Al bajar al salón, Riele y Sean estaban sentados juntos en uno de los sofás riendo mientras hablaban y al notar la presencia de los chicos miraron hacia la puerta.
-¿Se os había quedado atascada la puerta?.- dijo Riele bromeando debido a que se tiraron bastante rato arriba después de que ellos bajaran. A causa de este comentario, Ana empezó a notar que el rubor de sus mejillas empezaba a crecer y se mantuvo callada, pero Jace sí contestó.
-¿Tanto me echabas de menos? Han sido sólo unos minutos...- Jace le sacó la lengua y se sentó en el sofá contiguo que hacía una L con el que estaban sentados sus amigos.- Ven, siéntate.- dijo el chico mirando como Ana estaba callada en la puerta, cuando le dijo eso, la chica salió de sus pensamientos y le hizo caso sentándose a su lado.
-¿Qué estáis viendo?.- preguntó la chica mirando hacia la televisión.
-Pues íbamos a poner una película con el ordenador, porque no hay nada en la televisión.- contestó Riele mientras Sean se levantaba para conectar el ordenador a la tele mediante un cable.-¿De qué tipo te gustan?
-Pues...- Ana se quedó unos segundos en silencio pensando, ya que le gustaba casi de todo.- Las de acción o de risa están bastante entretenidas.
-¿Sabes las que están entretenidas?.- dijo Sean mirando a Jace con complicidad, y Jace al ver esa expresión en la cara de su mejor amigo, sonrió.
-Las de miedo...- continuó Jace contestando a la pregunta de su amigo.
Sean al terminar de conectar la TV y el portátil mac que tenía, fue directamente con la mano alzada hacia Jace, y éste se levantó y chocaron las manos.
-Pensaba que habíamos perdido esa complicidad tío, tenía miedo.- dijo Sean preocupado cuando Jace se volvió a sentar.
-Anda ya, no digas eso.- contestó Jace.- aunque nos tiremos un tiempo sin terminar la frase del otro, no pasa nada.- Sean sonrió ante la respuesta de su mejor amigo, en verdad tenía razón.
-No, no, no.- habló Riele mientras le dedicaba una mirada de desaprobación a su novio.- Películas de miedo no.- a pesar de que dijera aquello, Sean se puso a buscar de ese tipo en el ordenador.
-Yo estoy con Riele, que si no luego no duermo.- Ana apoyó a su nueva amiga, y ella sonrió con la respuesta de Ana.
-No les hagas caso.- dijo Jace riendo, a lo que Ana le dio un golpe suave en el hombro haciéndose la ofendida. A pesar de que parecía que el chico bromeaba, lo dijo muy enserio.
-Pues....- Riele se puso de pie para apartar a Sean del portátil y buscar ella la película pero Jace al ver las intenciones de la chica se levantó para interponerse en su camino.- Ni se te ocurra Jace.- Riele le echó una mirada amenazante mientras lo señalaba con el dedo.
-No te voy a dejar que le hagas nada.- contestó Jace y Ana empezó a reírse al ver la situación que estaban montando por una película. Los tres la miraron y ella siguió riéndose.
- ¿Os pensáis que podéis con nosotras?.- preguntó Ana, y Riele se rió.
-Sean, luego vas a dormir en el sofá.- al decir esto, Sean se incorporó de la postura que tenía para ver bien el ordenador con cara de preocupación pero al mirar la cara de Riele, su rostro se mostró con una sonrisa.
-Me arriesgo sólo por ver cómo te cagas de miedo estas dos horas.- dijo Sean sacándole la lengua y volvía a prestar su atención a Netflix.
Mientras Riele y Jace estaban entre discusiones y distracciones, Sean fue capaz de encontrar una película de miedo y ponerla, así que ya no podrían hacer nada las chicas, porque según la regla de oro de sus vecinos, cuando alguien ponía una película y empezaba, ya tenían que verla a pesar de que no les gustara.
-Joooder...- se quejó Riele sentándose.- al menos podríamos hacer palomitas, ¿no?
-Sí claro, para que luego me las tires en los sobresaltos.- contestó Sean riéndose y Jace se unió a la risa, Riele le golpeó en el brazo a su novio.- ¡¡¡Auch!!!
Ana no era una chica muy asustadiza, pero no le gustaba ver películas de miedo porque ciertas escenas se les quedaba metidas en el subconsciente y luego por la noche volvían a aparecer haciendo que no durmiera en toda la noche y por lo tanto, desvelándose. Le pasaba algo parecido cuando tenía una experiencia demasiado fuerte o con mucha adrenalina, quizá se lo pasaba muy bien pero después no era capaz de pegar ojo en toda la noche.
