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Dama helada

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Tengo frío, mis manos están comenzando a entumecerse, mi visión es muy corta, la nieve me dificulta avanzar, llevo caminando más de una hora, creo.

Los árboles me sirven para sujetarme. Casi caigo en un hueco cubierto de nieve.

A la distancia puedo ver una luz, una muy débil y de un tenue color naranja, debo llegar ahí. Puedo ver una cabaña, la adrenalina invade mi cuerpo, quiero vivir, no caeré este día.

Ya llegando al lugar me doy cuenta que la puerta está rota, no hay fuego ni una luz encendida, no me puedo explicar de dónde provenía aquello que vi.

El cuerpo no me da para seguir caminando, aquí dentro está un poco más cálido, la madera está húmeda.

Me derrumbe en el medio de la cabaña, ya no puedo continuar moviéndome, me cuesta respirar y las esperanzas de sobrevivir se van. Estoy comenzando a perder la consciencia, pensar duele.

Me pregunto qué estarán haciendo mis amigos, cómo estará mi familia, ¿se pondrán tristes cuando se enteren de lo que me ocurrió? Supongo que este es el momento en el cual empiezo a recordar toda mi vida, realmente no he hecho mucho, una vida sencilla y sin tantas preocupaciones, he sido tanto feliz como triste, he amado y me han amado, podría decir que moriré en una etapa estable y buena de mi vida.

Mi mente empezó a jugar conmigo, me provoca alucinaciones. Una mujer entro a la cabaña, es blanca como la misma nieve que rodea todo, sus ojos son tan oscuros como la noche, apenas usa un vestido fino y corto, estoy seguro que eso no la cubre del frío.

Como si la magia existiese o ella lo controlará, movió sus manos y encendió el fuego, tan imposible como puede parecer, lo hizo de la nada.

Estuvo un rato observándome, me cogió en sus brazos, se sentó y me puso en su regazo, me abraza como si me conociese, es hermosa.

Me comienza a besar poco a poco, sus labios están fríos, casi congelados, por momentos puedo sentir más mi cuerpo, las manos se me mueven solas, ella me sigue abrazando.

Entre mis largos parpadeos veo cómo se va quitando su vestido, con sus frágiles manos me quita mi ropa, apenas puedo sentir calor en mi cuerpo pero ella me da fuerzas, llegados a esto solo puedo asumir que haremos el amor, nunca imagine que estaría en una situación así.

Me deje llevar completamente por ella, no tengo nada que perder, no creo que haya una mejor forma de morir.

Pierdo la consciencia, quiero continuar, no puedo, mis ojos se cierran y ella me besa, no puedo creer que vaya a perder el conocimiento justo ahora.........

Las mañanas apestan, es lo primero que pensé...

Espera ¿mañana? Estoy vivo... ¡ESTOY VIVO!

Amaneció y el hielo se estaba derritiendo, empecé a sentirme mucho mejor, con más calor, por fin sentía la sangre fluir por mis venas.

Sigo vestido, creo que al final si alucine con todo lo que ocurrió, esa mujer era muy hermosa, real o no el haber pensado en ella, imaginarla me ayudo a sobrevivir.

Cuando sienta que recupere toda mi fuerza seguiré mi camino, volveré a casa y tendré cuidado de no volver a tener tanta emoción por un buen rato.

¿Qué dirán mis amigos cuando les cuente esta historia? seguro se reirán de mí.

Se siente realmente bien sentir el sol en mi piel nuevamente.

Desde que me fui de la cabaña tengo la cabeza llena de preguntas.

¿Si imagine a la mujer, por qué habían trozos de madera quemada en la chimenea?

Estoy seguro de que no estaban así cuando entre, pero bueno, quién sabe.

Fin.

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