Regalo

54 9 32
                                        

La historia me pertenece completamente a mí, pero los personajes son de las Clam. Sin más espero que disfruten de este one shot.

************************************

Era la tercera vez que ella venía a preguntar si me podía ayudar.

-No amor estoy bien, tengo todo bajo control. Ahora ve y sigue descansando

-Pero Syaoran...

La sostuve entre mis brazos y la cargué. Besé su linda frente mientras ella me veía con una mezcla de confusión y de ternura con aquellos preciosos ojos de los que me enamoré .
No tuvo más remedio que dejarse consentir. Me abrazó suavemente y puso un pequeño beso en mi cuello que hizo estremecer todo mi cuerpo.

Al llegar al cuarto cuidadosamente la dejé recostada.

-Descansa un poco más por favor, te prometo que no quemaré la casa.

Ella río.

-Eres encantador Syaoran, tengo la fortuna de estar a tu lado.

La miré con desapruebo, pero no dije nada, tan solo la besé.
No sé si era el mejor hombre para ella, pero si estaba convencido que era el que más la amaba. Jamás dejaría que algo malo le pasará, daría mi vida por ella. Cuidaría y  la protegería con mi último aliento de ser necesario.

-El afortunado soy yo- dije entre sus labios- así que señorita, vuelva a dormir- la tapé con una pequeña manta.

- ¿Podrías quedarte un poco más? Quisiera dormir entre tus brazos aunque sea por un breve instante.

-Lo siento!- le dije y me paré de la cama

Al salir del cuarto vi como su mirada se llenó de tristeza, así que corrí hacia la cocina lo más rápido que pude. Apagué la estufa y corrí de nuevo al cuarto.

Me pare en la puerta del cuarto algo agitado.

-¡Lo siento!! Tenía que apagar la estufa, no quería romper la promesa que te acabo de hacer. Pero ahora la casa está a salvo cariño.

Ella sonrió y me brindó una mirada llena de amor. Me acosté a su lado y la abracé.

- Aunque lo niegues eres el mejor hombre del mundo, me saqué la lotería, así que señorito prodigioso me dormire antes de que puedas negarme lo.

Tan solo me reí y la besé unos minutos más, me era difícil separarme de esos embriagantes labios.

Después de un rato ella se quedó dormida, con mucho cuidado saqué mis brazos y le acaricié el pelo para que no se despertará. Me encantaba estar a su lado, pero aún había tanto que hacer para la cena que necesitaba apurarme.
Volví a prender el horno y en lo que se calentaba terminé de rellenar el pavo. Puse a cocer la pasta y corte unas papas y jamón para acompañar el plato fuerte. Pelé y corte manzanas también, la ensalada de manzana se acostumbraba a comer en estas fechas en la casa de Sakura y quería seguir la tradición. Al cocerse la pasta apagué la lumbre, tanto la sopa como las papas gratinadas eran lo más fácil y rápido  de preparan, por eso las dejaría para el final, el pavo era lo principal, pero éste tardaría más tiempo en estar.

Así que decidí limpiar la casa, tratando de hacer el menor ruido para no despertar a mi bello cerezo.
Subí al cuartos para ver si ella seguía descansando, en efecto la encontré durmiendo plácidamente. Amaba demasiado a la joven que se adueñaba de toda la cama, y me encantaba verla dormir.  Aunque en el fondo si me preocupaba un poco la cara pálida y el aspecto de cansancio que últimamente tenía.

-Es normal-pensé y la dejé dormir un poco más.

Aunque me encantaría dejarla así hasta que ella quisiera, no podía, en un rato más tenía que despertarla, ya que debía  arreglarse, estar lista para la cena y la llamada que recibiría desde Tomoeda de sus padres y su hermano.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Jan 02, 2021 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

El último regalo del añoStories to obsess over. Discover now