Mientras veían la película, Sean bajó la persiana para tener el salón a oscuras y se molestó en levantarse para cerrar la puerta y dejar la tensión en el aire. Ana cogió uno de los cojines que había en el sofá y otro de ellos se lo pasó a Riele, y así estaban. Riele sentada al lado de Sean, mientras éste le pasaba un brazo por encima del hombro y ella se apoyaba ligeramente en su pecho con el cojín entre sus brazos y tapándose parte de su cara con éste. Ana y Jace estaban sentados con cierto espacio entre ellos, aunque el sofá no era muy grande y no estaban cada uno en una punta del sofá, y la chica tenía el cojín en la misma posición que su nueva vecina y amiga.
En uno de los peores sobresaltos de la película, Ana se asustó tanto que se apegó a Jace, al cual le pilló de sorpresa, pero al darse cuenta de que ella se había asustado la rodeó con los brazos, apoyando la espalda de la chica y la cabeza en su pecho.
Ana al notar cómo Jace la acercaba a él, se ruborizó, pero al estar a oscuras, únicamente con la luz de la pantalla de la televisión, se tranquilizó. No quiso moverse ni alejarse del chico, debido a que ya estaba en tensión porque se había asustado. Además, no sabía de dónde provenía aquella sensación que sentía bajo la piel, pero se sentía segura así, sentía que podría aparecer cualquier monstruo, pero ella estaría protegida, estaría a salvo en los brazos Jace.
Después de dos horas de tensión, gritos por parte de las chicas, y algunos comentarios de los chicos, la película se acabó. Al acabarse, Sean se dispuso a levantarse para apagar el ordenador y desconectarlo de la televisión, mientras tanto, Riele se quedó acurrucada en el sofá y Ana no tenía intenciones de moverse del sitio, pero Jace sí quería levantarse.
-Oye.- le susurró el chico en el oído.- Me tengo que levantar...
A pesar de que él no había quitado los brazos de alrededor de la chica y parecía que tampoco tenía intenciones de moverse, Ana se incorporó sentándose erguida en el sofá y deshaciendo el enlace de las manos del chico alrededor de su cuerpo. Así Jace se pudo levantar, y lo primero que hizo fue subir la persiana para que entrara la luz, ya que no eran más de las 6.30 de la tarde, y posteriormente abrió la puerta del salón y salió sin decir a dónde iba.
Ana se quedó pensativa, en silencio como los demás, pensando en todo lo pasado en la tarde, y empezó a rayarse porque sabía que aquella noche no dormiría nada y al día siguiente madrugaría con el fin de estudiar para su tan esperado final de exámenes.
-Yo...- empezó a decir.- creo que me voy a ir...
Riele se incorporó de repente.
-¿Cómo? ¿Por qué?
-Porque tengo que estudiar antes de ir a dormir, y tengo que darle de comer a Yiyi...- dijo mientras lo pensaba.- Isi no está y me tengo que encargar de ella.
-¿Y eso? ¿Estás sola?.- preguntó Sean con curiosidad.
-Sí, la hermana de Isi ha tenido un accidente y ella se ha ido al hospital.- al decir esto, Riele la miró preocupada y Ana se adelantó a su pregunta.- Está bien, no te preocupes, no ha sido casi nada.- Al escuchar esto Riele suspiró.
-¿Quieres que me vaya contigo a pasar la noche?- preguntó la chica.- Así no la pasas sola, además después de esta película...
Ana iba a negarse pero la chica insistió antes de que pudiera decir nada.
-Venga... vale.
Cuando se levantó, Jace apareció de nuevo por la puerta y la miró.
-¿Te vas? ¿Tan pronto?.-La chica asintió mirándole a los ojos, en verdad eran muy intensos, pensó.-Bueno... pues ya sabes que puedes venir cuando quie...
Riele no le dejó terminar.
-Claro que lo sabe mendrugo, además, esta noche voy a dormir con ella.- sonrió super ilusionada.- Vamos a hacer fiesta de pijamas, aunque sea con dos personas.
Jace la miró confuso, y Ana respondió encogiéndose de hombros, intentó pasar a través de la puerta pero Jace se puso en su camino.
-Mucha suerte para esta semana.- dijo el chico en un susurro y Ana sonrió a modo de respuesta.