Esta historia es en el mundo de HSOTD, pero este comienza con el manga Kingdom Z el cual es también un manga de zombis. Para aquellos que no conoscan el manga se los recomiendo, pero para los que no lo quieran leer no hay problema. Es solo para mejor entendimiento.
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En el silencio de la habitación, el único sonido audible era el viento golpeando la ventana o cual producía que este vibrase. Bajo el sonido del viento y la luz de la mañana dándole el rostro, el único ocupante de la habitación hizo temblar ligeramente su parpado, era un indicio de que se estaba despertando de su sueño.
"Hmm~. Hoy dormí bien también."
Unas palabras que no estaban dirigidas a nadie en especial y solo lo decía para mostrar su buen estado.
"..."
Levantándose lentamente de la colchoneta de gimnasia en la que dormía, el sonido de la goma plástica que cubría la cubierta de esta se escuchaba por toda la habitación. No era algo que le agrade escuchar, pero debido a que ya llevaba un tiempo escuchando el mismo sonido el lo soporto.
"Uahhh~...Creo que el agua aun seguía funcionando la ultima vez que lo intente."
Dando un bostezo y limpiando sus ojos de las pequeñas lagrimas que salando de esta. El se dirigía a los baños que tenia la habitación. Un buen día siempre comenzaba dándote un baño y tomando una taza de café.
"Creo que es mejor revisar los alrededores por si alguien esta rondando el lugar."
Revisando por toda la habitación, el comenzó una pequeña búsqueda por encontrar el objeto que siempre lo ayudaba todas la mañanas o básicamente todos los días. Cerrando los ojos en un intento de concentrarse para recordar donde lo había dejado. Una imagen paso por su cabeza.
"Oh. Ahora lo recuerdo."
Dándose un pequeño golpe en la cabeza debido a lo tonto que se sentía por no poder recordar antes donde se encontraba su preciado objeto, el precedió a caminar por la habitación. Con un tamaño similar a lo que seria el doble de lo que midiera una habitación común, todos los pasos que daba se sentían fríos, pero a la vez bastante cómodos, igual no era algo de extrañar ya que el suelo era completamente de madera liza.
"Debería de cubrir el piso con algo o sino terminare con un resfriado."
Era algo simple ya que a pesar de que no hacia frio por ahora en el futuro era muy probable que le causara muchas molestias.
"..."
Sin prestar mas atención al frio suelo, el se acerco a una puerta la cual se encontraba al otro lado de de donde se encontraba durmiendo. Llegando a la puerta, el la abrió esperando encontrar lo que buscaba. Mientras pasaba la vista por todo lo que tenia la pequeña habitación la cual en realidad era un pequeño almacén, el vio diferente cosas tales como mas colchonetas de gimnasio, una espadas de practica de kendo y uno que otro cadáver acumulado. No había nada fuera de lo común.
"..."
Entre los montones de cadáveres que se encontraban en el pequeño almacén, el vio una lo que buscaba.
"Así que aquí estabas, debí de dejarte clavada en su cabeza y olvidar sacarte cuando metí el cadáver aquí adentro."
En la cabeza de uno de los cadáveres, estaba una katana común y corriente, no había nada en especial en ella, no tenia ni un grabado escrito en la hoja o algún sello distintivo el cual indicara algo. Era simplemente una katana.
"..."
Sacando la espada de la cabeza del cadáver. El solamente vio como la hoja de esta estaba completamente manchada con sangre y como esta caía en pequeñas gotas al suelo.
"Supongo que tendré que hacer limpieza este día."
Viendo la pila de cadáveres que se amontonaba en el almacén, el olor que desprendían estos y la sangre que manchaba el suelo. Era algo común el pensar limpiarlo.
"..."
Cerrando la puerta del almacén y con la katana en mano, el simplemente decidió salir de la habitación en la que se encontraba.
"Espero que Miki no este pensando en hacer algo extraño otra vez."
Con un tono algo cansado, el salio de la habitación.
I
En casi una semana el mundo de Satou Masaru había cambiado de una manera drástica, tanto hasta el punto que parecía mas bien un broma cruel que cualquier otra cosa. Si le preguntaran como fue que en menos de una semana su vida cambio, el solo diría una cosa, zombis.
Esa palabra que normalmente se escuchaba en videojuegos o en una que otra novela y manga, esa palabra fue la que comenzó que su vida cambiara.
