que no pierda la esperanza, que algún día llegará aquella chica que sea compatible con él, pero estamos prácticamente en la universidad y nada ha pasado.

Él es un hombre bueno, también merece que alguien se fije en él.

No sabía qué hacer por él, es como si fuera totalmente opuesto a Jordán y a mí, nadie lo mira, nadie le habla, nadie nota su presencia.

Es un amigo muy querido, desearía hacer más por él.

Había llegado el domingo, estaba yo solo caminando por la misma calle del billar haciendo el mandado de mi mamá en la tienda de al lado y me fijé en un establecimiento muy vistoso, de colores de oro y plata, tan lujoso que parecía un hotel de gente rica.

Me acerqué más para ver qué era el lujoso lugar, y arriba de la entrada estaba un anuncio:

"Felices Por Siempre: Club de citas"

¿Había leído bien?
¿Club de citas?

Me quedé tan absorto en mis pensamientos que cuando reaccioné ya estaba en mi casa, con el mandado ya hecho.

No podía dejar de pensar en eso que ví, "Club de citas", entre más quería olvidarlo más fuerte era el pensamiento.

No paré de pensar en ese club ni un momento, durante la comida, haciendo tarea, jugando online con mis amigos, mientras me bañaba, jamás pude sacar de mi mente ese club.

Debía ir y comprobar que era algo serio y real, podría ser la oportunidad perfecta para que Johan al fin tuviera una cita.

No pude dormir de solo pensar en mi amigo, con una chica en una cita.

Era Lunes de nuevo, y tocaba ir a clases y evitar a las chicas comiéndome con la mirada.

A la 1 de la tarde finalmente salimos y nos dirigimos al billar de siempre.

Jordán como siempre haciendo la plática, yo seguía la plática y Johan era el encargado de poner los chistes y las bromas. El ambiente de amigos perfecto.

Al entrar al billar, cada quien agarró su taco y la tiza. Mientras Jordán preparaba su taco para abrir el juego decidí hablar con Johan para contarle del club.

-"Oye, ayer estaba caminando por esta calle y un poco más adelante de aquí ví un lugar que se ve muy bueno, ¿Vamos a verlo después del billar?"

-"Claro, suena divertido"

¿Una cita más?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora