Yggdrasil el árbol de la vida, es un hermoso fresno perenne cuyas raíces y ramas unen los diferentes mundos en el cual está Asgard, nuestro hogar, Midgard, Niflheim, Muspelheim, Svartalfheim, Helheim, Alfheim, Vanaheim y Jötunheim. Donde también se conoce que de su raíz nace la fuente que se encarga de llenar el pozo del conocimiento que es custodiado por Mimir. Asimismo, se dice que a los pies de este majestuoso árbol se encuentra Heimdall, quién se encarga de protegerlo de los ataques del dragón Niöloggr y de muchos gusanos que trataban de romper sus raíces para poder destruir a los dioses que este representaba.
También se dice que este contaba con ayuda de las Nornas, quienes se encargaban de cuidarlo regándolo con las aguas del pozo de Urg.
El la punta del árbol se encuentra el hermoso Reino de Asgard gobernado por Odín padre de todo, y a su lado la reina Frigga esposa de Odín, reina de los Æsir y diosa del cielo. Es la diosa de la fertilidad, el amor, la previsión y la sabiduría. En esta unión nacieron los hijos de Asgard Thor el primogénito de Odín, seguido de Loki y la hermana menor de los príncipes por nombre Serena.
En la tierra se conocía Asgard como el reino predilecto de su religión los Noruegos que idolatraban a estos dioses, Nueve reinos gobernados por dioses y seres mágicos que poseen poderes inimaginables. Sus historias en la tierra han sido contadas como leyendas creadas por hombres locos y brujos y hechiceros que poco conocen de la realidad de ellos. Poco a poco se fueron perdiendo las costumbres de la adoración, dejándolo en leyendas y leyendas en mitos.
Odín (Padre de todo)
Thor (Dios del Trueno)
Loki (Dios de las Mentiras)
Serena (La doncella Valkiria)
Frigga (Diosa de los Cielos)
Príncipe Nuada (Lanza de Plata)
Gerd (Príncipe de Vanaheim)
Heimdall (Guardián de Reino)
Capítulo 1
En los grandes salones de la ciudad dorada dos niños jugaban imaginando una batalla legendaria. Los gritos de los niños alentaban a los guardias a sonreír del ejemplo que les daban a los jóvenes príncipes.
Unos pasos se aproximaban a la batalla de los dos guerrero; una niña de cabellos negros llegó con una espada de madera a retar a los príncipes.
-Mortales, Hombres débiles ante la presencia de Alina la diosa de la guerra- los hermanos se miraron entre sí y rieron al unisono.
-Hermano, acabemos con ella- los niños pelearon contra la diosa Serena.
El pasillo principal fue el campo de batalla a muerte donde los hermanos desafiaban a la menor de los hijos de Odín. La fuerza de los niños era considerable al igual que la agilidad de la niña al evitar algunos golpes y ataques contra ella.
-Serena- dijo la madre al ver como la menor de sus hijos derribaba al primogénito con un fuerte golpe en la pierna.
Loki carcajeo de la escena tan vergonzosa que se dió ante sus ojos; su hermano menor había sido derrotado por la menor de ellos con un solo golpe. Thor era un niño presumido y ególatra que alardeaba de lo fuerte que era y las miles de habilidad que poseía "El mejor guerrero de Asgard" que había sido acabado por su hermana menor.
Frigga miro a los niños de manera recriminatoria y más a la niña que ahora solo miro a sus hermanos de manera triste.
-Serena, una princesa no debe de actuar de manera bárbara- dijo la reina.
Thor y Loki miraron a su madre y luego Thor iba a recriminar la derrota pero fué interrumpida por la pelinegra.
-La pelea fue justa madre, yo gané y Thor perdió- Loki y la pelinegra rieron triunfantes.
Thor los miro furiosos y dijo -Eres mi hermana, madre, era obvio que debía dejarla ganar- pero la reina decidió tomar la mano de la pequeña y llevarla consigo dejando atrás a sus pequeños para que jugarán entre ellos.
En el camino Serena estaba refunfuñando de lo injusto que había sido su madre al interrumpir su juego con sus hermanos. Al juicio de la princesa las actividades de sus hermanos era más divertidas, que implicaban juegos y aventuras que en las de ella.
La reina la observó de reojo y dijo -Quita esa cara, debiste estar en tus clases de historia en lugar de avergonzar a tu hermano.
Ese comentario le causo gracia a la pelinegra que cambio su actitud a uno más relajado.
Las mujeres de la corte y princesas de los reinos más importantes debían obtener el estudio de la diplomacia y historia del universo; su función era mediar las situaciones a favor de todos los reinos y si ellas llegaban a ser desposadas por reyes o caballeros y guerreros tenían el deber para con su pueblo y el reino. Serena la princesa de Asgard debía cumplir con el mandato de aprender la habilidad de hablar con diplomáticos, conocer y ganarse a su pueblo, gobernar y ser la mano derecha de un reino por medio de clases de comportamiento, baile, lectura, escritura y diplomacia histórica. A la niña le aborrecía el echo de tener que estar sentada en la biblioteca leyendo todos los libros de jóvenes reinas y grandes diosas que dejaron huella. Sin embargo las lecturas de su hermano Loki eran más interesantes y sus historias le fascinaban más que las que la obligaban a leer.
Loki su hermano mayor le había inculcado su fascinación por la lectura y el aprendizaje de historias mágicas; y entre ellas un hechizo para salir de sus clases sin que sus maestras se dieran cuenta.
-¿Que veré hoy?- su madre la miro reprobatoria mente por el tono que había usado.
-La historia no es tan mala si la ves desde el punto estratégico- su hija la miro dudosa con lo que decía.
Al llegar a la biblioteca le pido que se sentará y saco un libro antiguo de color dorado un tanto antigüo.
-Cuando se creo el consejo de Asgard, la primera reina guió a su pueblo a la guerra, tú bisabuela- los ojitos de la princesa brillaron.
-La legión de Einherjar siguió a su rey con la estrategia de la reina Bestla a la guerra contra los elfos oscuros- la princesa de Asgard se aproximó a su madre y se subió a su regazo para escuchar de la historia de guerra contra los elfos oscuros.
La reina Frigga era una hechicera con un conocimiento abundante que había cautivado a Odín cuando se conocieron y pidió que su hija menor obtuviera el mayor conocimiento posible en historia y combates, quería que fuera una reina diferente y ejemplar como la misma Frigga o más. Odín amaba a sus hijos y no era secreto que la preferencia hacia su primogénito era algo notable, y la reina Frigga era mucho más afecta a su hijo Loki, pero en cuestión de la hija menor de Asgard, Serena era la pequeña flor intocable de Odín, que en ciertas ocasiones cuidaba más que a sus dos varones.
Por lo consiguiente pedía que la menor de sus hijos fuera educada y criada para ser digna de el trono de Asgard.
El día en Asgard había pasado lento y la noche por fin asomaba en el oriente, pasos se aproximaban a la puerta de la gran habitación de la princesa. Dos toques resonaron en la puerta y un -Pase- se escuchó; dejando ver un niño de cabellos azabache y trajeado verde con detalles plateados.
La menor dejo a un lado el libro y su sonrisa se ensanchó al ver la figura presente ante ella.
-Thor no dejó de quejarse todo el día por la derrota- dijo el azabache al sentarse en la gran cama de su hermana.
Serena lo miro y sonrió -Se lo merecía- dijo sin mas.
El pelinegro volvió a hablar pero a diferencia del toque burlón de hace un momento lo cambio a uno seco en expresión.
-Deberías concentrarte más en tus estudios.
Rió el pelinegro.
-Serás una reina ignorante si sigues desapareciendo en tus lecciones y yo no te ayudaré más.
La niña bufó y dijo -Podría aprender si las lecciones no fuesen tan tediosas o aburridas.
-Las preceptoras son muy aburridas para enseñar.
Loki y Serena rieron muy fuerte por tal comentario.
Los hermanos habían desarrollado una afinidad muy notoria, y sin contar con tal parecido en físico y carácter. Ambos niños compartían mucho tiempo juntos, entre ellos las bromas y fascinación con la lectura y la magia, pasatiempos que preferían guardar para ellos. A su reversa de Thor.
Las habilidades de ambos tenían cierta similitud por lo que las prácticas mágicas las realizaban juntos y el complemento del carácter fuerte de la menor calmaba las travesuras y bromas de mal gusto del hermano hacia los demás. Su fraternidad crecía mediante el pasar del tiempo y eso lograba que el pelinegro empezará a sentir algo más hacia su hermana, una pequeña fascinación, apego y actitud sobre protectora que no poseía con nadie más y que la única que notaba tal comportamiento era la madre de los principes.
Un día de entrenamiento para los príncipes y lecciones para la princesa cambio el curso de las cosas.
Esa mañana Serena había sido peinada y alistada para las lecciones de lenguaje de ese día; había sido peinada elegantemente y vestida con un color verde con detalles en plata en la falda.
Cuando estuvo lista, su dama de compañía la llevo hacia la biblioteca para empezar su jornada larga de aprendizaje.
El aprendizaje de ese día trataba de los Vanir una historia de guerra y amor entre Sveigder y Vana.
La reina Frigga y una preceptora había dado por inicio la historia.
-Años atrás existía una disputa entre los reinos de Æsir y los Vanir- comento la reina enseñando un libro.
-Durante mucho tiempo los Æsir, gigantes, enanos, duendes y los hombres vivieron en armonía. No había conflictos entre unos y otros, por lo que no había ningún problema.
Cuando los Vanir, los dioses del mundo natural, que vivían en el reino de Vanaheim, no lejos del Asgard, se enteraron de que los Æsir habían tomado parte en la creación de esta malvada diosa llamada Heid. Se enfurecieron y les declararon la guerra.
La reina relataba al pie de la letra tales acontecimientos que la pequeña princesa solo respiraba cada que su madre hacia una pausa para continuar. Su atención estaba en todo momento en la historia como pocas veces se lograba.
-La guerra fue encarnizada durante mucho tiempo, ningún bando consiguió aventajar al otro. Cuando los æsir lograban derrumbar la muralla del Vanaheim, los Vanir hacían uso de sus poderes mágicos para derribar la de Asgard. Se hizo evidente a los ojos de las dos partes que no podía haber ningún ganador, por lo que acordaron una tregua.
-¿Qué fué? ¿Qué pasó?- preguntó la princesa entusiasmada.
-Una unión entre reinos, el príncipe Sveigder tenía que casarse con Vana para propagar la paz.
La princesa perdió rápido el interés al escuchar la supuesta tregua.
-Creí que terminaría en guerra- dijo la pelinegra.
-Ambos príncipes decidieron sacrificar su felicidad por la paz de sus pueblos.
La reina mostró un dibujo a su hija de los reyes en su unión por la paz.
-Al principio ambos jóvenes obligados a amarse se odiaron mutuamente por un tiempo hasta que en el intento ellos terminaron amándose profundamente uno del otro.
La niña aburrida de los relatos bostezo y hizo que la reina frunciera el ceño.
-Siri el amor no es aburrido- suspiro -Si esto te sirve de consuelo, su amor duró muy poco.
Dijo al final Frigga provocando que la niña preguntará el ¿Por qué?.
-Cuando se dieron cuenta de su eterno amor, la desgracia de una lucha por honor llegó a las puertas de su reino y dió fin a la vida del rey Sveigder dejando a su amada Vana.
La pequeña princesa tuvo una pequeña curiosidad de saber que era ese sentimiento que su madre le decía en su historia "amor" que era el amor y sentirlo...
-Madre...- titubeó -¿Qué es el amor?
Serena no poseía esa calidez de una mujer tierna, a su vez era una niña vivaz, de carácter fuerte, suspicaz y poco afectuosa. Pero era una pequeña muy amable y atenta hacia la gente que la rodeaba. El convivir con dos hermanos la hacía la hermana más vulnerable pero era un caso contrario, su carácter y comportamiento la mantenía al margen de sus prójimos -fuerte-.
Frigga la miro con ternura y la abrazo en su regazo -El amor es el sentimiento más puro que existe en todo el basto multiversoso, no hay ningún poder las fuerte que la voluntad de amar y ser amado.
Serena la miro confundida y dijo -Y tú me amas madre- la reina acunó sus manos en su rostro con delicadeza para decir.
-Yo amo a mis hijos más que nada en este mundo, a tí a Loki y Thor.
-¿Por qué murió el rey Sveigder?
-Bueno...- pensó en su respuesta la reina y prosiguió -Solo existe un impedimento para el amor y eso se llama "El deber" el deber es honor y el honor vale más que cualquier cosa en este mundo y más cuando eres responsable de vidas.
Suspiro.
-El honor lo obligó a tomar una decisión para con su pueblo y sacrificó su amor para proteger a todos.
La princesa en el regazo de su madre miró fijamente el retrato de ambos reyes tomados de la mano y preguntó.
-¿Cómo se siente el amor madre?
Frigga sonrió y prosiguió -La sensación del primer amor se cala muy hondo en el corazón de las personas, aquí- dijo señalando el pecho de su hija y continúo -Independientemente de si ese amor ha sido o no correspondido.
Las lecciones habían terminado con ese tema que fue muy bien recibido por la menor de sus hijos.
La tarde transcurrió lento para la princesa por cada pensamiento que poseía se derivaba de tal tema amoroso que si madre le había comentado. Se preguntaba que era sentir tal acontecimiento, si ella algún día podría sentirlo o tenerlo; -¿Quién la amaría?-.
En su caminata por los grandes salones rumbo a la biblioteca real encontró a su doncella hablando animadamente con un Einherjar. La pelinegra no solía espiar a la gente del palacio y no recurría a inmiscuirse en asuntos ajenos como su hermano Loki; pero sin embargo está ocasión el afecto que ambos personajes se profesaban similaban a aquellos que su madre relato esa mañana. Provocando su atención total en ambos hasta ver un beso.
La princesa solo giro su cabeza en acción a lo que veían sus ojos grisáceos. Pero inmediatamente regreso si atención a la escena que no pudo evitar preguntarse que era tal cosa. Después de observar la escena de los enamorados se cuestión aún más que significado tenía el tal "amor" en si vida. Y continúo pensando durante el resto del día hasta que llamaron a su puerta para la cena real.
El comedor real era exclusivo para los reyes y sus hijos o allegados e invitados de la corona. Por lo tanto los príncipes entraron corriendo a ocupar sus lugares seguido de la pequeña de los tres; padre de todo llegó acompañado de sus esposa para abrir el banquete.
-Y bien- dijo Odín con tono autoritario -Como han estado mis hijos en sus lecciones.
-Preparándonos para pelear padre- dijo el rubio entusiasmado.
-Listo para ser un buen rey- seguido de Thor, Loki.
Pero la pelinegra no contestó, solo calló y siguió comiendo provocando una rareza en los reyes.
-Serena- Frigga miro a su pequeña.
Pero jamás hubo respuesta.
La cena continúo de manera amena por las pláticas de los varones de Odín y las pequeñas risas de su padre al oír sus anécdotas del día, mientras que la niña solo escuchaba y acentúa cuando padre hablaba con sus hijos.
Loki mientras tanto su más allegado miraba los gestos de su pequeña hermana tratando de adivinar que ocurría en su mente, pero nada dió resultado hasta que la vena concluyó y corrió para alcanzar a la pequeña.
-Jamás estás callada ...
Serena lo miro y si rió de manera inconscientemente.
-Solo pensaba en algunas cosas- siguió con su sonrisa.
-Loki...- dijo la niña en un susurro.
-Dime- el niño a su lado asintió para que prosiguiera a hablar.
Las palabras de su madre resonaron en su mente una vez más "La sensación del primer amor se cala muy hondo en el corazón de las personas". Su mirada fué directo al rostro de su hermano que miraba distraído el pasillo que los guiaba a sus aposentos. Quería a su hermano, era su mejor compañía en todo tiempo, era su confidente y compañero de travesuras y estudios. Su relación era única la cual no poseía con nadie más, preguntándose si eso era amor, lo que él hacía ella y ella por él...
Su recorrido termino al estar en sus habitaciones que se encontraban una enfrente de la otra. Loki se despidió con una sonrisa y dió vuelta para entrar a su habitación, pero la mano fría y pequeña de su hermana lo interrumpió acompañado de una risita inocente que se aproximó tan rápido y depósito un casto beso en las comisuras de los labios del mayor, dejando sorprendido al príncipe.
No hubo oportunidad de nada ya que Serena entro corriendo a su aposento después de su acción; dejando a un Loki atónito y confundido por lo sucedido.