El recuerda perfectamente el día en que todo cambio, el junto con sus amigos estaban en la parte de atrás de la escuela, era algo común ya que después de todo era un lugar típico en donde tenían sus pequeñas reuniones de amigos. Era como cualquier día común, iba a charlar con ellos y tocar temas los cuales no eran interesantes pero que aun así lograban pasar el tiempo. Después de eso iba a tomar sus clases como cualquier otro día, quejarse o dormirse en el proceso. Y después de todo eso iría a su casa para poder dormir y repetir la rutina al día siguiente.
A pesar de se repetitivo era algo que el no le molestaba, mas bien a el le agradaba esos días tranquilos, después de todo el era alguien que entraría en el termino común, tal vez con uno que otro dote que tenia en el beisbol, pero nada mas. Pero lo que comenzó como una reunión común termino de una forma extraña cuando un zombi se abalanzo sobre su amigo. Era algo increíble, pero era verdad. En su vida nunca había visto algo como eso, pero en realidad quien podría afirmar que había visto un zombi real y que estuviera devorando a un amigo suyo en frente de sus propios ojos. Era claramente algo que nadie debería de poder ver, pero que estaba sucediendo.
Aunque en un comienzo no podía creer lo que estaba viendo, esto rápidamente cambia cuando el zombi que se abalanzo hacia su amigo tomo la pierna de otro de sus amigos. Esta acción no solo provoco que el despertara de su sorpresa, si no que también que los demás que no habían sido atacado corrieran hacia diferentes direcciones.
Satou quien se había quedado quieto todo el momento vio a sus amigos alejarse rápidamente, el quien vio como el zombi se acercaba no pensó mas las cosas y corrió hacia algún lugar seguro. Esa acción en cierta forma provoco que vida la cual había cambiado por lo que pareciese ser un ataque de zombis cambiase aun mas debido a que el lugar a donde fue.
El solo pensar en que habría sido si hubiera elegido otro lugar, a veces pasaba por su cabeza, pero al final el que eligiera el viejo edificio de la escuela era la mejor elección que había hecho, después de todo el aun seguía vivo.
Lo que siguió posteriormente después de haberse escondido en el viejo edificio de la escuela fue una lucha contra su cuerpo ya que a pesar de que se encontraba en un lugar el cual no tenia muchos zombis, el viejo edificio no contaba con instalaciones para el aseo o alguna maquina para poder comer. Así que no solo estaba luchando contra una pequeña cantidad de zombis, sino que también tenia que racionar lo poco que tenia para comer.
Después de cinco días de vivir con pequeños bocados, la comida que tenia escaseaba y pronto se quedaría sin nada, y justo en ese momento en el que no pensaba que todo estaba perdido, dos chica le habían ayudado y salvado de una situación la cual era prácticamente su muerte.
Lo que en un comenzó parecía ser una historia de dos ángeles que lo salvaban pronto termino en una historia bizarra cuando la que parecía ser la jefa anuncio abiertamente querer ser la reina del país el cual estaba completamente infestado de zombis y para rematar la locura que decía, ella también dijo que usaría estos mismos zombis para lograr su objetivo.
Sin poder decir ninguna palabra de protesta, el se vio obligado a ayudar a Miki Sekigahara y Nagiri Karin.
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"Miki-Chan. ¿adonde vamos~?"
Las palabras de Nagiri Karin expresaba claramente lo que Satou quería preguntarle a Miki en este momento, después de haber completado la captura del patio escolar, ella se había puesto seria debido a un asunto el cual no había dicho nada aun. Satou podía entender que Miki no le dijera nada a el debido a que tal vez no confié del todo, pero cuando se dio cuenta de que Karin tampoco sabia lo que estaba pensando, era algo que claramente no podía decirle a nadie.
"Solo unos minutos, pronto llegaremos"
Con esas simples palabras tanto Karin, como Satou se callaron y siguieron a su jefa.
"..."
El silencio del habiente y siendo lo único que se escuchaba eran los pasos que daban era algo incomodo. Satou solo miro donde caminaban para poder descubrir a donde iban. Desde el comienzo ellos estaban tomando el pasillo del patio escolar, este normalmente los usaban miembros de algún club que se encontraba ubicado fuera del edificio escolar, el contar todos no era una tarea difícil ya que los clubes que usaron los edificios pequeños era pocos. Pero eso era extraño, ellos ya habían acabado de liberar mayoría de las zonas en la que había zombis.
"Acaso sera el club de Kendo."
Esa era la única idea que pasaba por su cabeza en este momento, ellos ya había capturado a los zombis de los diferentes clubes, pero por alguna razón nunca se habían acercado al club de Kendo. Todas las ordenes las daba Miki y ella nunca había dado la orden de acercarse a ese club, ni siquiera lo había mencionado en sus planes de captura de zombis.
"!!!"
Mientras continua especulando, Satou pudo sentir un sentimiento de peligro, era como si alguien lo estuviera viendo con el fin de matarlo. Mirando en todas las direcciones, el noto que la mirada venia de Miki, quien solo se quedo mirando en silencio unos segundos antes de voltear para ver al frente.
"..."
Satou solo se quedo en silencio, su cara se puso completamente pálida al recordar aquellos ojos que lo miraban fríamente. Seguramente la había escuchado, pero eso en cierta forma aumentaba mas su curiosidad. ¿Que es lo que quiere Miki en el club de kendo? ¿Acaso sera algún objeto? ¿Un producto? El no lo sabia, pero eso seria respondido en el momento en que llegaran.
"Seguramente se están preguntando el porque los estoy trayendo al club de kendo, ¿verdad?"
Las palabras de Miki dieron completamente en el blanco hacia lo que sentía Satou. Tanto el como Karin tenían ese deseo de saber mas pero debido a que Miki no quería decir nada del asunto ellos no podían preguntar.
"El hecho de que no les haya traído a esta zona en especifica es debido a tres razones."
Miki sin voltear en ningún momento para verlos comenzó a explicarles a ambos.
"La primera razón se debe a que es muy probable de que la zona del club de kendo este completamente limpia. Si el tiempo que estuvimos en la limpieza del viejo edificio, el gimnasio y el patio escolar duro alrededor de una semana es muy probable que los zombis cerca del club hayan sido eliminados."
Esa declaración sorprendió a ambos y en especial a Karin. Ella desde el comienzo del ataque de los zombis había estado junto a Miki en todo momento, aunque a veces se separaba de ella, esos momento eran cortos, y era imposible que en esos lapsos de segundos haya podido limpiar toda esa zona por si misma e incluso si pudiera aun tenia que pasar por el gimnasio y el patio escolar para llegar al club de kendo.
Aunque también existía la posibilidad de que llevara a alguien para limpiar la zona, era poco probable ya que en todo lo que estuvo con ella, esta nunca menciono otro miembro de su grupo y solo hace unos días de que habían integrado a Satou. Y aun si Miki enviara a alguien que ella no conociera era imposible que una persona o incluso un grupo pudiera luchar contra todos los zombies que había alrededor del gimnasio y el patio escolar. No era el estilo de Miki el hacer cosas que no podía lograr.
"La segunda razón es debido a que para poder llegar al club de Kendo teníamos que limpiar primero el gimnasio y el patio escolar de los zombis. Seria tonto el ir directamente a una marea de zombis y pensar que saldríamos vivos de ellos."
Con esas palabras el pequeño pensamiento de que había alguien mas que no conocía en el grupo, se esfumo rápidamente de la mente de Karin. Ahora mismo ella no tenia idea de nada.
"..."
Mientras Karin continuaba confundida. Satou pensó detalladamente todo lo que Miki decía. Aunque era probable ella hubiera planeado algo en secreto de ambos, era difícil el pensar en lo que era ese secreto. Hasta ahora parecía que ella ser de que había algo o alguien implicado, pero a la ve parecía que este algo o alguien no formaba parte del grupo. Era un factor desconocido, al menos para ellos, ya que parecía que Miki tenia idea de lo que estuviera en el club de kendo.
"Y la tercera razón es debido a mi desconfianza."
Tanto Satou como Karin estuvieron consternados ante esa razón, porque después de todo la razón que estaba dando Miki parecía ser muy sentimental.
"A que te refieres con 'debido a mi desconfianza'?. Miki"
Satou hizo la pregunta la cual rondaba en la cabeza de el y de Karin.
"..."
Miki dio una mirada fria a ambos mientras se quedaba en silencio. Los pensamientos en su cabeza enumeraban los problemas que tendría si contaba de mas antes de llegar al club de kendo. Dando un ligero suspiro, ella decidió el contarles un poco.
"Hahh... Es difícil de decir, pero lo que esta en el club de kendo es alguien el cual no entra en el termino de 'normal' y esa persona es el único que conozco que puede adelantar en grandes pasos, o a la vez también puede acabar con todos mis planes para el futuro."
Esas palabras ciertamente traían algo de peso, era sorprendente el pensar que existiera una persona que pudiera producir tal nivel de precaución a Miki. Karin y Satou dieron una mirada a su jefa, la cual aun continuaba caminando tranquilamente.
