Renée.
Uno...Dos...Tres...Cuat...
-¡Hey!
Brinqué del susto y dejo de contar cuantos motores pasan.
-Perdona, es que te he visto muy concentrada mirando a la calle y por tu uniforme es obvio que vas camino al Institute minds radiance.
Terminé de salir de mi trance al escucharlo.
-Si, voy camino para allá.
-Bueno, creo que también es obvio que vas mas que tarde, por lo que no entiendo que haces perdiendo el tiempo aquí.- Mierda.
Miro la hora en mi reloj y efectivamente voy 10 minutos tarde.
¡Genial Renée! Primer día de clases y ya vas atrasada.
-Joder, es cierto.- Mire apenada al chico frente a mi, no quiero que piense que estoy loca o algo por el estilo.
Sonrío levemente y es cuando lo detallo bien, también llevaba puesto el uniforme del instituto, lo noté algo ansioso e impaciente.
-Ven conmigo, no recuerdo haberte visto antes por lo que supongo que eres nueva aquí, lo cual hace mas peor el que estés llegando a estas horas.
Frunzo el ceño.
Al ver mis gestos el chico sigue hablando.
-Es que el IMR es muy estricto cuando de puntualidad se trata, en lo personal me resbala cuantos castigos me puedan dar por impuntualidad pero no creo que tu te puedas dar ese gusto.
-¿Por qué tú si y yo no?- Pregunto interesada.
Vuelve a sonreír.
-Es fácil. En estos dos últimos años el IMR no había aceptado a nadie mas que los hijos de antiguos integrantes, es raro ver una cara nueva aquí y no puedo evitar preguntarme el porque a ti si te dieron cabida.
Había mucha curiosidad en sus palabras. No me gusta eso.
-Es fácil.- Imito sus palabras.- Solo tienes que ser inteligente, talentosa pero sobre todo tener dinero.
-Altanera y confiada, creo que sentaras muy bien aquí.
-Habrá que comprobarlo.- Respondí con mas confianza.
-Soy Thomas Peeper.
Se paró un momento y me extendió la mano presentándose.
-Renée Agosti.- Igual extiendo mi mano y rápidamente la tomó apretándola con fuerza.
-Algo me dice que nos vamos a divertir mucho Agosti.
Su voz ya no es tan gentil como hace unos minutos.
Vuelvo y repito. No me gusta eso.
Lo reparé de arriba a abajo.
Rubio, tez demasiado blanca para mi gusto, ojos oscuros y con buen tamaño.
Me limite a sonreír hipócritamente cuando detalle la silueta del instituto.
Acelere los pasos pero a medida que me acerco los disminuyo al ver la silueta imponente de una mujer, no se ve muy contenta que digamos.
Thomas caminaba tranquilamente hasta quedar a unos centímetros de aquella mujer.
-Tan rápido rompiendo el reglamento joven Peeper.
Sonrío coqueto.
- Siempre a sido un gusto para mi hacerme notar por usted mi querida directora.
YOU ARE READING
ACENDRADO
Random¿Alguna vez has visto algo puro, sin imperfección? Yo si lo llegue a ver. ¿Sabes qué es lo más gracioso? Que nadie más que yo sabe la gran falsa detrás de tanta pureza. ¿Sabes qué es aun más gracioso? Que para poder ver lo que yo tienes que tener el...
