Reflexión

12 0 0
                                        


Hace tiempo que no escribo algo, así que aquí voy. Espero que no sea tan cliché y aburrido como soy de costumbre, pero lo cierto es que mi estilo es lo clásico.

En fin, van a ser las 7 am y cómo es de costumbre sigo sin poder dormir y por ende, lo único que hago es pensar y pensar. Y entre tanto pensar y analizar cosas, llegué a una revelación en lo que a mi persona respecta, jamás creí que pasaría.

La vida avanza y las personas entran y salen de nuestras vidas, es cierto. Pero jamás creí que vería a mis amigos hacer sus vidas y distanciarse de mi, es increíble como los años pasan y obviamente no podían pasar en vano. En cuanto a mi, sigo siendo la misma persona de hace 2 o 3 años, siento que no mucho ha cambiado en mi, lo único que cambia es mi entorno, cada vez más solitario. Y es que nunca me ha gustado sentirme dependiente de alguien, es por eso que tomo mi distancia cuando siento que estoy dependiendo anímicamente de alguien.
Últimamente no cuento con alguien a quien contarle de mi vida, contarle lo que hice en el día o cualquier estupidez. Y las pocas personas que he conocido en este lapso de "pandemia" no demuestran un interés real en conocerme, y no los juzgo, soy una persona bastante normal sin mucho que aportar a la sociedad. Y el hecho de demostrar mi interés y no recibir lo mismo a cambio me frustra y me deprime profundamente, dejándome una inseguridad tremenda para abrirme nuevamente a algo o alguien.
Tengo amigos, claro que tengo amigos, de muchos años, pero no es lo mismo, sus vidas no dependen de mi, ni la mía de ellos, jamás fue así, pero antes era distinto, antes era muy distinto...
...como dije, la vida avanza y los años no pasan en vano. No es una revelación, ni mucho menos un acontecimiento "el camino así es". Es simple, pero tal vez duele un poco, el sentirse desplazado y olvidado.
Es extraño ir quedándose solo cuando en un momento mi celular vibraba seguidamente por mensajes de mis amigos, y que hoy solo vibre para recordarme las cuentas que debo pagar.
Quizá fue mi error, idealizar a las personas, esperar mucho de simples desconocidos, aferrarme a lazos sentimentales, confiar en que lo bueno perdura, y no, lo bueno también acaba. La vida acaba.
Sé que se puede lidiar con esto, que no es algo nuevo, pero para mi, un adulto joven de 24 años, es una realidad afrontada que acaba de pasar frente a mis ojos. Una realidad que parecía lejana hace un par de años, pero aquí estamos, viviéndola.
Solo espero no quedarme solo por lo que resta de mi vida.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Feb 02, 2021 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Reflexión de un veinteañero Stories to obsess over. Discover now