"..."
".... Espero...."
Antes de que pudieran pensar en lo que había dicho Miki, esta soltó unas palabras.
"Espero que lo que les haya dicho en este momento no caiga en oídos de nadie mas, ¿Entendido?"
Aquellas palabras las cuales prometían dolor a aquellos que no lo cumplieran, eran claramente directas en su punto. Sea quien fuese que dijese algo, este no podría ver la luz del sol nuevamente.
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"¿Que demonios sucedió aquí?"
Ante sus propios ojos, Satou pudo ver una gran cantidad de cadáveres. Por la apariencia de estos era claro que cada unos de ellos eran zombis, pero aun así la imagen de una gran cantidad de estos y que irónicamente estén acomodados de forma en que solo haya una forma de caminar y era por un espacio que había entre los cadáveres, era perturbador.
"Supongo que debió de buscar formas de divertirse."
Miki quien vio lo mismo que Satou no se sorprendió en lo mas mínimo por lo que estaba viendo, ella sabia de lo que era capaz la persona que se encontraba en el club de kendo y esperaba que hiciera cosas así, después de todo el siempre había sido un bromista.
"Acaso esto lo hizo 'el'"
"..."
Con un asentimiento de parte de Miki como respuesta, Satou se sorprendió. El pensar de que podría de haber alguien que sea capaz de asesinar a varios zombis, los suficientes como para que cree una especie de corredor de la muerte, era algo imposible.
"Seria descortés que lo llamaras 'el' y no por su nombre cuando lo conozcas. El es una de la pocas personas o posiblemente la única que no quiero que molestes. Si en el peor caso se siente ofendido por lo que dices no me responsabilizare por lo que te haga,"
"Acaso es una persona peligrosa?"
Satou tenia duda si encontrarse con alguien que parecía ser violento.
"...No creo que entre en tu termino de peligroso, el no te haría 'daño' si lo molestaras. A el solamente le gusta hacer bromas y muchas de ellas llegan a ser algo pesadas, por lo que en el caso de que te encuentres con el se amigable y no te hará nada."
"Entonces el no es alguien violento."
"No, si fuera a decir su personalidad caería entre lo idiota y lo imprudente, aunque también tiene la suficiente inteligencia como para saber que debe hacer y no en diferentes situaciones. Lo peor de todo recae en su increíble suerte que incluso para mi es casi como si fiera magia...."
Satou se sorprendió al ver a Miki hablar de manera tan cariñosa hacia alguien, incluso mientras continuaba hablando de el se podía ver una sonrisa en su rostro. No era una sonrisa de una chica enamorada, sino que mas bien parecía se la sonrisa de alguien que se encuentra en completa tranquilidad consigo mismo. Sea quien fuese ese chico parecía que tenia algo de historia con Miki.
"Miki-chan~, parece que ese chico es alguien especial para ti ¿Verdad?"
Karin quien solo observo con diversión lo que estaba pasando, dijo unas palabras que eran claramente lo que pensaba Satou.
"..."
Miki dio una mirada pensativa hacia la pregunta de Karin. A ella no le molestaba que le preguntaran ese tipo de cosas ya que después de todo la duda era normalmente difícil de evitar y si a eso se lo junta con la personalidad curiosa y bromista de Karin era obvio que terminaría haciendo ese tipo de pregunta.
"No creo que gustar se la palabra que sienta por el. Después de todo somos dos polos completamente opuestos. Yo quien quiero ser la reina de Japón no escatimare en usar cualquier método que desee para lograr mi objetivo ya sea usar a otros y después asesinarlos o crear situaciones en las cuales inocentes se vean afectados para mi propio beneficio. El en cambio entraría como un héroe el cual intentaría por todos los medios salvar a las personas sin importar si su vida corre en peligro por ello. Esa es básicamente nuestras posturas en este momento."
Miki simplemente dio una respuesta la cual podría responder las dudas de ambos sin dejar ningún espacio para malentendidos. Ella nunca llegaría a amarlo como el nunca a ella y a pesar de que no puedan llegar a tener una conexión romántica eso no evita que puedan llevarse bien como compañeros, incluso podría llamarlo amigo.
"Entonces como se llama esa persona?"
Tal vez debido a que termino hablando demasiado sobre el, Miki se desvió del asunto principal el cual era darle el nombre a Satou y Karin.
"Su nombre es Naruto Uzumaki. El único inmune al virus zombi en toda Japón."